Autor: J. A.. 
   Doña Sofía, princesa de España     
 
 Ya.    23/07/1969.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

23-VII-69

INFORMACION NACIONAL

Pág. 15— YA

DOÑA SOFÍA PRINCESA DE ESPAÑA

LE CARACTERIZA LA SINCERIDAD, A JUICIO DEL PRINCIPE DON JUAN CARLOS

Es una mujer práctica y realista y quiere para sus hijos una educación

democrática

La princesa doña Sofía, esposa así príncipe don Juan Carlos, aunque griega de

nacimiento, no es solo por su matrimonio una española más, sino también una

madrileña, ligada del todo a nuestra capital. Desde que los príncipes se

instalaron en el palacio de la Zarzuela, doña Sofía ha- frecuentado las calles,

Jos comercios, los teatros y los cines de Madrid. Y, por supuesto, otros muchos

lugares, como guarderías infantiles.

Es bien conocida la afición de la princesa por la música y su asiduidad a los

conciertos. Ella misma nos confesaba una tarde, en ti transcurso de una

entrevista, que concedió o YA: "Todos ios todas que -puedo voy a los conciertos;

incluso el mismo concierto lo mucho muchas veces. Bueno, loa tres días: viernes,

sábado y domingo."

La princesa ha sido más de una vez aclamada popularmente en plena Gran Vía o en

la plaza Mayor de Madrid, con motivo de diversas cuestaciones benéficas, en toda

su presencia durante toda las que doña Sofia no ha regalado mañana en una, mesa

petitoria para recoger donativos. En estas ocasiones, todas cuantas personas

quisieron se acercaron hasta la princesa. Y ella, sencillamente, les perdía en

la solapa el emblema correspondiente y les agradecía el donativo..

Ideas personales sobre la educación

Asimismo, doña Sofía, puericultura graduada y con especial predicción por los

niños, ha visitarlo varias de las guarderías y da sa casas-cuna de nuestra

ciudad. La princesa tiene sus ¡deas persona es sobre la educación y el ouldalo

ds los niños. Atiende a sus hijos en todo momento y le gusta que jueguen con

otros niños. Más da ur.a vez ha mandado a las princesas Elena y Cristina & jugar

a a guno de los parques de Madrid y a Sestas infantiles en casas particulares.

También es fácil var a doña Sofía por la colonia da El Viso, donde se

encuentra el colegio al que asiste desde hace un año la mayor de las

princesitas.

Como cualquier otra madre solícita, acompaña a su hija Elena o la va a buscar.

La esbelta fisura de doña Sofía V su rostro redondeado, enmarcado en la melenita

castaña, corta, ahuecada y con las puntas vueltas, son familiares a los

españoles.

Su vida, corta todavía, también es conocida. La princesa Sofía, hifa mayor del

rey Pablo y da la reina Federica de Grecia, nació en noviembre de 1938, en

Psychico, en las proximidades de Atenaa. Poco después comenzaba la secunda

guerra mundial, que motivaría el exilio de la familia real de Grecia.

Una de las princesas mas ocupadas de los del mundo

Así- fuá como la infancia de la princesa transcurrió en África del Sur. En 1946,

el rey Jorge fue elevado as nuevo al trono de Grecia después de un plebiscito

popular, y a su muerte, pocos meses después, era rey de Grecia Pablo I, padre de

la princesa Sofía. ¡Sin embargo, la infancia de la misma se desarrolló en un

ambiente sencillo y su educación fue tan democrática como la que ella ahora-

desea para sus hijos.

Cuentan que durante varios años compartió su pupitre con la hija de una

sirvienta en una escuela de los alrededores de Atenas, a la que iban niñas de

toda» las clases sociales. Después estudió en un colegio de Alemania,

patrocinado por su tío el príncipe de Hannover. Luegro, de nuevo en su patria,

se especializó en puericultura, y era una enfermera más en el hospital de niños

en Atenas. Se decía entonces que era un» de las princesas más ocupadas del

mundo, puesto que, además, dedicaba parte de su tiempo a dos aficiones

favoritas: la música y la arqueología.

Hay que añadir que los do» músicos preferidos da la princesa son Bach y Mozart.

Y que en la entrevista mencionada, al preguntarte si le gustaba la música

contemporánea, tanto la culta, como la ligera o la pop", doña Sofía frunció el

«´esto con cierto desagrado y contestó con un roturado "no".

