Don José María de Areilza, en París. 
 España ha cambiado ya     
 
 Informaciones.    17/12/1975.  Página: 1,?. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

DON JOSÉ MAiRlA DE AREILZA, EN PARÍS:

«España ha cambiado ya»

TRAS ASISTIR A LA CONFERENCIA NORTE-SUR SE ENTREVISTO CON KISSINGER;

EL PRIMER MINISTRO FRANCES, CHIRAC; KURT WALDHEIM Y EL PRESIDENTE DE LA

COMISIÓN DEL CONSEJO DE EUROPA

MADRID, 17. (INFORMACIONES.)

ESPAÑA está cambiando, ha cambiado ya», declara en parís al diario «Le Monde»

don José María de Areilza, ministro de Asuntos Exteriores. El jefa de la

diplomacia española no está perdiendo el tiempo en la capital francesa. Ha

intervenido en la Conferencia Norte-Sur, donde se sentó al lado de Henry

Kissinger, con el que después mantuvo un encuentro. También se ha entrevistado

el señor Areilza con el primer ministro francés, señor Chirac, y con el

secretario general de la O.N.U., Kurt Waldheim, ademas de dialogar en el Consejo

de Europa con el presidente de la Comisión, señor Hoffer.

La Prensa independiente europea, particularmente la francesa, ha abierto un

amplio margen de credibilidad a las promesas del Gobierno español en su

declaración de intenciones. «Le Monde», por ejemplo, comenta, en un editorial

titulado «El lenguaje del liberalismo», que «esta vez algo ha empezado a cambiar

al otro lado de los Pirineos». El señor Areilza ha dicho a este propósito: «A

situación nueva, relaciones nuevas y métodos nuevos. Es natural que nuestras

relaciones con los demás, con todos los demás, evolucionen y se modifiquen de

manera tan armoniosa y positiva como sea posible.» Es claro que España quiere

tener relaciones diplomáticas plenas con todos los países, incluidos los de la

órbita socialista. La apertura al Este es ya un hecho

En cuanto a las relaciones con Estados Unidos, el señor Areilza, tras su

encuentro con Henry Kissinger, ha indicado que habrá que mejorar el «acuerdo-

marco». Y ha dicho más: «Estados Unidos deberían hoy hacer un gesto hacia el

pueblo español en el momento en que ha saludado con simpatía la entronización de

don Juan Carlos I y la llegada de una nueva época en España. Una ayuda

norteamericana real sería simplo justicia.» Nuestro corresponsal en Nueva York

apunta la probabilidad de que se incremente considerablemente la ayuda

norteamericana a las fuerzas armadas españolas. Y es claro que las relaciones

España-O. T. A. N. pueden cambiar aceleradamente bajo el impulso de Washington y

la nueva situación española, lo mismo que con el Mercado Común

Para el señor Areilza, Francia es el paso de España a Europa. En el Consejo de

Europa han expuesto su opinión conocidos políticos españoles de la oposición, en

un abanico que va desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana,

pasando por las diversas corrientes socialistas y monárquicos liberales. El tono

ya no es virulento. Ahora exigen al Gobierno hechos que confirmen rápidamente

las promesas. El «clima» de las instancias europeas hacia España, todavía en

situación expectante, está cambiando.

Don Enrique Tierno (dirigente del ilegal Partido Socialista Papular) ha

declarado tras de su cena con el ministro de la Gobernación: «He encontrado a

Fraga sumamente receptivo hacia los socialistas.» En unas declaraciones a «Il

Giornale», el señor Fraga confirma esta impresión del profesor Tierno,

admitiendo la entrada en el juego político de la Democracia Cristiana y de los

diversos grupos socialistas, excluido el Partido Comunista. Paralelamente a

estos hechos, se acaba de crear la Ilegal Federación Socialista, presidida por

el profesor Tierno Galvan, y en la que se Incluyen diversos grupos regionales.

