El Príncipe Don Juan Carlos firma el acta de aceptación     
 
 Ya.    24/07/1969.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

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INFORMACION NACIONAL

24-VII-69

EL PRINCIPE DON JUAN CARLOS FIRMA EL ACTA DE ACEPTACIÓN EN SU DISCURSO DIJO,

ENTRE OTRAS COSAS:

"Acepto, en mí nombre y en el de mis sucesores, las obligaciones y los deberes

que me impone esta designación. Considero que, en definitiva, se trata de

obedecer un mandato de nuestro pueblo, expresado en forma legítima y fehaciente.

Este acto, trascendental para mí, representa mí entrega total al servicio de la

Patria. Deseo farde mucho tiempo en que tenga que desempeñar las alfas misiones

para las que se me designa."

Asistieron a este acto-histórico, además de la princesa doña Sofía y los

infantes Felipe, Elena y Cristina, el infante don Luis Alfonso de Baviera, los

príncipes don Alfonso y don Gonzalo de Barbón, el presidente de las Cortes y del

Consejo del Reino y el ministro de Justicia, como notario mayor del Reino,

además de las autoridades de Madrid y directores de periódicos

MADRID, 23. (Cifra.)—Un "sí" pronunciado con energía a las once y quince minutos

de la mañana de hoy y cuatro firmas trazadas pocos minutos después con serenos y

enérgicos trazos rubricaron la aceptación del príncipe de España, don Juan

Carlos de Borbón y Borbón, a la corona de España el ´día que se produzca la

vacante en la jefatura del Estado.

La ceremonia se celebró en el palacio de La Zarzuela.

PERSONALIDADES ASISTENTES AL ACTO A la derecha del príncipe se encontraba la

princesa doña Sofía y los Infantes Felipe, Elena y Cristina, así como el infante

don Luis Alfonso de Baviera y Borbón, gene ral de división y gobernador militar

de Barcelona; los príncipes don Alfonso y don Gonzalo de Borbón Dampierre. El

príncipe don Alfoneo vestía uniforme de verano de alférez del Ejército del Aire,

servicio de vuelo.

Cerrando el cuadro, y ante el príncipe, se situaron el capitán general de la

primera región militar, don Joaquín Fernández de Córdoba y Ziburu; almirante

jefe de la jurisdicción central de Marina, don Enrique Barbudo Duarte, y

teniente general de la primera región aérea, don José Aviles Bascuas; arzobispo

de Madrid, doctor don Casimiro Morcillo, que tenía a su Izquierda al gobernador

civil de Madrid, don José Manuel Pardo de Santayana, al presidente de la

Diputación, don Carlos González Bueno y alcalde de Madrid, don Carlos Arias

Navarro.

Tras el príncipe se encontraban el que fue su preceptor, teniente general don

Carlos Martínez Campos, duque de la Torre; jefe de la casa del príncipe, marqués

de Mondéjar, y ayudantes de don Juan Carlos.

Especialmente invitados asistieron también a la ceremonia los directores de los

distintos medios de

información de Madrid y Barcelona, como igualmente los corresponsales en España

de las más importantes agencias áe información, que eran acompañados por el

director general de Prensa, don Manuel Jiménez Quílez, y el subdirector de

Servicios Informativos de la citada Dirección General, don Gonzalo Rodríguez del

Castillo.

Comenzó la ceremonia con el siguiente discurso del presidente de las Cortes y

del Consejo del Reino, don Antonio Iturmendi Báñales.

Discurso del presidente de las Cortes y del Consejo del Reino

"Señor: Es un honor para la Mesa de las Cortes Españolas comparecer en este día

ante vuestra alteza

para ofreceros nuestros fervientes respetos, de lps que hacemos partícipe la. la

princesa doña Sofía, vuestra esposa, que nos honra con su presencia, y elevar

formalmente a vuestro conocimiento los trascendentales acuerdos adoptados ayer,

22 de julio de 1969, por el pleno de las mismas.

En sesión extraordinaria convocada al efecto, Su Excelencia el Jefe de] Estado

manifestó su determinación de hacer uso del derecho que le concede el artículo

sexto de la ley de Sucesión en la Jefatura del Estado y, en consecuencia, y

habida cuenta de los supremos intereses de la Patria, propuso a las Cortes, en

razonadas -y emotivas palabras, que vuestra persona fuese la llamada en su día a

sucederle a título de rey.

Aprobada dicha propuesta por las Cortes Españolas, con rango de ley y el voto

favorable de los señores procuradores que las integran, que excede de la mayoría

exigida por la ley de Sucesión, aquélla ha sido sancionada por Su Excelencia el

Jefe del Estado y publicada en el "Boletín Oficial del Estado" de fecha de hoy.

Manifestada así la voluntad de Su Excelencia el Jefe del Estado, artífice de la

gran obra de transformación de nuestra Patria y símbolo de la unidad y hermandad

de los que la constituimos y la del entrañable pueblo español a través de sus

legítimos representantes en Cortes, llamado a regir vuestra alteza en su día el

glorioso trono de los Reyes Católicos, queda, señor, que pronunciéis la palabra

decisiva, expresión de vuestros sentimientos de amor y servicio a España, en

respuesta a las honrosísimas propuestas del Caudillo y acuerda concluyente de

las Cortes Españolas.

Señor, en este histórico momento en el que los españoles vemos asegurada en

vuestra alteza y vuestros sucesores la continuidad del orden regular sucesorio y

de los principios del Movimiento y demás leyes fundamentales del reino, las

Cortes Españolas esperan confiadamente la decisión de vuestra abnegada entrega

al servicio de la Patria y a la empresa de su engrandecimiento en paz, justicia

y libertad.

Dios os guarde, señor."

