El pleno de la Cortes aprueba la propuesta de Franco sobre la sucesión. 
 Don Juan Carlos será designado Rey     
 
 Informaciones.    23/07/1969.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

23 de julio de 1969

INFORMACIONES

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EL PLENO DE LAS CORTES APRUEBA LA PROPUESTA DE FRANCO SOBRE LA SUCESIÓN

DON JUAN CARLOS ( ) SERA DESIGNADO REY

MADRID, 23. (INFORMACIONES.)

POR 491 «Sí», 19 «.Noy» y nueve abstenciones, las Cortes Españolas aprobaron en

kf tarde de ayer la designación del Príncipe don Juan Carlos de Borbón como

sucesor, en su día, del Jefe del Estado al frente de los destinos del país.

Ayer, INFORMACIONES, sacó una edición especial a primera hora de la noche con

motivo de tan trascendental noticia.

El Jefe del Estado, en un histórico mensaje constantemente interrumpido por las

aclamaciones del. hemiciclo, propuso la designación de don Juan Carlos, a título

de Rey Hasta que se produzca la vacante en la Jefatura del Estado será Príncipe

de España y recibirá el tratamiento de Alteza Real.

La sesión extraordinaria del Pleno de las Cortes dio comienzo pocos minutos

después de las diecinueve horas, en medio de un calor agobiante y bajo los

implacables focos de la televisión. La generalidad de los procuradores, con

excepción de los saharauís y algunos de varias representaciones, vestían de

chaquet o uniíonne. portando numerosas condecoraciones.

INTERÉS INTERNACIONAL

La expectación ante la inmediata presencia, del Jefe del Estado era enorme a

partir de las seis de la tarde, hora en que los primeros miembros de las Cortes

empezaron a ocupar sus escaños en él hemiciclo. En el salón eran numerosas las

cámaras de televisión y de filmación, calculándose que unas veinte de ellas

estaban distribuidas en puntos estratégicos para recoger los detalles del

acontecimiento. Dieciocho patees, coino ya se ha informado, solicitaron ¡a

conexión. Un reportaje filmado" en color y blanco y negro les fue pasado anoche

a través de la Eurovisión. También los paises del este de Europa, a través de su

cadena de Intervisión y por enlace directo con Ginebra, han tenido constancia

del histórico acto.

Las tribunas de´ invitados estaban totalmente abarrotadas, tiendo también

considerable la asistencia de representantes del Cuerpo Diplomático acreditado

en Madrid, igualmente, la tribuna de Prensa estaba repleta de iníormadoxes.

LLEGA EL JEFE DEL ESTADO

Se hiao un profundo silencio en la Cámara cuando, a las siete dé la tarde, los

ministros del Gobierno, precediendo al Jefe del Estado, pasaron a ocupar sus

escaños en tó banco azul.

Durante unos diez minutos, los timbres convocaron a los ¡procuradores que

todavía se hallaban ausentes.

Al hacer acto de presencia el Caudillo, que había llegado al Palacio de las

Cortea en compañía del presidente, señor Iturmendi. sonó una estruendosa ovación

de los procuradores, puestos en pie. Momentos antes, en su recorrido desde el

Palacio de Oriente, e! Jefe del Estado recibió los aplausos del público

congregado en las aceraste las calles de Bailen-Mayor´y carrera de San,

Jerónimo, Cubrían la carrera fuerzas de la Capitanía General de la Primera

Región Militar.

Escoltaba al Jefe del Estado, que vestía uniforme blanco de capitán general con

la cruz laureada de San Fernando,- el escuadrón de Caballería de su guardia, con

traje de gala.

DISCURSO DE Su EXCELENCIA

Tras los protocolos de rigov y ya sentado en el sillón dorado de la presidencia,

el Jefe del Estado dio comienzo a la lectura del mensaje a las Cortes, mientras

los reporteros gráficos presentes, en gran número, no cesaban de disparar sus

cámaras.

El discurso, pronunciado por Franco" con acentos de´ gran emotividad fue

interrumpido por los aplausos de la Cámara en once ocasiones; la primera de

ellas cuando recordó á los procuradores qué el Reino establecido nace del 18 de

julio, «que constituye un hecho histórico trascendente que no admite pactos ni

condiciones».

Al referirse a las especulaciones sobre «la crisis del mañana en que pueda

faltar mi capitanía»- y al proponer al principe don Juan Carlos de Borbón como

«mi sucesor», el Jefe del Estado se vio nuevamente interrumpido por los aplausos

y aclamaciones, que se reprodujeron-,cuando recalcó que la nueva monarquia´

representa «una instauración y no una restauración».

