Balance positivo del viaje del señor Areilza. 
 El rey visitará algunos países europeos  :   
 España puede estar en la C.E.E para 1980. 
 Informaciones.    12/01/1976.  Página: 1-2. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

BALANCE POSITIVO DEL VIAJE DlEL SEÑOR AREILZA

EL REY VISITARA ALGUNOS PAÍSES

ESPAÑA PUEDE ESTAR EN LA C.E.E. PARA 1980

«Su "Majestad el Rey don Juan Carlos I visitará, seguramente, algún país

europeo, aunque las fechas no están decididas todavía», manifestó a los

periodistas el ministro de Asuntos Exteriores, don José María de Areilza, el

sábado pasado, a su llegada al aeropuerto de Barajas, procedente de París,

después de una visita de tres días de duración a Alemania, Luxemburgo y Francia.

El Jefe de la diplomacia española se mostró satisfecho por el clima de

expectación ante la evolución política de España que había encontrado en todas

las capitales comunitarias visitadas. En las tres expuso los deseos espanoles de

integrarse en el Mercado Común. Integración que no sería utópico pensar que

estaría realizada para 1980. «Lo utópico —declaró el ministro— es que no

estuviésemos integrados para esa fecha—. La incorporación constituye el objetivo

fundamental de la política exterior española, mientras que, en un segundo plano

en el tiempo, puede hablarse también de un propósito de integración en la

Alianza Atlántica, a cuya estrategia defensiva ya está cooperando España de

hecho en la actualidad. Pero dejó bien claro el ministro español Que, a lo largo

de las conversaciones que ha mantenido, no ha habido imposición de condiciones.

«Es decir —puntualizó el ministro—, que si nosotros queremos, liberrimamente,

como pueblo soberano, seguir un camino porque creemos que eso es lo que mejor

corresponde al interés de España, nosotros ese camino lo seguimos porque

queremos.»

El señor Areilza se ha definido a sí mismo como «el peregrino de España en

Europa», y ha anunciado su propósito de visitar en los próximos dos meses el

resto de los países comunitarios. El balance de este rápido y primer viaje

oficial del titular de la cartera de exteriores ha sido claramente positivo.

Areilza ha presentado con brillantez el nuevo clima y la nueva imagen de España.

Ha recibido en contrapartida en las tres capitales —en cada una de las cuales el

viaje tuvo un matiz diferente: más espectacular y cordial, en Bonn; más

jurídico, en Luxemburgo, y más diplomático, en París— un sincero apoyo moral.

España ha expuesto su posición y sus deseos de aproximación, se espera ahora que

la Comunidad, tal vez el próximo día 19 de enero, en Bruselas, haga el primer

gesto de deshielo

ESPAÑA-U.S.A.

Mientras tanto, las negociaciones hispano-norteamerícanas sobre las bases

militares en suelo español entran en esta semana en su recta final. El ambiente

es positivo: parece que el Departamento de Estado U.S.A. está dispuesto a

flexibilizar su postura. Todo indica que los señores Kissinger y Areilza

firmarán pronto, quizá este mismo mes, los nuevos acuerdos. A estas horas ya hay

negociadores españoles en Washington.

REGRESO EL SEÑOR AREILZA ESPAÑA DEBE INGRESAR EN LA C.E.E. ANTES DE 1980

EL REY VIAJARA PRÓXIMAMENTE A EUROPA

MADRID, 12. (lNFORMAClONES y CIFRA.) — España deberá ingresar en el Mercado

Común antes de 1980. El Rey don Juan Carlos viajará próximamente a algún país

europeo», declaró el señor Areilza a su regreso de su viaje a Alemania, Lux

embargo y Francia. «La evolución de España —dijo— se analiza en Europa con un

gran interés, con una extraordinaria expectación, que yo mismo he experimentado

y con esperanza de que se lleve a cabo sin sobresaltos, dificultades ni

rupturas.»

El señor Areilza llegó a bordo de un avión especial a la zona militar del

aeropuerto madrileño, y era esperado.por el subsecretario de su Departamento,

señor Oreja, embajadores de Alemania y Francia y otras personalidades.