LECTURA DEL TEXTO INTEGRO DE LA LEY

Seguidamente, el presidente de las Cortes dio lectura al texto íntegro de dicha

ley, publicado en el "Boletín Oficial dej Estado" de hoy..

En estos momentos, la princesa doña Sofía tomó en sus brazos al pequeño infante

Felipe, que hasta este momento había asistido a la ceremonia asido a la mano

derecha de la princesa. La princesa, sonriente, hizo cuanto de humano era

posible para que el pequeño príncipe asistiera "formalmente" a la ceremonia,

como lo hacían sus hermanas, qué mantuvieron una admirable compostura durante la

media hora de duración del histórico acto.

Terminada la lectura de la ley, el señor Iturmendi dijo también que así

quedaba plasmada la voluntad del pueblo español a través de la aprobación que a

la misma habían dado sus legítimos representantes, los procuradores en Cortes,

quedando tan sólo, señor —dijo, dirigiéndose al principe don Juan Carlos—,

vuestra aceptación.

Aceptación del príncipe don Juan Carlos

El "sí", claro, rotundo y enérgico del príncipe, se produjo a las once y quince

minutos de hoy, 23 de julio de 1969.

Seguidamente, el príncipe don Juan Carlos abandonó el lugar que ocupaba tras la

mesa y se adelantó hacia los dos micrófonos instalados en el centro del salón.

Volviéndose hacia el lugar donde se encontraban el presidente y Mesa de las

Cortes, don Juan Carlos pronunció las siguientes palabras:

"Excelentísimo señor presidente de las Cortes: Estoy profundamente emocionado

por la gran confianza que ha depositado en mí Su Excelencia el Jefe del Estado

al proponer a las Cortes, haciendo uso de la facultad que le concede el artículo

6.a de la ley de Sucesión, mi nombramiento como sucesor al título de rey, así

como el altísimo honor que me ha hecho el, supremo órgano legislativo del país

al aprobar la propuesta que, sancionada, ha quedado convertida en ley.

Me acabáis de comunicar oficialmente su contenido, y plenamente consciente de la

enorme responsabilidad que sobre nú va a recaer, acepto en mi nombre y en el de

mis sucesores las obligaciones y deberes que me impone esta designación, pues

considero´ que, en definitiva, se trata de obedecer un mandato de nuestro

pueblo, expresado en forma legítima y fehaciente, a través de su representación

genuina que son las Cortes Españolas.

Formado en la España surgida el 18 de julio, he conocido paso a paso las

importantes realizaciones que se han conseguido bajo el mandato magistral del

Generalísimo.

Este acto, trascendental para mí, representa mi entrega total al servicio de la

Patria.

Mi aceptación incluye una promesa firme, que formulo ante vuestras excelencias

para el día, que deseo tarde mucho tiempo, en que tenga que desempeñar las altas

misiones para las que se me designa dedicando todas mis fuerzas no sólo al

cumplimiento del deber, velando por que los principios de nuestro Movimiento y

Leyes Fundamentales del Reino sean observados, sino también para que dentro de

esas normas Jurídicas los españoles vivan en paz y logren cada día un desarrollo

creciente en lo social, en lo cultural y en lo ´económico.

Os ruego, pues, señor vicepresidente del Gobierno y señor presidente de las

Cortes, que asi lo comuniquéis, respectivamente, a Su Excelencia el Jefe del

Estado y a las Cortes Españolas.

Que Dios me ilumine y me ayude en un perseverante servicio a nuestra amada

España y que cada día sean una realidad plena nuestros anhelos de unidad,

grandeza y libertad de la Patria.

LECTURA DEL ACTA POR EL MINISTRO DE JUSTICIA

Once y dieciséis minutos. En el salón el calor es agobiante. Se adelantó el

ministro de Justicia y dijo: "Con la venia." Don Antonio María de Oriol y

Urquijo agregó: "En mi condición de notario mayor del Reino voy a proceder a dar

lectura del acta formalizada en este acto, del que daré fe."

El señor Oriol y Urquijo dio lectura del acta, que recoge el acuerdo de las

Cortes, el texto de la ley y los nombres de las personalidades que en razón de

sus cargos se encuentran allí. El acta fue extendida por cuadruplicado. Uno. de

los ejemplares estaba destinado, tras la firma, al principe don Juan Carlos de

Borbón y Borbón; otro, para la Mesa de las Cortes; el tercer ejemplar, para el

Jefe del Estado, y el cuarto y último, para el protocolo de la real familia, que

se conserva en el Ministerio de Justicia,

FIRMA DEL ACTA POR EL PRINCIPE DON JUAN CARLOS

A las once y dieciocho minutos, terminada la lectura del acta, el príncipe don

Juan Carlos de Borbón firmó los cuatro ejemplares que le presentó el notario

mayor del Reino. Cada una de las coplas del acta está guardada en una carpeta de

brillante cuero rojo. El principe firmó muy pausadamente la rúbrica, que hace

primero, y después, más rápido pero muy serena la mano, su nombre.

Firmó a continuación el presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, don

Antonio Iturmendi Báñales. Seguidamente, el infante don Luis Alfonso de Baviera

y de Borbón, que dio un beso al príncipe antes de sentarse para la firma. A

continuación, también como representante de la real familia, el príncipe don

Alfonso de Borbón Dampierre. Don Juan Carlos y don Alfonso se abrazaron. Por

último firmaron los cuatro ejemplares del documento todos los miembros de la

Mesa de las Cortes, comenzando el vicepresidente primero, don Dionisio Martín

Sanz.

Estampadas todas las firmas, rubrica y el doy fe don Antonio María de Oriol y

Urquijo, ministro de Justicia y notario mayor del Reino. -Eran las once y

treinta minutos. La ceremonia, de una extremada sencillez dentro de su histórico

rango, había terminado.

 

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