Autor: Contreras, Lorenzo. 
   Una hora de tensiones políticas     
 
 Informaciones.    24/01/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

UNA HORA DE TENSIONES POLÍTICAS

EL CONSEJO DEL REINO NOMBRA UNA COMISIÓN PARA DELIBERAR DICTAMINADA LA REFORMA

DEL ESTATUTO DEL RÉGIMEN LOCAL

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 24. (INFORMACIONES.)

LAS Cortes volvieron ayer a brindar interés periodístico y político, en virtud

de varios hechos: la discusión de una pensión excepcional concedida a la viuda

de Franco, la comparecencia del señor Areilza en la Comisión de Asuntos

Exteriores (también lo harta después ante la sección de orientación política

exterior del Consejo Nacional del Movimiento) y, sobre todo, la nueva reunión

del Consejo del Reino, que, sorprendentemente, terminó con el anuncio de la

formación de una ponencia para estudiar los «criterios básicos» que han sido

fijados a los efectos de elaborar el dictamen pedido por el Rey —a instancia del

Gobierno— sobre la prorroga de la legislatura.

Por añadidura, las Cortes tenían ayer sobrecargada su actividad normal a causa

del debate sobre la abreviación del mandato de los presidentes de Diputación,

Cabildos insulares y alcaldes correspondientes a la primera convocatoria

contemplada bajo las normas del nuevo Estatuto de Régimen Local. Este último

tema ha quedado dilucidado en el seno de la Comisión de Gobernación, donde se

acordó ayer que dicho mandato «expirará al producirse la constitución de las

respectivas Corporaciones, como consecuencia de su primera renovación parcial».

LA MODIFICACIÓN DE LA REFORMA

Este asunto, que responde a la reforma de una disposición transitoria de la ley

de Bases correspondiente, ha sido objeto de cierta polémica, por cuanto no cabrá

hablar de alcaldes y presidentes de Corporaciones verdaderamente representativos

mientras perdure la parcial renovación de quienes han de elegirlos, es decir,

los concejales y diputados. Precisamente para obviar este grave inconveniente

varios procuradores han presentado una proposición de ley en la que se solicita

que «el mandato de los miembros de las Corporaciones locales elegidos por el

sistema anterior al de este Estatuto de Bases, se extinguirá, en todo caso,

cuando corresponda hacer la primera renovación de las mismas; precediéndose en

dicho momento a la elección de aquéllos en i totalidad, de acuerdo con los

preceptos de la presente ley»

LA PRORROGA DE LA LEGISLATURA

El tema de la prórroga de la Legislatura es otro «punto caliente» de la vida

política del momento. Los rumores iniciales según los cuales en las altas

esferas de la Administración del Estado no se descartaba la posibilidad de que

el Consejo del Reino vetara la pretensión gubernamental de prorrogar las

actuales Cortes han comenzado a exhibir cierto fundamento. Los señores Lora

Tamayo,´vicepresidente del alto organismo consultivo, y los vocales señores

Silva Melero (presidente del Tribunal Supremo) y Araluce Villar (presidente

reelegido de la Diputación Provincial de San Sebastián) se reunieron ayer en las

Cortes en su calidad, de miembros de la ponencia que ha de emitir informe sobre

la prórroga antedicha. En la Prensa madrileña se advierten ciertos síntomas de

alarma ante la posibilidad de que la aspiración del Gobierno no se logre o el

plazo que desea tomarse para preparar una Legislatura distinta dé la actual

quede sustancialmente acortado. Esta mañana, el diario «Ya» ha .preferido creer

que la prórroga está virtuahnente concedida, porqué lo contrariovaldria a un

«suicidio político». El periódico añade: «La prórroga de la Legislatura es el

paso obligado para que la reforma se pueda hacer a tiempo de evitar la ruptura.

Porque sólo perduran los organismos que se adaptan » los cambios de la vida.»