LA VOTACIÓN

Al terminar Franco su mensaje, el presidente de las Cortes dio lectura al

proyecto de ley. (ya convertido en ley por aprobación/en el Pleno) que proponía

al príncipe don Juan Carlos como sucesor.

Anunció el presidente, señor Iturmendi, que se iba a proceder a la votación,

pero antes dio; Cuenta de que la Mesa de las Cortés había recibido varios

escritos, uno de ellos solicitando votación secreta y dos más requiriendo

votación nominal pública. El primer escrito, cuyo primer firmante fue el

procurador carlista señor Zubiaur, estaba suscrito por 54 procuradores. Los ´

otros dos, presentados por los señores Romojaro y Serrat Urquiza (don

Salvador)., iban avalados, respectivamente, por 59 y 22 firmas.

El señor Iturmendi desestimó la primera ´solicitud porque la votación secreta

excluye toda materia legislativa; porque además esta modalidad de votación .sólo

se aplica reglamentariamente para la provisión de determinados cargos de

comisiones, comisión permanente, Consejo nacional y Consejo del reino, dándose

la circunstancia de que el nombramiento de sucesor en la Jefatura del Estado no

comporta la Idea de cargo, sino la de institución fundamental. ´Como, por otra

parte, la votación nominal y pública no. requería condición alguna y estaba

apoyada por un número de firmas superior a la reglamentariamente fijada como

mínima, el presidente de las Cortes decidió dar su visto bueno únicamente a esta

última modalidad.

El secretario primero, señor Bomojaro, -dio lectura al articulo 15, de. la • ley

de Sucesión, en él que se dispone que la primera votación exigirá el consenso de

dos terceras partes de los procuradores • presentes o la mayoría absoluta del

total de procuradores. Si fuesen precisas segunda y tercera´ votación se

requerirían ios tres quintos de los procuradores presentes.

Tras recordar el señor Iturmendi que las fórmulas-de votación serían simplemente

«sí», «no» o «hie abstengo», él señor Bomojaro inició la lectura de los nombres,

empezando por los ministros del Gobierno, siguiendo por los presidentes de c O m

i s i o nes, procuradores en general y miembros de la Mesa, con su presidente.

El desarrollo de la votación tuvo una duración de cuarenta y cinco minutos.

El primer «no» fue pronunciado por el procurador familiar de Vitoria señor

Abella y García de Eúlate, v la primera abstención correspondió a don Rafael del

Águila Goicoechea, del tercio sindical.

Se produjeron después los votos negativos de los procuradores carlistas señores

Zubiaur, Goñi, Aurre y Escudero Rueda,

Cuando les llegó el turno a los monárquicos don Torcuato Luca de Tena y don

Rafael García Valiño, ambos se pronunciaron negativamente. No ocurrió lo mismo

con don Juan Manuel Fanjul, representante familiar por Madrid, quien pronunció

uno de los «síes» más firmes que se oyeron ayer en el hemiciclo.

Negativo fue también él voto del señor Tarragona,´ que precisamente había

solicitado por telegrama dirigido al presidente de las Cortes que la votación

fuese nominal y publica.

Especial expectación se´ produjo cuando le llegó el turno al ex ministro señor

Girón, quien votó, afirmativamente, haciendo una inclinación de cabeza. La

anécdota más notable se produjo cuando el consejero nacional señor Mateu de Ros

votó diciendo: «Sí, por Franco.»

Recontados los votos, el secretario señor Romojaro di* lectura al resultado que

al comienzo de esta información detallamos, es decir, 491 votos á favor, 19 en

contra y nueve abstenciones.

Finalmente, el Jefe del Estado declaró aprobada la ley y designado el sucesor en

la Jefatura del Estado. La sesión quedó levantada hasta esta tarde, a las siete,

en oue se reanudará para que las Cortes reciban el juramento del principe, a

quien han visitado esta mañana en el palacio de la Zarzuela los miembros de la

Mesa de la Cámara, a fin de recoger su aceptación de la designación aprobada en

la sesión de ayer.

El Jefe del Estado se; despidió y emprendió regreso al palacio de El Pardo cSñ

el mismo ceremonial queda su llegada. En las inmediaciones del palacio de ¡as

Cortes se había estacionado númeroso público, que aclamó cariñosamente a Franco.

 

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