Ministro de Asuntos Exteriores. 
 El mundo occidental nos espera con interés y vivos deseos de cooperación     
 
 Informaciones.    23/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES:

«EL MUNDO OCCIDENTAL NOS ESPERA CON INTERÉS Y VIVOS DESEOS DE COOPERACIÓN))

MADRID. 23. (INFORMACIONES.)

El ministro de Asuntos Exteriores, don José María de Areilza, presidió el acto

de torna de posesión del nuevo subsecretario de su Departamento, don Marcelino

Oreja.

Recordó que su padre y el del nuevo subsecretario hablan sido compañeros en una

candidatura monárquica en tiempos de la República, y señaló que la presencia del

nuevo subsecretario en el Ministerio suponía un ejemplo elocuente de que los

hombres de Vasconia han servido tradicionalmente a los Intereses de España.

También Indicó que el señor Oreja es un hombre de empresa con mentalidad de

renovación y modernidad, que le hacen muy interesante para asuntos exteriores.

Dijo a continuación: «Nuestras coordenadas exteriores son demasiado conocidas

para que las recuerde aquí con detalle: entendimiento con Europa; presencia en

las responsabilidades atlánticas y mediterráneas; sólida amistad peninsular;,

hermandad íntima con las naciones de nuestra estirpe; estrecha relación con los

países árabes; aspiración Indeclinable a la Integridad territorial, y concordia

con la Santa Sede, delimitando y conjugando lo que en ambas potestades es

legítimo y necesario respetar, en aras del Interés supremo de- la fe religiosa

de nuestro pueblo español.

Ese es nuestro propósito, dentro de las lineas generales que lo Inspiran y a las

que sometemos toda nuestra acción, que se llaman el mensaje de la Corona y la

declaración del Gobierno. La política exterior de un país no es sino la otra

cafa de la política Interna, la que se contempla desde fuera. Ambas son

Irrevocablemente solidarías en su credibilidad global Y asi como sin unas

fuerzas armadas poderosas y eficaces no puede un país tener una política

exterior propia, tampoco ha de estar ausente la opinión pública de la acción

exterior, a la qué debe apoyar tomando conciencia critica de sus problemas.

Queremos que nuestra política exterior sea diáfana y conocida, y que los grandes

órganos constitucionales, las Cortes y el Consejo Nacional, reciban información

puntual de cuanto en esta materia se, lleva a cabo.

En mi reciente viaje a París pude comprobar cómo el mundo llamado occidental nos

espera con interés y con vivos deseos de cooperación. Es la gran hora de España.

Laboremos, amigos, para que no se malogre.

Nuestro magnífico pueblo no se merece menos. Ayudadnos en el empeño. Sirvamos

juntos con entusiasmo y con lealtad a nuestro Rey, que es el mejor camino para

servir a España.»

 

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