Cincuenta y una personas están denunciadas. 
 Proxima apertura del juicio contra FIISA     
 
 Diario 16.    24/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Jueves 24 - marzo 77/DIARIO 16

Cincuenta y una personas están denunciadas

Próxima apertura del inicio contra FIISA

MADRID, 24 (016).--Es Inminente que se ventile el juicio contra los incriminados en la quiebra de FIISA

(Financiera Internacional Ibérica), anticiparon a D16 los afectados por la bancarrota de la sociedad. El

proceso será llevado por la Audiencia Nacional, satisfacíendo así una de las reclamaciones de los

afectados.

Estos presentaron el 15 de marzo pasado una denuncia ante el organismo judicial contra 51 personas que

ocuparon cargos en FIISA, en especial contra los presidentes del Consejo de Administración y consejeros

que estuvieron al frente de la sociedad en la época que ésta constituyó capital. Las acusaciones ascienden

a 22.

Inversiones

La sociedad financiera FIISA se inscribió en el Registro Mercantil en 1974, con diez millones de pesetas

de capital social, del que fue desembolsado un 25 por 100.

El objetivo social declarado por la firma consistía en realizar todo tipo de inversiones. Los afectados por

la quiebra señalan que la bancarrota se produjo porque la empresa no realizó las inversiones que había

prometido. Entre ellas estaba la mejora de fincas para obtener pluvalías. FIISA se habría limitado a

hipotecar propiedades para obtener dinero líquido.

En el mismo año que se constituyó, FIISA amplió su capital a 100 millones y lanzó una campaña de

captación de 1.500 millones mediante acciones y una cantidad "abierta" en títulos obligatorios, a la vista y

a largo plazo.

La quiebra de la sociedad, solicitada por el Banco Atlántico en razón de ser acreedor de seis millones de

pesetas, fue declarada "en firme" el 3 de diciembre de 1978.

Los afectados suman 1.300. y declaran que la sociedad los debe 1.600 millones de pesetas, además de

varios cientos de millones en concepto de obligaciones.

Aparece Cristóbal Colón

La campaña de captación de capital comenzó el 15 de agosto de 1974 y finalizó en junio del año

siguiente. Durante ese período fue presidente del Consejo de Administración de la sociedad Cristóbal

Colóa de Carvajal, duque de Veragua. En esa época figuraban en el consejo ocho aristócratas, entre ellos

el marqués de Palomares del Duero y los hermanos Juan José y Diego Rosillo y Colón de Carvajal,

emparentados. con el duque de Veragua.

At terminar la campaña de captación de capital, los consejeros aristócratas ya habían dimitido. A pesar de

que los estatutos sociales de FTTSA ordenaban que las dimisiones se habrían de haber ante la Junta de

accionistas y previo nombramiento del consejero que haya de suceder al dimisionario, ni uno solo de

estos consejeros dimitió en la forma prevista por los estatutos.

Para sacptar capital, FIISA sacó unas acciones que no estaban desembolsadas. Eran papel simplemente,

según informó uno de los asesores jurídicos de la empresa a D16. Este abogado demostraba, en un escrito

de enero de 1876, que las acciones no estaban desembolsadas.

La financiera compraba fincas a cambio de acciones que no habían sido suscritas. Este mismo abogado ha

declarado que la empresa le debe cuarenta millones de pesetas al fisco, y el propio director de personal

puso una denuncia, en febrero de 1976, contra FIISA por no. haber ingresado en el Instituto Nacional de

Previsión la cuota obrera desde abril de 1975. Por ello se le puso una multa a la empresa de más de tres

millones de pesetas.

¿Quiebra fraudulenta?

A juicio de los afectados por la Financiera, la quiebra de FIISA debería ser considerada como fraudulenta.

Una de las causas que la calificarían pra ello está tipificada en el artículo 880 del Código de Comercio, ya

que los libros de la sociedad estaban en blanco, según consta en un acta notarial elevada por APAFIISA

(Asociación de Presuntos Afectados de FIISA) y en denuncia al Juzgado de Instrucción número 4.

Asimismo, el abogado comisario-jefe de la Financiera ha declarado a D16 que él "nunca pudó ver con sus

propios ojos los libros de la sociedad".

Segun asesores jurídicos de la financiera y los propios afectados, las fincas que cantaba Financiera

Internacional Ibérica para hacer mejoras y obtener pluvalías, generalmente no las vendía, sino que las

gravaban e hipotecaban.

¿Peor que Sófico?

Los afectados, que pertenecen a un amplio abanico social —desde sirvientas a almirantes y generales del

Ejército— han declarado que lo que les inspiró confianza para invertir sus ahorros, fincas o bienes en

FIISA fueron los nombres prestigiosos que figuraban en el Consejo de Administración, así como el gran

lujo de las instalaciones de la sociedad, que daba una apariencia solida y que era impensable que podría,

fracasar. También tuvo gran influencia la publicidad de FIISA durante la campaña de captación y toda la

serie de inversiones que se pensaba hacer con el nuevo capital.

Algún directivo pudo percatarse pronto de que, en FIISA algo olía a podrido.

En un informe firmado por el vicepresidente de la sociedad en marzo de 1975 (en plena campaña de

captación de capital) se decía que "esta sociedad estaba prostituida " y "... hacen pensar de nosotros que

somos un auténtico bluff y que el timo de Sofico pudiera ser, a nuestro lado, pecata minuta..."

El duque de Veragua, por su parte, ha declarado a D16 que él no sabe nada. No se acordaba siquiera do

las fechas en que tomó posesión y se dio de baja como presidente del Consejo de Administracíón. Por otra

parte, el señor duque declaró en otra, ocasión que "los únicos contactos que tuve con dicha financiera

fueron dos reuniones de café y puro".

Por su parte, el abogado de Cristóbal Colón ha contestado a D16 que el duque de Veragua ha asistido a un

Consejo de Administración celebrado en el mes de abril de 1975. En él dio un plazo de treinta días al

presidente del ejecutivo para que confeccionara un informe sobre la situación económica y marcha de la

entidad. Al no recibir respuesta, decidió presentar su dimisión, Las causas de este cese constan en el

Registro Mercantil y son la falta de información sobre las actividades de la sociedad.

 

< Volver