El ministro de Asuntos Exteriores señaló que ese clima de expectación lo había

podido apreciar en Bonn, Luxemburgo y en París. En sus contactos en Bonn lo

apreció no solamente con el Gobierno, sino también con los jefes de los dos

grandes partidos alemanes.

Preguntado sobre los signos esperanzadores que llevan a Europa a esta posición

actual sobre España, dijo el conde de Motrico que «primero, la presencia de un

joven Rey, muy bien recibido por el pueblo, que, en su mensaje de la Corona, ha

dicho claramente cuales son loa objetivos fundamentales que se propone su

reinado y los Gobiernos que vaya a tener la Monarquía. Después, yo creo que las

declaraciones muy terminantes, muy claras, muy prudentes que ha hecho el

presidente Arias hace muy pocos días a una gran revista norteamericana, en las

que ha definido un propósito concreto, ha hablado de plazos, de medidas y creo

que eso ha producido un notable Impacto en la opinión internacional.

«Yo, en todas las partes donde he estado —añadió el ministro—, con todas las

gentes con que he hablado, todas habían leído las declaraciones del presidente

Arias y las habían analizado minuciosamente.

A la pregunta de sobre qué base ha de negociarse la integración de España en el

Mercado Común y su Ingreso en la O.T.A.N, respondió el ministro que es un

proceso largo y lento y que no se puede analizar asi, brevemente, en una simple

declaración.

C.E.E.

«Yo diría —puntualizó— jue el objetivo fundamental de España es llegar a la

integración en la Comunidad Económica Europea. Después, en un segundo plano en

el tiempo, puede hablarse también de un propósito de integración en la Alianza

Atlántica, a cuya estrategia defensiva cooperamos hoy día de hecho, pero

añadiría que el proceso de esa negociación, que, como digo, es una negociación

forzosamente larga y técnicamente complicada, podría iniciarse este mismo año si

desaparecen los últimos recelos, reticencias u obstáculos que podrían tener

algunos grupos en algunos de esos países que forman la Comunidad.

«¿Las promesas de ayuda europea, exigen o demandan alguna contrapartida?, fue la

próxima pregunta dirigida al ministro.

.Ninguna., contestó, para añadir a continuación: «Habrá, naturalmente, una

negociación técnica, todo el tira y afloja de una negociación complicada, como

son siempre las que se refieren a los problemas arancelarlos, a los problemas de

desarme, etcétera, pero, desde el punto de vista político, Jamás ha habido en

nuestras conversaciones el que no hayan dicho "nuestras condiciones son tales o

cuales...", ni yo lo hubiese admitido, como ministro de Asuntos Exteriores de mi

país. Es decir, que si nosotros queremos, libérrimamente, como un pueblo

soberano, seguir un camino porque creemos que eso es lo que mejor corresponde y

conviene al interés de España, dentro del rigor y del escrupuloso respeto a la.

legalidad constitucional, nosotros ese camino lo seguimos porque .queremos. Si

ese camino nos lleva a un horizonte y a un sistema más democrático con

libertades, tanto mejor, porque será más fácil la integración, pero jamás

haríamos ese camino ni ese propósito, ni ese programa porque nos lo pida nadie.

El único que nos lo puede pedir es la sociedad española y el pueblo español.»

Otro informador hizo la siguiente pregunta al señor Areilza: «¿Seria demasiado

utópico pensar que para tos años ochenta España pudiera estar integrada en el

Mercado Común?»

El ministro dijo entonces: «Yo diría que lo utópico serla que no estuviéramos

integrados para esa fecha.»

TRABAJADORES ESPAÑOLES

Acerca de las contactos que mantuvo el conde de Motrico con los emigrantes

españoles en Alemania y si les había prometido algo en las conversaciones, el

señor Areilza contestó textualmente: «Sí, les prometí tener en cuenta una serie

de peticiones muy razonables que me hicieron. Pero yo no les llamaría

émigrantes, sino trabajadores españoles residentes en el extranjero. Creo que la

razón de esa petición estaba muy fundamentada y yo la conocía de antemano, pues

algunos funcionarios me habían advertido de ello, aunque llevo pocos días en

esta casa, pero creo que los temas se refieren sobre todo a la escolaridad, o

mejor dicho, a la falta de escolaridad de los niños que han crecido y han nacido

en Alemania, en este caso, que son millares, que son ademas bilingües y que

tienen unas edades difíciles que no tienen este momento una correlación en lo

que se refiere a la escolaridad del país respectivo. Este es un drama humano, un

drama cultural y un drama generacional, que afecta a muchos miles de familias

españolas, que son realmente familias a las que debemos un agradecimiento

especial, porque, gracias a su esfuerzo, han cooperado de una manera decisiva al

progreso económico de España.»

