Autor: Barbero, David. 
 El secuestro de Berriz. 
 E.T.A. guarda silencio     
 
 Informaciones.    15/01/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL SECUESTRO DE BERRIZ

• VARIAS DETENCIONES, AL PARECER EXPLORATORIAS

• «SOLO NOS INTERESA EL DINERO», DIJERON A LA FAMILIA DE DON JOSE LUIS

ARRÁSATE

BILBAO, 15. (INFORMACIONES, por David Barbero.) TANTO los familiares del joven

secuestrado en Berriz, don José Luis Arrásate, como la Policía y la Guardia

Civil, continúan a la espera de que los secuestradores den alguna señal de vida

o indiquen el lugar y la fecha en que desean que se les entregue el rescate de

los cien millones de pesetas, en moneda extranjera, que reclamaban en la carta

que dejaron en el domicilio de la víctima en el memento de realizar el

secuestro.

Al parecer, todavía la Policía no dispone de ninguna pista sobre el paradero de

los secuestradores, y sus únicas bases de acción se apoyan en las descripciones,

no muy concretas, de los testigos presenciales, que se reducen a tres familiares

—padres y abuela— del joven y al taxista, por lo que diversas especulaciones

contradictorias han llegado hasta los medios de la opinión pública, ya que

mientras unos apoyaban la posibilidad de que se hubieran trasladado a la zona

vasco-francesa, otros se inclinaban a creer más verosímil que se hayan dirigido

hacia la provincia de Santander.

Por su parte, las fuerzas del orden que están investigando el caso han realizado

algunas detenciones en las zonas cercanas a la localidad de Berriz, aunque al

parecer sólo han sido retenidos mientras han durado los interrogatorios

encaminados a esclarecer un poco la situación.

DISFRAZADOS

Mientras tanto, los tres miembros de la familia, todos ellos de avanzada edad,

se recuperan de la tensión nerviosa que les, ha dominado durante las

veinticuatro horas posteriores al suceso, y en menor grado se mantiene á causa

de la incertidumbre de los hechos.

Sobre lo cuatro Jóvenes que realizaron el secuestro, solamente se ha llegado a

saber que tenían edades comprendidas entre los dieciocho y los veinticinco años,

y que dos de ellos al menos iban disfrazados con bigotes y barbas postizos,

mientras que otro llevaba un pasamontañas que le cubría gran parte del rostro.

Los familiares han añadido que hablaban el castellano con acento vasco, y que

cuando conversaron con la madre de la víctima en vascuence lo hicieron con

acento de la zona de Goyerri, correspondiente a las localidades de Zumárraga,

Villafranca de Ordizia, Legazpia, Beasain y Tolosa, en la provincia de

Guipúzcoa. El taxista ha asegurado que no se fijó en los jóvenes lo suficiente

como para dar detalles concretos sobre su personalidad y ha insistido en que en

todo momento se portaron bien con él, a la vez que pedía que no le hicieran

fotografías y aludía abiertamente a sus responsabilidades familiares respecto a

su esposa y a sus seis hijos.

Al parecer la tesis, del disfraz, está apoyada ,en el forcejeo que la, madre de

don José Luis sostuvo con uno de los secuestradores, logrando quitarle en parte

la barba postiza.

Según deducciones apoyadas en la comparación de los hechos con el modo habitual

de actuar de los miembros de la rama militar de E.T.A.-V Asamblea, algunos

aseguran que el comando estaba integrado por un miembro liberector de la

operación, y que rector de la operación y que sus tres acompañantes serían sólo

colaboradores o miembros legales de la organización.

MUCHO DINERO

Respecto a la cuantía del rescate, cien millones de pesetas, las personas que

afirman conocer los haberes de la familia aseguran que parece desde todos los

puntos de vista desproporcionada. Se asegura, asimismo, que el padre del

secuestrado comentando el contenido de la carta ha asegurado que no le

quedaba otra opción que pensar que ha sido un error el establecimiento de la

cifra.

Es cierto que Forjas Berriz, la empresa de la familia, tiene en la actualidad

una economía muy saneada y que es considerada como una de las principales del

Duranguesado, dedicándose especialmente a la construcción de bisagras, herrajes

de carrocerías y accesorios de automóviles, pero sus dimensiones no son tan

grandes como otras muchas establecidas en el País Vasco, ya que su nómina está

integrada por no más de cien obreros.

De todos modos, parece quedar claro que el objetivo de los secuestradores es

exclusivamente monetario e incluso se pone en sus labios la frase siguiente:

«Sólo nos Interesa el dinero», se cita como razón textual dada por ellos el que

la familia «así como contribuye al Estado-capitalista español, tiene que

contribuir al Estado de Euzkadi Socialista».

Estas argumentaciones pertenecen a la conversación que, entre la tensión y los

forcejeos, mantuvieron los miembros de la familia con los secuestradores cuando

éstos entraron violentamente en la sala donde estaban cenando. Al parecer, la

primera intención del comando era llevarse al padre, pero don José Luis se

ofreció a sustituirle apoyándose en su avanzada edad, ya que en la actualidad´

cuenta con setenta y cinco años.

Según fuentes cercanas a la familia, la propietaria de la fábrica es la abuela,

doña Paulina Acha, que en la actualidad tiene ochenta y dos años y es viuda de

don Bibiano Gaztelurrutia, que llevó la dirección de Forjas Berriz, hasta su

muerte. Posteriormente este cargo lo ha desempeñado el. padre del Joven

actualmente secuestrado, que se casó, ya con bastante edad, con la hija de los

propietarios de la empresa, cuando era secretario del Ayuntamiento de Berriz. En

la actualidad está jubilado.

La presidencia del Consejo de Administración lo mantenía la abuela a pesar de

sus años- y don José Luis- Arrásate, hijo único, había comenzado a llevar los

trabajos de administración y gerencia una vez adquirida, hace dos años, la

licenciatura en la Escuela Superior de Técnicas Empresariales.

En la localidad de Berriz, todos los vecinos se han manifestado en favor de la

familia, asegurando que goza de simpatías absolutamente generales, a la vez que

se ha podido confirmar que en su empresa no han existido especiales tensiones

laborales y que ningún miembro de la familia: había recibida previamente ninguna

amenaza.

15 de enero de 1976

 

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