Vida de un Príncipe     
 
 ABC.    24/07/1969.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

VIDA DE UN PRINCIPE

El 5 de enero de 1938 nace en Roma el primer hijo varón de Don Juan de Barbón y

Battenberg, heredero del Rey Alfonso XIII. El cardenal Eugenio Pacelli, futuro

Pío XII, bautiza al niño imponiéndole el nombre de Juan Carlos.

Apenas tres años después, el 28 de febrero de 1941, moría, con el nombre de

España en los labios, el Rey Alfonso XIII, que unas semanas antes, cuando

sentía, ya la muerte enroscada en su pecho, había abdicado la Corona en su hijo

Don Juan. Los balcones y ventanas de toda España se llenaron aquel día de

crespones negros en una popular y emocionada muestra de cariño por el Rey

desaparecido. Convertido Don Juan en Jefe de la Casa Real Española, en sil hijo

Don Juan Carlos recayó el título tradicional del heredero en la Monarquía

española: Principe de Asturias.

En 1942, la Familia Real Española se trasladó a Lausana, en Suiza, y cuatro años

después, concluida la guerra mundial, a Estoril, en Portugal, fijando su

residencia en "Villa Giralda", el pequeño chalet blanco, cuyas puertas han

estado siempre abiertas de par en par para todos los españoles. Durante estos

años de infancia, como a lo largo de toda su vida, Don Juan inculcó a su hijo

primogénito las dos máximas virtudes que a él mismo le adornan: el acendrado

sentido del deber y el amor a España.

El 25 de agosto de 1948, a bordo del yate "Azor", en aguas de San Sebastián, se

celebra la primera entrevista oficial entre Don Juan de Borbón y el Generalísimo

Franco. Un año antes se había proclamado la Ley de Sucesión, y tanto Don Juan

como el Jefe del Estado deseaban que el Principe Don Juan Carlos se educara en

España.

El Príncipe reside un año en "Las Jarillas"—finca cercana a Madrid—, y despues

se traslada al Palacio de Miramar, propiedad particular de su augusto padre, en

San Sebastián. En 1954, el Príncipe concluye sus estudios de bachillerato.

El 29 de diciembre de ese mismo año se celebra la segunda entrevista oficial

entre el Jefe del Estado y el Jefe de la Casa Real Española. La finca de "Las

Cabezas", en Extremadura, es el escenario de esta entrevista, en la cual se

acuerdan los estudios militares del Príncipe.

Ingresa Don Juan Carlos en la Academia General Militar de Zaragoza, en 1955, y

el 15 de diciembre, en emotivo acto, jura la bandera española, bandera que había

bordado con sus manos su bisabuela, la Reina María Cristina. Ese día dirige un

telegrama a su padre en los siguientes términos: "Ante mi bandera, he prometido

a España ser un perfecto soldado, y con emoción tremenda te juro que cumpliré lo

dicho."

El 20 de agosto de 1957 ingresa Don Juan Carlos en la Escuela Naval de Marín,

embarcando al año siguiente en el "Juan Sebastián Elcano". Durante el viaje de

prácticas visita a los españoles heridos en la guerra de lint. El 16 de julio de

1958 se incorpora a la Academia General del Aire, y al año siguiente, el 3 de

mayo, con motivo del Desfile de la Victoria, Don Juan Carlos escolta la bandera

española por las calles de Madrid. Concluida su formación militar, el 12 de

diciembre de 1959, el Príncipe, que es teniente de ln€ fantería, alférez de

Navio y teniente de Aviación, recibe sus correspondientes despachos en solemne

ceremonia celebrada en la Academia General Militar de Zaragoza. En la crónica de

aquel acto publicada en las páginas de ABC, escribimos: "El Principe ha cumplido

con creces lo que juró ante la bandera. Ha sido un perfecto soldado español, y

la estricta obediencia a las órdenes de sus jefes no ha hecho otra cosa que

acrecentar su dignidad." Al año siguíente, el 29 de marzo de 1960, se celebra en

"Las Cabezas" la tercera entrevista oficial entre el Generalísimo Franco y Don

Juan de Borbón. En ella se establece el programa de estudios universitarios del

Príncipe Juan Carlos. El Príncipe asiste a las clases universitarias en las

Facultades madrileñas con el resto de los estudiantes, haciendo cursos de

Historia, Literatura, Filosofía, Derecho, Economía, Hacienda Pública,

Administración del Estado, etc., etcétera.

Los más ilustres profesores y catedráticos españoles preparan al Príncipe, el

cual recibe, además, las orientaciones permanentes de sus preceptores, primero

el teniente general don Carlos Martínez Campos, y después el duque de Frías, y

las enseñanzas que en todos los órdenes le da su padre durante sus frecuentes

estancias en Estoril.

El 14 de mayo de 1962 se celebra en la catedral ateniense de San Dionisio la

boda con la Princesa Sofía de Grecia. Presiden la ceremonia los Reyes Pablo y

Federica de aquel país y los Condes de Barcelona, Don Juan y Doña María de las

Mercedes. Una embajada especial española, presidida por el almirante Abárzuza,

está presente en los actos.

Desde su matrimonio, el Principe fija su residencia habitual en el Palacio de la

Zarzuela, de Madrid, inicia un contacto permanente con la Administración, viaja

sin cesar por España y dedica largas horas al estudio y al trabajo. En sus ratos

libres hace deporte, afición heredada también de su padre, Don Juan, y de su

abuelo Don Alfonso XIII.

En 1963 nace el primer hijo del matrimonio: la Infanta Doña Elena, y dos años

después, la Infanta Daña Cristina. Durante este período, el Príncipe aparece

frecuentemente en actos oficiales, ocupando siempre el segundo lugar,

inmediatamente después del Jefe del Estado. Así ocurre en los funerales por el

Rey Alfonso XIII en El Escorial, a los que acude habitualmeníe en representación

de su padre, y también en el Desfile de la Victoria, al que asiste a la derecha

de Franco en la tribuna.

El 30 de enero de 1968, nace el primer hijo varón de Don Juan Carlos y Doña

Sofía: el Infante Don Felipe, que unos días después, en presencia del Jefe del

Estado, es apadrinado por Don Juan y por la Reina Madre, Doña Victoria Eugenia.

En aquella ocasión, tanto a la llegada como a la salida de Doña Victoria en el

aeropuerto de Barajas, el pueblo de Madrid tributó un espontáneo y

multitudinario homenaje de afecto a las personas reales.

En esta síntesis biográfica de un hombre de treinta y un años se revela una vida

dedicada al servicio de España. El Príncipe ha ocupado un lugar destacado en la

vida nacional por ser hijo de Don Juan y nieto de Alfonso XIII. Esto, y las

circunstancias de haber sido educado dentro de los principios políticos de la

España actual,´ le ha llevado a ser designado como sucesor en la Jefatura del

Estado. Todo ello no le1 ha proporcionado más que sacrificios. Bien se está

cumpliendo en él la sentencia de Saavedra Fajardo en su "Idea de un príncipe

cristiano": "Para el trabajo nacieron los príncipes y conviene que se hagan a

él."

 

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