Autor: Conte, Rafael . 
   Se crea en parís una asamblea de refugiados políticos españoles     
 
 Informaciones.    10/01/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Se crea en París una Asamblea de Refugiados Políticos españoles

Por Rafael CONTE

SE CALCÜLA QUE SON UNOS CUARENTA MIL

LA MAYOR PARTE DE ELLOS DESEAN REGRESAR A ESPAÑA

PARÍS, 10. — Se ha creado en París una Asamblea de Refugiados Políticos

españoles en Francia, con el objeto de promover el regreso de estos refugiados a

su país. Esta Asamblea, creada el pasado mes de diciembre, fue presentada ayer a

la Prensa para dar cuenta de sus objetivos y de los medios utilizados.

Recientemente esta organización tomó contacto con la Embajada española en París,

y el embajador, señor De Lojendio, recibió a una comisión de la misma el pasado

día 8. El deseo de esta comisión es poder llevar a cabo una entrevista con e]

ministro español de Asuntos Exteriores, don. José María de Areilza, durante la

jornada de hoy. Como se sabe, el señar Areilza se halla de paso en París

procedente de Alemania y en viaje de regreso a Madrid, y su breve estancia en la

capital francesa viene motivada por la necesidad de entrevistarse con su colega

francés, señor Sauvagnarges, La entrevista entre el ministro español y la

comisión de exiliados está, pues, condicionada por el apretado horario de

trabajo del señor Areilza.

Animados por «la voluntad nacional» que se este manifestando ampliamente en

España en pro de «una amnistía que proceda de un decreto que anule todos los

delitos que han ocasionado el exilio», la mayoría de los exiliados políticos

españoles residentes en Francia se hallan dispuestos a regresar a su país. Y no

solamente eso, sino que tal vez se trate de su más ferviente deseo. Es difícil

saber el número exacto de estos exiliados. Muchos de ellos llevan viviendo más

de treinta años en Francia y algunos hasta han conseguido la nacionalidad

francesa después de tantos años de trabajo y residencia ininterrumpidos. El

número de Jos que están inscritos como refugiados, según un censo de 1973, es de

unos 40.000, y se sabe que actualmente las autoridades francesas están

procediendo a la elaboración de un nuevo censo.

Esta Asamblea ha comenzado a desarrollar una intensa actividad propagandística

mediante el establecimiento de relaciones con la Prensa, los partidos políticos

y otras organizaciones de todo tipo, con objeto de alertar a la opinión pública

e interesarla en sus problemas. Los primeros objetivos son la obtención de

pasaportes y de garantias jurídicas y políticas para todo refugiado que desee

regresar a España. A es te respecto se sabe que, con ocasión del pasado indulto,

se produjo una gran emoción en los medios de los exiliados. Las oficinas

diplomáticas españolas fueron literalmente sumergidas de llamadas telefónicas y

colas de gente que iba a pedir información. La decepción fue grande al saber que

en la mayoría de los casos el indulto no satisfacía sus necesidades. «El indulto

ha sido insuficiente para nosotros», fue la conclusión expuesta ante la Prensa

por el portavoz de la Asamblea de Refugiados Políticos.

Las declaraciones del ministro, señor Areilza, en oL sentido de que todos los

españoles deben, regresar a su país y de que ningún. español podrá ser

discriminado en razón de su ideología, han llenado de esperanza los medios de

los exiliados. Pero los problemas que se les plantean —humanos, económicos y

administrativos— son muy grandes, pues se trata de un segundo desarraigo de

personas que ya han sufrido un primer cruel desarraigo y que anhelan volver a la

que consideran su patria. La mayoría de ellos han resuelto sus problemas de tipo

laboral y desean encontrar en España facilidades para que no se les vuelvan a

plantear los mismos problemas. Por otra parte, las cuestiones administrativas

que se les plantean son muy graves, ya que la obtención de un pasaporte español

les priva de su estatuto de refugiados y, por tanto, de su carta de residencia

en Francia. Y otro problema grave es tí del servicio militar en España para

quien todavía lo tiene pendiente. El embajador español les ha prometí do

ocuparse de todos estos problemas, tanto ante las autoridades francesas como las

españolas, pero en general los exiliados se quejan de carecer de una información

oficial exacta y concreta sobra sus problemas.

 

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