El atentado del señor Unceta y dos guardias civiles. 
 Reivincado por ETA (Rama militar)  :   
 Ministerio del Interior: "Medidas eficaces y urgentes". ETA :"Voluntad de continuar atacando". Medidas de seguridad "clásicas" en Vizcaya. 
 El Alcázar.    10/10/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

REIVINDICADO POR ETA

(Rama militar)

• MINISTERIO DEL INTERIOR: "Medidas eficaces y urgentes"

• ETA: "Voluntad de continuar atacando"

• Medidas de seguridad "clásicas" en Vizcaya

MADRID. (Redacción y agencias). ETA, rama militar, ha reivindicado el atentado ocurrido a primera

hora de la tarde del sábado en Guernica en el que resultó muerto el presidente de la Diputación de

Vizcaya, don Augusto Unceta Barrenechea, y los dos guardias civiles de su escolta, don Antonio

Hernández y Fernández Segura y don Ángel Rivera Navarra. Según comunicado difundido en la mañana

de ayer en Bilbao, ETA considera que, como han repetido en diferentes escritos, «su acción no puede

desestabilizar la democracia, porque —afirman— en el Estado español no existe ninguna democracia».

Añaden que «tenemos la misma dictadura militar de siempre, pero con expresión sonriente. Antes los

partidos políticos eran ilegales. Ahora algunos son legales, pero anulados por el temor a una derecha

siempre amenazante. Antes —prosigue el comunicado— las movilizaciones populares eran ilegales,

ahora se las consiente, en tanto sean un desfile de corderos obedientes al pastor y sus perros; pero se les

hace el mismo caso de siempre: ninguno». ETA termina afirmando que «por ello la organización militar

socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, ETA, ha llevado a cabo la ejecución del presidente

de la Diputación de Vizcaya y sus guardaespaldas y manifiesta su voluntad de continuar atacando todos

los instrumentos de dominación de Euskadi por la oligarquía española». Según Cifra, este comunicado ha

sido hecho público mediante llamadas telefónicas a diversos corresponsales.

Nota del Ministerio del Interior

Por su parte, el Gobierno hizo

público a través del Ministerio del citerior la siguiente nota oficial: «El Gobierno, ante el asesinato por

ametrallamiento, en la ciudad de Guernica, de don Augusto Unceta Barrenechea Azpiri, presidente de la

Diputación de Vizcaya, y de los guardias civiles, don Ángel Rivera Navarrón y don Antonio Hernández

Fernández-Segura, denuncia que esta brutal e incalificable acción se inscribe en la escalada de violencia

dirigida a hacer imposible la paz y la convivencia entre los españoles y a provocar a un pueblo que, a

través de unas pacíficas elecciones ha elegido decididamente el camino de la democracia.

El Gobierno denuncia igualmente el hecho de que este asesinato se produce en el momento en que los

grupos parlamentarios, únicos representantes legítimos del pueblo, han aprobado una Proposición de Ley

que trata, mediante la amnistía, de garantizar el diálogo de todos dentro de la concordia y cuando es

notorio el avance operado en el proceso de las autonomías dentro de la unidad de España.

El Gobierno, al propio tiempo que hace patente su testimonio de pesar y condolencia a los familiares de

las victimas, acepta su responsabilidad en la búsqueda de medidas eficaces y urgentes para la erradicación

del terrorismo, anunciando su decisión de someter al Parlamento, la aprobación de una Ley contra las

acciones terroristas y cuyas bases estaban incluidas entre los temas a tratar en la reunión convocada por el

presidente del Gobierno con los representantes de los partidos políticos y grupos parlamentarios.

Funeral

A las cinco de la tarde se celebró en la Iglesia de Santa María de Guernica un funeral de cuerpo presente

por el alma de las victimas en el salvaje atentado, del que ofrecemos información en la Crónica de Bilbao

de nuestro compañero Jesús Gallo. A su término, los restos mortales del presidente de la Diputación y

miembros de su escolta fueron trasladados al cementerio de Guernica y sus localidades de origen en

Socuéllamos (Ciudad Real) y Baños de Gaena (Granada).

Plenos del Ayuntamiento y Diputación

Tanto la Diputación Foral como el Ayuntamiento de Bilbao celebraron ayer sendos plenos extraordinarios

en los que condenaron d asesinato del Sr. Unceta y guardias civiles que le acompañaban. El

vicepresidente de la Corporación, Sr. Amorrortu, alcalde de Durango, durante un breve parlamento,

ensalzó la figura de presidente asesinado señalando que «entendió su misión con su sincera manera de

actuar y haciendo el bien sin distinción alguna de ideas y de criterios». Por su parte, la alcaldía ha

difundido una nota en la que señala que «una vez más los términos de repulsa aparecen con carácter

rutinario en la repetida utilización de los mismos, como consecuencia de un nuevo y grave atentado

contra la convivencia, la concordia y la paz de las gentes del País Vasco, en el que el argumento terrorista

ha cobrado nuevas vidas». El Ayuntamiento acordó enviar telegramas al Rey, ministro del Interior y otras

autoridades «en solicitud de una más enérgica actitud del Gobierno sobre los grupos que protagonizan los

criminales actos terroristas para que sea garantizado el mantenimiento de la paz ciudadana».

