Autor: Montejano Montero, Isabel. 
   Un ramo de flores para la Reina universitaria     
 
 ABC.    30/11/1975.  Página: 44-45. Páginas: 2. Párrafos: 34. 

SOFÍA: "SIEMPRE

Un ramo de flores para la Reina universitaria

Está en las listas de cíase del Departamento Interfacultativo de Humanidades

Contemporáneas, de la Facultad Autónoma de Madrid, inscrita con el número de

matrícula tres, barra, doscientos ochenta y siete (entre los alumnos Quesada

Gómez y Gómez López) y se llama Sofía, Reina da España. Ha venido hoy, sábado,

día 29 de noviembre, puntual como siempre, sencilla como siempre: falda gris, de

cheviot, conjunto gris, botas de ante negras.

Ha entrado en el aula y hoy sus condiscípulos le han ofrecido un ramo de

orquídeas. A la Reina le ha emocionado el gesto. Luego, el rector magnifico,

Gratíniano Nieto, ha dicho unas palabras a la mujer que ayer Princesa, hoy Reina

de los españoles, sigue siendo, ahora, universitaria. Y ella ha contestado algo

muy bello, algo asi como que sa siente muy a gusto entre sus compañeros.

Se ha sentado en el segundo pupitre de Ja primera fila del ala derecha, a la

Izquierda del profesor. Cuando éste, José de Solas, ha dicho hablando del

fenómeno narcisismo... «y decimos aquello de... «¡Mecachis, qué guapo soyl»...»,

todos ríen y sonríen, y la Reina rie i sonríe también, y todo es asi de

sencillo, tanto, que una se pregunta: ¿y cómo voy a contar esto de sencillo que

es?

AL FINALIZAR LA CLASE

A las doce menos veinte en punto el profesor De Solas da por finalizada la

clase. Su Majestad se levanta con la cartera de notas con cremallera bajo el

brazo y le cambia los apuntes a Nati, como todos los sábados, para comprobarlos

con los suyos «por el algo se le escapa». Se mete de lleno en un grupo de

alumnos que quieren estrechar su mano. Habla con Henry, con Cristina, con Pilar,

con todos.Y cuando descubre en el grupo que s« aprieta en tomo a ella cada vez

más a nuestro fotógrafo Teodoro Naranjo te da la mano con un gesto cordial y

simpático, con un: «Hola ¿Qué tal?», que ya va a quedar para siempre en te

emoción de nuestro compañero.

PEQUEÑA ENTREVISTA

—Majestad, Isabel Montejano d«l periódico ABC... «-Encantada, encantada...

—¿Como ha sido el primer día de clase de la Reina de España? —Como todos los

días, todo sigue Igual.

—¿Y cómo se han enterado los periodistas de ABC? —pregunta el profesor Solas

sorprendido.

—Los periodistas se enteran de todo. Es su obligación; es su oficio —contesta

rápida la Reina.

—(«A mi —dice una alumna— me han llamado, nada menos que desde Cádiz, para

preguntarme si venia la Reina a clase... Y he dicho: «Seguro que si que va.»)

—Señora, ¿piensa Su Majestad terminar sus estudios de Humanidades

Contemporáneas?

—Claro. Porque se empieza un curso para poderlo terminar. Y si hace falta

volveré para empezar de nuevo. Siempre hay una cosa nueva que aprender. El curso

del tiempo no se queda estacionado y hay que ir con él.

—¿Se interesa Su Majestad por la evolución de la cultura española?

—Ese es el motivo por el que estoy aquí.

—Vuestra Majestad ¿es arqueólogo?

—Era, era. Lo he dejado un poco... Soy algo asi como «scout», puericultora, en

fin, esas cosas...

(«Yo sé que Su Majestad tiene grandes aficiones por la Arqueología, la música y

todo eso» —comenta una alumna).

—¿Te gusta a ti también? —pregunta Ya Reina. Y luego, volviéndose, con el

bolígrafo en la mano... No sé de quién es este bolígrafo...

Rompe el cerco Henry Brewah, director del seminarlo «Black Power», y te habla de

ello. La Reina se Interesa. Comenta con el profesor Sotos que tienen un problema

de falta de tiempo y Su Majestad contesta: «El tiempo..., es tremendo, pero ¿qué

M va a hacer?»... Luego se abre paso entre todos y dice..

.«Voy a recoger mis cosas.» Pero alguien te las ha recogido ya. «¡Ah, gracias, y

gracias por las flores»..

Coge la chaqueta, se la echa «a voleo» por la espalda, y se la pone sin esperar

que nadie la ayude. Se dirige hacia la puerta del aula. El rector, el decano,

los profesores, sus condiscípulos...