DISCURSO EN LA CONFERENClA NORTE-SUR

El señor Areilza, en su discurso en la Conferencia Norte-Sur, dijo, entre otras

cosas:

«Esta conferencia que hoy inauguramos es el reconocimiento formal de que el

desarrollo económico de un país o de un grupo de países está inevitablemente

condicionado con la prosperidad de los demás, y de que la acción unilateral de

un país o de un grupo puede tener, como consecuencia, una reducción del

crecimiento en el resto del mundo, incluso en aquellos que inicialmente la

provocaron. Pero también ha quedado claro que el desarrollo económico no puede

ni debe ser patrimonio exclusivo de un pequeño núcleo de países, porque ello

puede poner en peligro la paz y la seguridad internacionales.

España acude a esta coferencia consciente de sus deberes respecto de la

comunidad internacional, dispuesta a realizar los sacrificios necesarios y

adquirir los compromisos indispensables para que, efectivamente, las relaciones

económicas ínter nacionales pasen de un orden caduco en beneficio de un número

relativamente limitado de naciones —que hoy se ha convertido en un desorden que

perjudica a todos— a un orden más justo que permita especialmente el desarrollo

de las más atrasadas, pero que también elimine, en la medida de lo posible,

depresiones como la que vivimos, que ponen en entredicho el objetivo mismo del

desarrollo general.

I/as consecuencias de la elevación de los precios petrolíferos han sido

especialmente graves para economías como la española, que, no habiendo alcanzado

aún niveles de desarrollo elevados y con una capacidad de exportación limitada,

tienen una dependencia casi absoluta de la. importación de estos productos, que

viene a suponer algo más de la mitad de nuestro déficit comercial.

Por tanto, aun reconociendo el derecho que asiste a los países productores de

petróleo a valorar debidamente sus riquezas naturales, esperamos que puedan

alcanzarse acuerdos globales que protejan plenamente los intereses de las partes

afectadas.

Mi país está abierto a todas las sugerencias que se han venido expresando en los

distintos foros internacionales hasta la fecha, y considera igualmente útiles

las propuestas tendentes a estabilizar ciertos mercados a través de mecanismos

de regulación de la oferta. Como aquellas otras que contemplan la posibilidad de

compensar a los países exportadores con una financiación multilateral adecuada.

España es consciente de sus responsabilidades a este respecto, y al mismo tiempo

que se esfuerza por reducir su déficit exterior, está resuelta a asumir

compromisos crecientes dentro de las limitaciones inherentes a su condición de

país industrial, pero aún en proceso de completar su desarrollo. Esperamos

también poder contribuir con nuestra experiencia de importadores de tecnología y

de capitales de inversión, a una mayor armonización de los intereses de las

distintas naciones en estos temas.

Concedemos una importancia decisiva a los trabajos de la comisión de

financiación, cuyos acuerdos permitirán la puesta en marcha de las decisiones

tomadas en las anteriores. Nos preocupan de forma especial las repercusiones

financieras de los posibles acuerdos sobre materias primas, incluida la energía,

asi como la cuestión de las inversiones de aquellos países que poseen grandes

excedentes financieros actualmente. Tenemos el convencimiento de que una mejora

y ampliación de los mecanismos existentes en los organismos financieros de

carácter mundial —debidamente perfeccionados en su funcionamiento y

representatividad— es esencial para esa profundización de la cooperación

Internacional destinada a un desarrollo de la economía mundial, más equilibrado

del que hemos conocido hasta la fecha.

Nuestra presencia en esta reunión, señores copresidentes, es muestra de la

voluntad política del Gobierno español en el sentido de alcanzar soluciones

positivas. A lo largo de la conferencia, habremos de mostrar, además, que

tenemos también la imaginación y la flexibilidad suficientes para llevarlas a

término.

Una nueva etapa de la historia económica del mundo podría empezar aquí, en este

lugar y en estos días.»

 

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