Una vez enterada la opinión pública de los problemas. 
 El ministro de agricultura pide que los campesinos depongan su actitud     
 
 El Alcázar.    02/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Una vez enterada la opinión pública de los problemas

EL MINISTRO DE AGRICULTURA PIDE QUE LOS CAMPESINOS DEPONGAN SU ACTITUD

El reconocimiento de que "la situación de los agricultores no es todo lo satisfactoria que debiera" y un

llamamiento para que retiren sus tractores de las carreteras y depongan su actitud de protesta porque "ya

han conseguido el objetivo de llamar la atención de la opinión pública sobre sus problemas específicos"

han sido la base de las declaraciones efectuadas ayer por el ministro de Agricultura, don Fernando Abril

Martorell.

Acompañaban al ministro, el subsecretario de su Departamento, señor Lamo de Espinosa; director general

de Coordinación Informativa, señor Rodríguez del Castillo; director general de la Producción Agraria,

señor Pastor Soler; secretario general técnico del ministerio de Agricultura, señor Gámir, y otras

personalidades.

Tras señalar que el ministerio de Agricultura está abierto al diálogo con las personas y entidades que

ostente alguna representación o pretendan exponer problemas concretos, añadió que sin embargo en tales

contactos no es fácil que puedan afrontarse los temas de fondo, tales como una política de precios o de la

seguridad social. De todas formas, el ministerio de Agricultura quiere dar la sensación de que no existen

distancias insalvables entre la Administración y los agricultores del país.

"Los agricultores tienen el convencimiento —añadió— de que existen dos varas de medir, una para ellos

y otra para el resto de los sectores. Este es un problema que vienen sufriendo desde hace muchos años,

sedimentando en el fondo la sensación de que están desatendidos. No sé si esto es exactamente así pero

realmente los resultados no son todo lo satisfactorios que serían deseables. Existen problemas evidentes

sobre la calidad de vida rural y no sé si las soluciones apuntadas son suficientes para adaptarlas a cada

región y a cada circunstancia concreta.

La actitud de los agricultores ha sido una importante llamada de atención para el Gobierno, y la sociedad

sobre sus problemas, dentro de un comportamiento básico que ha sido cívico y ordenado. En el ministerio

de Agricultura nos damos por enterados y recomiendo que vuelvan los tractores a sus casas´´.

 

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