Discurso del Ministro     
 
 ABC.    05/02/1964.  Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

DISCURSO, DEL MINISTRO

Barcelona 4. El ministro de Industria, señor López Bravo, en su discurso de inauguración de la campaña de apoyo y estímulo a la industria nacional, dijo, entre otras cosas, lo signíente:

"La indiscutible oportunidad de la campaña resulta más realzada si se tiene en cuenta la pervivencia de ciertos tópicos, heredados de tiempos felizmente superados. En el caso de la industria española podemos afirmar que, por fortuna, la realidad de su potencia supera la leyenda negra de quienes la menosprecian, por desconocerla. No sin cierta tristeza es menester reconocer que, para muchos, constituyó una sorpresa que el célebre informe del Banco Mundial advirtiera la importancia de la industria española, la variedad de los sectores y sub-sectores que comprende y las indudables posibilidades de expansión que encierra, sin que olvidara tampoco la existencia de empresarios preparados y dispuestos, de técnicos competentes y, sobre todo, de una mano de obra laboriosa, abundante y fácilmente adiestrabfe."

"Un diagnóstico imparcial de la situación de la economía española nos diría que jamás ha contado nuestro país con un potencial de crédito exterior similar al que* actualmente tenemos. Sería absurdo, por no decir otra cosa, que los medios empresariales españoles demostraran menor confianza en nuestro futuro que la que cotidianamente demuestran los empresarios extranjeros y las instituciones crediticias internacionales, públicas y privadas. _Jk>bre esta base materia! e inmaterial que constituye la economía industrial ha de proyectarse no sólo la evolución espontánea previsible, sino también la prometedora eficacia de la política económica que el Estado ha dispuesto. Hablando en términos generales, la política de desarrollo no trae consigo más que notas positivas para el sector industrial.

La elevación del nivel de vida se traduce, y se traducirá en mayor medida, en el aumento de la demanda de una serie de bienes y servicios que las industrias actualmente existentes deberán satisfacer ampliando y modernizando sus equipos."

"La industria ha de prepararse seriamente con las legítimas ayudas de la Administración, para la conquista de los mercados exteriores, pero tengamos siempre presento que todas las economías industriales descansan básicamente sobre d mercado Ínter* no, y España no puede se* una excepción a esta regla. De afei la responsabilidad de los consumidores."

"Son muy pocas las funciones que en una economía nacional superan en trascendencia y responsabilidad a las que desempeña el empresario; a su cargo corre la previsión de lo que será el futuro, la coordinación de los factores productivos, la prospección de los _ mercados, la sustitución de productos, la introducción de nuevos métodos de trabajo. La tarea no e fácil, sino, por el contrario, muy difícil. Y si ello es así, las dificultades se acrecientan cuando, como en la situación actual, nos encontramos inmersas en una fase dé transición y englobados en un mundo sujeto a cambios incesantes.

Los empresarios deben estar a la altura de los tiempos. Porque sin que sea lícito rehuir ninguna responsabilidad, puedo y debo afirmar que de la suerte de las empresas industriales el principal responsable es el empresario; el máximo poder trae aparejada la máxima responsabilidad.— Cifra.

 

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