—Adiós, adiós. Hasta el sábado...

Hay niebla fuera, en el «campus» de la Autónoma. Doña Sofía va andando hasta el

aparcamiento donde están los coches. Nos hemos quedado en la puerta de la

Facultad sin saber qué decirnos unos a otros, viéndola caminar resuelta y

segura, y preguntándonos cómo se pueden contar estas cosas que pasan hoy en este

país nuestro, entre estas gentes nuestras. Una compañera de clase de Su Majestad

ha dicho a mi lado.

—Se merece ser Reina de España.

EL «SI» ROTUNDO DE SUS CONDISCÍPULOS A LA REINA SOFÍA

Rueda dé Prensa en torno a una Soberana. Rueda de Prensa en torno a la emoción,

a la simpatía y al «caerle bien» de los condiscípulos de Doña Sofía. Ellos lo

han contado asi.

—Soy Nati. Natividad Díaz Me naya. El Consejo de alumnos del Departamento de

Humanidades decidió, por votación,. que otra alumna y yo nos sentásemos al

principio Junto a ella, para que «fuese tomándonos confianza». Y hemos

seguido... Un día se perdió un poco en los apuntes y me los pidió para

confrontarlos.

Todos los sábados se los dejo Me los devuelve al sábado siguiente. Y al revés,

también, porque a veces me he perdido yo, y ella misma me rellena lo que me

falta. Yo no es que fuera desconfiada, pero me sorprendió desde el primer

momento. Eso lo he hablado con ella. Es en el sentido de que a estas personas se

las tiene, no sé, asi, como lejanas... Doña Sofía desmienta ese concepto; es muy

natural. A mi me llama Nati, como todo el mundo. Es... íes un encanto! ¿Se puede

decir eso de los Reyes?...

—Soy Rosa Diez del Corral, esposa de tu compañero de ABC, Enrique. Lo que más me

impresiona de ella es su naturalidad y esa sensación que tenemos los compañeros,

los compañeros de clase, nada menos que de su Majestad, de la sencillez y la

grandeza, traducidos a un nombre: Sofía de España. Es hermoso pensar que tenemos

una Reina que llega a sus subditos, asi, sencillamente asi.

—Me llamo Cristina Matilla y asisto a estos cursos con mi hija. ¿Lo que más me

llama la atención de la Reina? |Que es puntualísima! Y sólo falta cuando está en

el extranjero Nunca hay que esperarla para empezar. Está ia primera.

—Angela Montero. Ese apretón de manos tan fuerte, tan firme, de la Reina Sofía,

no sé. es algo que me emociona particularmente Es muy significativo.

—Mi nombre es Manuel Rublo. Me Impresiona su sencillez. Es una persona fabulosa

y me encanta sus ganas de tratar con todos nosotros.

—Matilde García. ¿LO que más me admira de ella?... Las ganas de seguir

aprendiendo y su flexibilidad. Yo no me esperaba que una Reina fuese asi.

—Me llamo Miguel Sánchez y vengo de uniforme porque estoy haciendo la «mili» en

Colmenar. Me parece una mujer que sabe estar en su puesto. Primero de Princesa.

Ahora de Reina. |Y de universitaria!...

Está cumpliendo.

—Soy Conchita López y me siento orgullosa, dígalo así, de ser condiscípula de la

Reina Sofía.

—¡Es una mujer muy sencilla, que se Ingresa por todo y también, y muy

profundamente, por los problemas de la negritud --afirma Henry Brewah, alumno de

Sierra Leona—. Yo he hablado mucho con ella de estos temas y creo que quiere

hasta ser alumna del seminarlo que tenemos sobre esos problemas.

¡Es... fabulosal Y muy guapa y muy Inteligente, y con cara de buena!

—Soy Antonio Ruiz Pérez. La personalidad de Doña Sofía me impresionó desde el

primer momento.

Porque es natural que asi ocurra, cuando ves cómo una persona de esta categoría

viene a las aulas. Y, además, que parece que cuando entra aquí se olvida

absolutamente de todo lo que es, y es, ya lo creo, una alumna más, una compañera

más.

—MI nombre es Alberto de San José Gómez, y yo creo que la sencillez de Doña

Sofía puede transformar el concepto que el pueblo tiene de la Monarquía. Porque

ella es extraordinaria.

Han seguido a lo suyo, a sus clases, a sus estudios, a sus programas de trabajo.

Me gustaba ver y sentir a los estudiantes, pensando asi, y hablando asi de su

condiscípula. Tenían todos en la mano el apretón fuerte y sincero de la suya.—

Isabel MONTEJANO MONTERO

(Fotos: T. NARANJO)

 

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