Areilza, en Madrid. 
 Las puertas de Europa están siempre abiertas  :   
 El Ministro de Asuntos Exteriores manifestó que venía muy satisfecho de sus conversaciones en París. 
 ABC.    18/12/1975.  Página: 88. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ABC. JUEVES 18 DE DICIEMBRE DE 1973.

AREILZA, EN MADRID

«LAS PUERTAS DE EUROPA ESTAN ABIERTAS SIEMPRE»

El ministro de Asuntos Exteriores manifestó que venía muy satisfecho de sus

conversaciones en París

Madrid. (De nuestra Redacción.) «Venen muy satisfecho de mi visita a París».

fueron las primeras palabras del ministro de Asuntos Exteriores, don José María

de Areliza. a su llegada anoche poco después de las diez, procedente de la

capital francesa, donde presidió la Delegación española en la Conferencia

Internacional de Cooperación Económica.

El ministro hizo a los periodistas la siguiente declaración, antes de someterse

a un breve cuestionarlo de pocos minutos:

«Vengo muy satisfecho de mi visita a París. He tomado parte en la Conferencia

Internacional de Cooperación Económica: He presentado allí la tesis del Gobierno

español, que había sido Invitado a esta Conferencia precisamente como potencia

Industrial, por primera vez, y he aprovechado esta ocasión para ver a numerosas

personalidades del mundo Internacional, entre las que puedo citar al jefe del

Gobierno francés, señor Chirac; al secretario de Estado norteamericano, señor

Kissinger; al secretarlo general de las Naciones Unidas. Kurt Waldheim; al

ministro de Asuntos Exteriores francés, señor Sauvarnages; al presidente de la

Comunidad Económica Europea, señor Ortoli: al ministro argelino Buteflika. y a

otra serle de colegas que estaban allí en torno a la mesa de la Conferencia.

El resultado de estas conversaciones ha sido, a mi juicio, esclarecedor,

fructífero y positivo.»

Tras su declaración, el señor Areilza respondió a unas pocas preguntas. La

primera hacía referencia a si a partir de ahora estaban abiertas las puertas de

Europa.

—Las puertas de Europa están abiertas siempre. La Comunidad Económica Europea es

otro problema, y creo que a él nos acercamos poco a poco, pero con firmeza y

decisión en esa dirección.

Otra pregunta hacia referencia a si se había entrevistado con algunas personas

de la oposición, que habían coincidido con el ministro estos días en París.

—No —contestó— porque para ver a los señores de la oposición democrática

española que estaban en París, los puedo ver en Madrid en cualquier momento.

La tercera pregunta hacía referencia a su encuentro con Kissinger. El ministro

contestó:

—Las relaciones de España con Estados Unidos son tan importantes, que siempre es

sustancial, y yo diría que necesario para la política exterior española,

conjugar nuestros puntos de vista en materia de cooperación. Además, está en

curso de negociación, como ustedes saben, un nuevo convenio de amistad y

cooperación con Estados Unidos, y ése ha sido uno de los temas fundamentales de

m¡ conversación.

—Señor ministro, ¿cómo ha sido la acogida a España, después de conocerse en

Europa la composición del primer Gobierno del Rey?

—Yo diría que con gran expectación. Con una ancha simpatía. Y con una gran línea

de credibilidad.

—Esta credibilidad, ¿cómo ha de ser respondida?

—Con sinceridad y con fe.

—¿Por qué temas españoles estaban más interesados en París?

—Por el tema de que España siguiera un camino que fuera un camino abierto, de

evolución, pero, en ningún caso un camino de aventura y no un camino que fuera

simplemente el cambiar por cambiar.

Esta fue la última respuesta del señor Areilza. aue abandonó la sala de

autoridades acompañado por el subsecretario de su Departamento, señor Rovira, y

el director general de la Oficina de Información Diplomática, señor Torrente.

También estuvieron presentes para recibirlo don Marcelino Oreja, de quien se

habla como próximo subsecretario de Asuntos Exteriores, y don Alonso Alvarez

Toledo, jefe del Gabinete del ministro anterior

 

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