Sobre cómo podrán participar estos trabajadores en el extranjero en la política

española, dijo el ministro que sobre eso no tiene todavía formado un criterio ni

cree que se pueda adelantar. Como opinión personal señalo que estos hombres

deben participar de un modo activo y directo en la política española en todo lo

que sean derechos ciudadanos y su ejercicio, porque el hecho de que se han visto

forzados a buscar en otras áreas del campo laboral, extranjeras a España, un

campo y un trabajo para su subsistencia y para ayudar a la economía española con

sus transferencias, no les debe de ninguna manera perjudicar ni ajenar de la

responsabilidad política de todo lo que significa vida comunitaria española en

la nueva perspectiva que hoy se anuncia.

Acerca de si tiene programadas algunas visitas al extranjero, y de manera

especial a algún país europeo, dijo el señor Areilza que no las tiene

programadas, pero sí que tiene la intención de visitar las restantes seis

capitales de las naciones que forman la Comunidad Económica Europea, sin

excepción, y que es eu deseo terminar ese periplo antes de mediados del mes de

marzo próximo.

Interrogado sobre un posible cese del embajador de España ante el Mercado Común,

señor Ullastres, de acuerdo con algunos rumores existentes, el ministro de

Asuntos Exteriores dijo que no tiene la menor noticia.

«He estado con el señor Ullastres anoche —amplió—, comiendo con él, invitado por

el presidente de Luxemburgo y el presidente de la Comunidad de ministros, señor

Thor, y no tengo la menor noticia de que ese cese se haya producido, ni de su

dimisión tampoco.»

Al citar el nombre del señor Thor, una informadora preguntó al ministro si son

ciertas que existen algunas discrepancias entre ambos sobre el ingreso de España

en el Mercado Común, según se ha publicado recientemente, a lo que el señor

Areilza replicó:

«Yo no conozco ninguna discrepancia más que la del menú. Nos querían servir tres

platos y yo solamente tomé uno, porque era de noche, pero debo decir que era

exquisito.»

La misma periodista insistió en el tema, diciendo que, por lo visto, el señor

Thor pretendía que España no se integrara, tal como está planteado en un

principio, sino que fuera un proceso nuevo y más lento y el señor Areilza

contestó: «No hay nada de eso».

Interrogado sobre cuál había sido la entrevista más «jugosa» de las mantenidas

por él con los tres cancilleres europeos, el conde de Motrico dijo que las tres

lo habían sido. Aunque en distintos órdenes. Añadió: «He Ido a Bonn en viaje

oficial y, por consiguiente, mi visita no se extendió sólo al presidente y al

ministro de Asuntos Exteriores, sino a los jefes de los dos partidos. Uno de

ellos, Willy Brandt, no estaba, pero me recibió su lugarteniente y hablamos

largamente del tema de la posición del Partido Socialdemócrata. Después hablé

con el Jefe del Partido de la Democracia Cristiana. En Luxemburgo hablé con el

presidente, de Luxemburgo y además ministro de Asuntos Exteriores. Este país, no

es grande, pero sí muy importante, y tiene a su frente a un europeo excepcional,

que conoce perfectamente la problemática de la Comunidad Económica Europea.

Después, en Francia, aunque el viaje no oficial, nuestra vieja relación de

amistad con el Gobierno francés nos ha permitido adelantar muchísimo en el

terreno de poner en juego nuestro pensamiento en una sincronización efectiva de

la acción conjunta que pensamos desarrollar».

Indicó después el señor Areilza, contestando a otra pregunta, que no habla

mantenido entrevista alguna con miembro de la oposición española durante el

viaje.

Por último, el ministro dijo —en contestación a otra pregunta— que seguramente

el ~ Rey don Juan Carlos I Visitará algún país europeo, pero que no podía

adelantar fechas porque no están decididas aún.

12 de enero de 1976

 

< Volver