La eventual negativa del Consejo del Reino a dictaminar favorablemente la

prórroga de la Legislatura significaría la apertura de una crisis de Estado,

pues sólo podría interpretarse como una discrepancia de puntos, de vista entre

el Consejo del Reino y el Gobierno, y, por añadidura, sobre una cuestión de la

máxima, importancia.

Cabe suponer que el Gobierno, al solicitar la prórroga en el último día del

"preaviso» de dos meses, que las normas preceptúan, ha asumido un riesgo

calculado. Anoche, cuando los periodistas preguntaron al ministro de Información

sobre el delicado asunto, la respuesta obtenida fue una cautelosa y diplomática

expresión del clásico «no sabemos nada» o «ya veremos».

UN ARDOROSO DEBATE

El ardoroso debate habido en la Comisión de Presupuestos sobre la pensión de la

viuda de Franco ha constituido un episodio más en un «crescendo» de tensiones

politicas intrarrégimen. Desde hace tiempo, las Cortes han dejádo de ser una

caja de armenia, para convertirse, sin perder por ello sus características

estructurales, en un espejo de disenslones y recelos, que brotan ocasionalmente

con especial elocuencia.

En el caso de la pensión excepcional, la discrepancia surgió porque el señor

Carazo, procurador familiar por Soria, pretendía incompatibillzarla «con

cualquier otra a que pueda tener derecho» la viuda del difunto Jefe del Estado.

Los lectores dé INFORMACIONES conocen por la última edición de ayer algunos

detalles de la disputa, cuyo epílogo fue un desagradable incidente en el bar dé

las Cortes Dicho incidente motivó un escrito de queja del señor Carazo, elevado

al presidente del organismo legislativo.

Entre los pormenores del debate cabe destacar la carga política de ciertas

frases y alusiones. El discrepante del señor Carazo fue don Antonio Molina

Jiménez, quien aseguró: «Todo lo que soy y todo lo que tengo, incluso la

felicidad conyugal, se lo debo a Francisco Franco, que Dios tenga en su Gloria.»

Otro de los oradores, el señor Fugardo Sanz, aludió a «la ruina que sobre España

se cierne en estos momentos en que se están aceptando ideas extrañas». En

consecuencia, según los términos del razonamiento del señor Fugardo, «figúrense

la deuda que tenemos con Franco y con su familia». El señor Vizcaíno Márquez

dijo que el proyecto de concesión de la pensión excepcional a doña Carme Polo

Martínez-Valdés, viuda de Franco, «es una flor mí que ponemos sobre la tumba del

Caudillo». Y don Ezequiel Puig Maestro-Amado advirtio que «el reconocimiento a

viuda del primer español del salir inmaculado».

El señor Carazo, además de mantener su enmienda (derrotada sin votación por

razones reglamentarias), se deshizo en explicaciones sobre el alcance de sus

propósitos. Recordó que «tenía quince años cuando fue a las trincheras llamado,

por la patria,»; que «no he renunciado al espíritu del 18 de julio»: que no

trataba de menoscabar la memoría de Franco ni el merito de su familia, pues

«para ellos —dijo- mi fervor mi respeto, y hasta mi vida» Todo ello fue vano, a

los efectos de calmar la excitacion del señor Molina Jiménez quien en el bar de

las Cortes, con testigos presenciales que el señor Carazo citó ensu queja, hizo

ademanes amenazadores y dirigió a su colega procurador palabras no

reproducibles.

Defendió el fundamento de proyecto don Antonio Jos García Rodríguez Acosta quien

invocó el modelo de otras pensiones excepcional otorgadas sin protestas ni

objeciones.

La pensión fue aprobad por 39 votos positivos, ningún negativo (el señor Carazo

ea recia de voto, por no se. miembro de la Comisión de Presupuestos, sino sólo

en mentíante), y una abstención: la de don Alberto

Cercos procurador familiar por Soria como el autor de la enmienda

 

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