Autor: García Serrano, Rafael. 
   Huelgas de Hambre     
 
 El Alcázar.    06/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DIETARIO PERSONAL

HUELGAS DE HAMBRE

MIÉRCOLES, 5 DE OCTUBRE Proliferan en España las huelgas de hambre, generalmente individuales

o en pequeños grupos, porque en grandes grupos se parecerían tanto a los banquetes que habría que

llamarlas antibanquetes, por precisar. Mientras duren Suárez y su gobierno, hay esperanza de que se

firmen convocatorias para antibanquetes, aunque no sé si los intelectuales, actores y artistas asimiladas y

los caballeros de profesión abajofirmantes, estamparán sus nombres con la misma facilidad que al tocar

llamada para un manifiesto al país o para los entremeses, el pescado con pomada (que decía Víctor de la

Serna, el padre, no el senador) y el turnedó. Es indudable que muchos intelectuales tienen la cabeza

aproximadamente vacía, pero no conozco ninguno que no tenga la tripa llena.

Es indudable también que el hambre en España ha sido endémico desde nuestro padre Gerión hasta

Franco, pasando por Jaime el Conquistador, los Reyes Católicos y Carlos III. La primera vez en su larga

historia que el hambre desaparece de España es gracias al buen gobierno de Francisco Franco, de modo

que hoy existen españoles que nunca han conocido el hambre desde su cuna hasta pasado mañana,

probablemente. Esta es una marca absoluta en materia de realizaciones que, nadie podrá arrebatar al

Caudillo. El hambre reina en nuestro gran siglo y los ruidos cantarines y corredor es de las tripas huecas

eran como la Novena Sinfonía de una España que mandaba en el mundo, pero no en su propia y desierta

despensa. Yo note´ que algo había cambiado fundamentalmente en España cuando en lugar del "más

cornás da el hambre" (creo que belmontino), supe de un torero que se jugaba el tipo con buenas maneras y

por otra razón: "por quita a mi mare de lavá". Estábamos pues, a escasa distancia de los electrodomésticos

y con el estómago más sosegado. La Fiesta Nacional renacerá con el hambre, por lo que felicito a la

afición y a los críticos, y los maestros cortarán orejas y rabos para luego comérselos, ¿no será éste el

origen de semejantes trofeos?

Intentar la huelga del hambre antes de que el hambre desapareciera era tanto como continuar la vida

cotidiana para una buena parte de nuestro pueblo. Por eso antes no había huelgas de hambre, y por eso en

estos últimos años las huelgas de hambre son como una aventura a través del túnel del tiempo o, cuando

se trata de curas vascos, como una ligera dieta compensativa de la abundancia gastronómica que elfos

siempre disfrutaron. Un ejercicio para guardar la línea, vamos.

El éxito actual de las huelgas de hambre reside, simplemente, en el hecho indiscutible de que Franco nos

acostumbró a comer todos los días tres veces, sin contar los aperitivos. Por eso Suárez, en su vertiginoso y

leal intento de borrar hasta el mínimo rastro de Franco y de su obra, intenta con acelerado éxito restaurar

el hambre y hay grandes posibilidades de que para este próximo invierno lo consiga plenamente. De paso,

claro, el hambre quitará las ganas de hacer huelgas de hambre y seguramente también las de hacer cacas,

por falta de materia prima, con lo que numerosas madres saldrán ganando en limpieza, al menos

metafóricamente hablando.

¡Un gran gobernante este chico listo y simpático!

Rafael GARCÍA SERRANO

6 OCTUBRE 1977

 

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