Un noviazgo en secreto

Como es normal a todo príncipe y princesa, los rumores y las revistas

sentimentales le adjudicaron algún, que otro posible novio o pretendiente entre

¡os príncipes de las casas reales de Europa, Pero la princesa doña Sofia no era

precisamente una princesa propicia para hacer correr muchos bulos. Asi fuá como

al anuncio de eu compromiso matrimonial con el príncipe don Juan Carlos resultó

ser para todos una sorpresa. Era. el día 13 de septiembre de 1961, cuando las

baterías de la colina de Lycabetos, en Atenas, disparaban salvas para celebrar

el acontecimiento d,el próximo matrimonio de su princesa.

Pero_ hacía ya casi tres años que los príncipes llevaban su noviazgo en secreto.

Comenzó en el verano Se 1958, durante el crucera del "Agamenón", organizado por

la familia real griega por las islas del Egeo, y al que invitaron a todos los

príncipes europeos. E-l noviazgo comenzó entonces, pero don Juan Carlos y doña

Solía se conocían, desde adolescentes, desde loa quince años, y en varias

ocasiones había estado juntos. Cuentan que la simpatía. mutua entre los

príncipes ció pronto y qus luego el amor surgió espontáneamente, animado por una

amistad sincera.

EL 14 DE MAYO DE 1962, BODA

El 14 de mayo de 1962, en la catedral católica de San Dionisio y en la catedral

ortodoxa da la Virgen María, en Atenas, se celebré la ceremonia de 1» boda de

los príncipe». Fue un espectáculo vistoso en el que se dieron cita ciento

cincuenta, miembros d« casas reales. Por cierto, precisamente, a partir de esta

ceremonia comenzaron los rumores de la boda de la entonces princesa danesa Ana

María con el entonces príncipe heredero Constantino. La prensa repetía este eco:

"El príncipe heredero Constantino no s» ha separado estos (lias de la princesa

Ana María. ¿Nueva boda?"

La^ primogénita _ de don Juan. Elena, nació en Madrid el 20 de diciembre de

1963. la, princesita Cristina nació el 13 de junio de 1965. Y el 30 de enero de

1968 nacería el príncipe Felipe.

Criando nosotros visitamos a la princesa doña Sofía, en el palacio d« la

Zarzuela era una madre feliz En nuestra presencia dio «1 biberón al pequeño

Felipe. Y nos dijo que estaba orgullosa de lo sanos que estaban laa princesitas

y el niño. ,

Le preguntamos qué le gustaría qu-a estudiaran sus hijos y nos contestó: "Lo que

ellos quieran. Yo, por mi parte, les enseñaré a las niñas laja ciencias dal

hogar," Con talante práctico y realista, la princesa explicó qua no enseñaba el

griego a sus hijos porque no creía que lea hiciera ninguna falta. En cambio,

hablaba con sus niñas en inglés para qu» lo fueran aprendiendo de viva voz.

Doña Sofía nos dijo también que para ella la cualidad más importante de una

mujer era 1» de hacer felices a los que la rodeán. Y se nos mostro partidaria de

´a participación de ía mujer en la vida pública de la sociedad: "Pienso —dijo—

que actualmente toda mujer deba realizar un trabajo en !a sociedad, ejercer una

profesión, aunque esté casada y sea madre de familia. Puede atenderlo todo &i

sabe organizarse."

De no haber nac´do princesa, hubiera sido arqueó oga o peluquera. "En el colegio

peinaba a mis compañeras. Me encanta peinar y muchas veces me peino yo misma."

«El mundo anda desorientado»

Por su parte, el príncipe don Juan Carlos nos dijo que el rasgo más

característico de ia princesa era la sinceridad.

En la conversación, doña Sofía consideró pensativa: "Creo que el mundo anda de

orientado." Y al pregunta ría cuál sería el camino de arreglar esta

desorientación, contestó: —Pienso qae el fallo está era el materialismo y ía

pérdida del espíritu religioso´. Todo se arreglaría s| los hombres volvieran a

Dios.

Se ha dicho más de una vez qua la profunda formación religiosa da doña Sofía es

la clave de su alegría y d« su sencillez. J. A.

 

< Volver