Al calor del democrático totalitarismo marxista. 
 La "Guerra" de las nacionalidades     
 
 El Alcázar.    09/12/1977.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA GUERRA DE LAS NACIONALIDADES

Un día más la guerra de las nacionalidades ha seguido con su signo torvo y su ataque

consentido a las instituciones y símbolos del Estado. Ayer, en Pamplona, los puños en alto, las

banderas republicanas y las de Sabino Arana expresaron, bajo el reclamo de una pretendida

Diputación Foral democrática, la auténtica intención de euskadizar, bajo el «democrático»

totalitarismo marxista, nada menos que a una región que fue reino independiente, antes de

integrarse en España, que los Reyes Católicos tuvieron la grandeza de alumbrar.

Los navarros leales han contestado cerrando sus puertas a la subversión. Ellos no han salido

con piquetes que, si de iguales gentes se tratara, hubieran sido la equivalente respuesta a

quienes, navaja en mano, pretendieron boicotear la manifestación patriótica anterior, hiriendo a

varios de sus componentes. Los navarros leales han preferido cerrar sus balcones, sin tomar

en consideración a unos elementos, llegados en gran medida de fuera, que con grave ofensa a

la ética nacional y militar, han paseado en griterío una bandera de Navarra a la que han

despojado del timbre de gloria que supone su Laureada. La cuestión es que la unidad nacional

se requebraja, y la política del Gobierno permite la aparición de las tribus —el aldeanismo del

que hablaba Unamuno— y la discordia entre naturales de una misma región. Se mire como ´se

mire, este atentado de lesa Patria es grave y, en la parte que nos toca, contribuimos a la

defensa de su unidad, aclarando los hechos.

 

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