Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Unanimidad en un coloquio organizado por la I.E.C.E.. 
 La Reforma constitucional, imprescindible  :   
 Profesor trias fargas: Debémos denunciar a quienes no quieran la Democracia. 
 Informaciones.    27/01/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

UNANIMIDAD EN UN COLOQUIO ORGANIZADO POR LA L.E.C.E.

«LA REFORMA CONSTITUCIONAL, IMPRESCINDIBLE»

PROFESOR TRIAS FARCAS: «DEBEMOS DENUNCIAR A QUIENES NO QUIERAN LA DEMOCRACIA»

Por Enrique SOPENA BARCELONA, 21.

La reforma constitucional es Imprescindible para alcanzar la democracia.» En

este punto, unánimemente, coincidieron ayer los ponentes de un Importante acto

política celebrado en el Colegia de Abogados —a instancias de la Liga Europea de

Cooperación Económica (L.E.C.E.), organismo que viene desplegando especial

actividad en los últimos meses—, y cuyo enunciado era precisamente la «Reforma

constitucional». Pero al concepto «reforma», los ponentes, también de manera

casi unánime, añadieron la necesidad da que aquélla se concretara mediante lo

que denominaron ruptura, cambio o corte, entendiendo estas palabras sin ningún

tipo de connotación revolucionaria, sino, simplemente, como el único canee capaz

de conducir al país hacia el objetivó democrático pleno

Intervinieron en la sesión dos políticos madrileños—los señores Iñigo Caveto y

Juan A. Ortega Díaz-Ambroná— y cuatro catalanes: los señores González Casanova,

Jiménez de Parga, Cañellas y Trías Fargas. Como puede comprobarse, él espectro

ideológico representado tenía una fuerte composición liberal centrista con

matizadones de carácter socialista. Tres catedráticos de Universidad confirieron

al acto prestancia, académica: don Manuel Jiménez de Parga, don J. A. González

Casañera y don Ramón Trías Fargas.

LA MAREA Y EL BARCO

Los distintos ponentes Insistieron en las grandes dificultades que rodean la

operación reformista anunciada por el actual Gobierno, dificultades que habría

que buscar en entidades como el Consejo del Reino o las Cortes Españolas. El

profesor González Casanova apuntó la siguiente solución: "La marea democrática

sube y seguirá subiendo. La cuestión reside en si el barco que nos gobierna sube

con la marea o se hunde. Ahora bien, esto es cuestión dea barco.» Añadió el

señor González Casanova que, en definitiva, el propio monarca tiene,

constitucionalmente, la posibilidad de acometer la ruptura si convocara unas

elecciones libres de las que surgieran unas constituyentes encargadas de

redactar una nueva constitución de aire democrático. El camino primero pasarla

por el referéndum, según defiende precisamente uno de loa participantes, el

doctor Jiménez de Parga, en su cotidiano comentario político en «Diarlo de

Barcelona» de esta mañana.

Don Juan A. Ortega Díaz-Ambrona, entre otras cosas, manifestó la urgencia de que

las Leyes Fundamentales sean modificadas a fin de que quepan en el juego

político legal los partidos, el sufragio universal y el reconocimiento da las

autonomías regionales.

Por su parte, el democristiano don Antón Cañellas hizo hincapié en el

contrasentido de iniciar un proceso democrático, desde arriba, apoyadose en unas

instituciones Trias Farsas —de Esquerra Democrática de Catalunya— observó que

«hasta ahora, las Cortes han aprobado todo cuanto en Gobierno les ha presentado.

En cambio, ahora se han convertido en censores de las pequeñas reformas

introducidas por el Gabinete. Nosotros debemos presionar, denunciar a quienes no

quieran la democracia.»

El señor Cavero, tras analizar ios vocablos imperantes —evolución, reforma,

cambio, ruptura...—, llegó a la conclusión de que ruptura es el término más

adecuado si en verdad se desea que la democracia pueda, ser un hecho tangible.

La intervención del profesor Jiménez de Parga abundó en planteamientos

similares, todos ellos rubricados con grandes aplausos por parte del público que

llenaba el salón de actos del Colegio de Abogados.

 

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