Según informa Europa Press, «el ministro del Interior está siguiendo directamente el desarrollo de las

investigaciones en torno a los asesinatos de Guernica y las actuaciones que realiza la Jefatura Superior de

Policía de Barcelona tendentes a la desarticulación en aquella ciudad de un grupo terrorista de extrema

derecha». Citando a «fuentes gubernamentales» esta misma agencia recoge que estos asesinatos son «un

claro ejemplo de los intentos para impedir el proceso democratizador que se viene esperando». Por lo

demás, la única repercusión oficial del atentado ha sido que se suspendió en la Zarzuela el concierto que

SS.MM. ofrecerían al presidente de Méjico, actualmente de visita oficial en Madrid, así como que —

según la agencia citada— en las carreteras de Guipúzcoa se han adoptado las medidas de seguridad

«clásicas» consistentes en controles en los puntos claves de los accesos. Citando fuentes competentes,

Europa Press informa que «este tipo de medidas son de carácter rutinario y que generalmente dan pocos

resultados positivos dado que los autores de este tipo de atentados ya cuentan con estos controles y

pueden tomar a su vez medidas para asegurarse la retirada». Por su parte, Cifra señala que la vigilancia en

la frontera de Irún ha quedado reforzada. De otro lado, el Gobierno Civil de Guipúzcoa ha desautorizado

los actos convocados por las gestoras pro-amnistía para los próximos días.

Más detalles en torno al atentado

Los dos guardias civiles asesinados se habian incorporado hace escaso tiempo a Guernica. Antonio

Hernández Fernández, que ingresó en el Cuerpo el 17-2-75, nació en 1954 y era natural de Baños de

Graena (Granada), estaba casado con Encarnación Porreja y tenia un hijo de seis meses de edad.

Ángel Rivera Navarrón, el otro guardia civil que ha resultado muerto, era natural de Socuéllamos (Ciudad

Real), ingresó en el Cuerpo el 16-2-76 y era soltero.

En el coche que la Guardia Civil ha encontrado en el camino vecinal de Bicargui, cerca de la localidad de

Zugastiera, fueron hallados unos 15 casquillos de bala, 9 milímetros «parabellum», y en el lugar desde

donde han sido hechos los disparos había unos 30.

Por otro lado, la Guardia Civil está buscando otro coche, un «Seat 127» azul marino, que se encontraba en

el lugar de los hechos en el momento de producirse y que posteriormente se dio a la fuga.

El atentado, según las últimas conclusiones de la Guardia Civil y la Policía, se llevó a cabo desde dos

coches. Desde el «1.430» que ha sido encontrado dispararon contra la escolta, que viajaba en un «Seat

127» y que al darse cuenta de que le esperaban dio marcha atrás, chocando con un «R-5», matrícula de

Oviedo, en el que viajaban tres jóvenes.

Uno de los guardias civiles pudo sacar su pistola, ya que al caer muerto sobre el pavimento tenía su arma

en la mano, pero no le dio tiempo a realizar ningún disparo. El otro guardia civil, que también pudo salir

del coche, se desplomó con algo de respiración, para morir a los pocos minutos.

Los ocupantes del coche «Seat 127» azul, al parecer, fueron los que realizaron los disparos contra el señor

Unceta, cuando éste se disponía a coger el bolso en el que llevaba la ropa adecuada para practicar la pala,

su deporte favorito.

Los dos coches se dieron a la fuga inmediatamente, pero no por la carretera de Bilbao, como se creyó en

un primer momento, sino la calle Chorroburu, situada enfrente del frontón «Jai Alai» de Guernica, a

escasos metros de donde sucedió el atentado, que rodea la villa foral por la zona de la casa de juntas.

Los disparos se realizaron desde dentro del coche contra la escolta, mientras el que disparó al presidente

de la Diputación lo hizo a corta distancia, seguramente a bocajarro, ya que los disparos estaban casi todos,

cinco, en la cabeza y cuerpo, y fueron encontrados muy pocos impactos de bala en los alrededores.

Los primeros en llegar al lugar del suceso fueron los camilleros de la Cruz Roja y un médico que presta

sus servicios en la Clínica Santa Rosa.

EL ALCÁZAR

 

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