Autor: A. R. P.. 
 Buenas y malas estrellas. 
 Adolfo Suárez     
 
 El Alcázar.    07/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

BUENAS Y MALAS ESJRELLAS

Un equipo astrológico de plena y probada competencia, comienza hoy a prestar su

colaboración en EL ALCÁZAR. Diariamente, en las personas más significativas de la

actualidad, auscultará los astros. Las buenas y malas estrellas de nuestros personajes

públicos. Por la relevancia del que inaugura esta sección, ocupa, por esta vez, un lugar que no

seré el suyo en lo sucesivo, y que se corresponderá, normalmente, a la página 28 de nuestro

diario.

Carta astrológica de:

ADOLFO SUAREZ

NO es de extrañar que la sonrisa del Sr. Suárez cause estragos entre las féminas

europeas, ya que difícilmente se puede una resistir al encanto del trígono.

Venus en Leo, Urano en Aries— y además en tos coktails políticos o ante las cámara; la

inflexibilidad y la vanidad motivadas también por este trígono quedan completamente en off.

La ambición de poder le viene desde antes de estrenar su primer pantalón largo.

Y ha ensayado su autoridad desde que muy joven asumió la responsabilidad de "hombre de la

familia".

La oposición —Luna" Saturno— apunta a una gran influencia materna.

No cabe duda de que el Sr. Suárez es un viejo luchador, ambicioso y tenaz.

Aunque a la ocasión la pintan calva, seguramente para que no se le pueda coger por los pelos,

en este caso ha debido llevar peluca ya que Suárez la ha aprovechado en cada momento,

decidiendo sobre la marcha con rapidez y cautela.

En este horóscopo no falta el trígono de los políticos —Mercurio - Saturno— que le da

profundidad de pensamiento y capacidad de síntesis, encuadrados en unas coordenadas de

poder.

También le debe a Mercurio el sentido del detalle y de las casillas mentales en orden riguroso.

Una vez más, política y egocentrismo caminan de la mano.

Saturno, planeta muy poco ágil, puede con la vitalidad de Marte, en ocasiones, y le da una

marcada tendencia a la depresión, agriándole el carácter.

Actualmente está muy irritable y se precipita al tomar decisiones, olvidándose su cautela

natural, lo que le puede llevar a tomar actitudes gratuitas y a prescindir de colaboradores por el

simple hecho de no estar de acuerdo con él.

El fin de semana 15-18 de octubre va a ser de prueba para el Sr. Suárez, y, dada su actual

confusión de ideas, el weekend de la Moncloa puede resultar aún más ambiguo de lo que

temen algunos de los líderes invitados.

La amnistía llegará a su debido tiempo, y parece que puede ser un regalo de Navidad.

Y también a su debido tiempo —hacia finales de abril— el Sr. Suárez va a tener una agarrada

muy sería con "el Poder" y si no tiene la suerte de que aparezca un nuevo Duguesclin, el de: "ni

quito ni pongo rey, pero ayudo a mi Señor",, puede saltar de ser clase política a ser clase

aristocrática y disfrutar en su nueva "casita" de Ávila, durante muchísimos años, los honores

del rumoreado "título".

Tampoco él se libra de los males de estómago.

El estómago es el remordimiendo de la política.

Justamente, durante el trabajoso fin de semana, le va a incordiar lo suyo, disminuyendo en algo

su imagen de ejecutivo recién afeitado. Hay que decir que D. Manuel, con su habitual "mano

izquierda", colabora eficazmente.

A.R.P

 

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