Autor: Llansá, Jaume de. 
 El año 1977 el elámbito catalán. 
 Exacerbación de los "sentimientos nacionales"     
 
 El Alcázar.    02/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El año 1977 en el ámbito catalán

EXACERBACIÓN DE LOS «SENTIMIENTOS NACIONALES»

CRÓNICA DE CATALUÑA Por Jaume de Llansá

Pueden creerme los lectores si les digo, en este segundo día del ano 1978 (que deseo sea feliz para ellos y

para España, nuestra patria) que, mirando hacia atrás, sin ira pero con irremediable tristeza, siento algo asi

como un interno desasosiego humano y profesional por haber tenido que reflejar en mis crónicas del año,

insoslayablemente realidades políticas, sociales, laborales, económicas y ambientes generales tensos y

conflictivos que han dominado a lo largo de los meses la actualidad periodística de Catalunya, sin haber

podido apenas dulcificarlas con noticias o informaciones amables de concordia o positivas de prosperidad

y desarrollo de la total comunidad española —catalanes y no catalanes— que vivimos en esta entrañable

región de España a la que se quiere convertir en «nación», pues ya hasta d presidente suarecista de la

Generalitat provisional, señor Tarradellas, no deja de hablar y exaltar a «las instituciones nacionales de

Catalunya». Como bien comprenderán los lectores, y no hay posibilidad de que en una crónica pueda

hacerse el balance pormenorizado de los acontecimientos y sucesos de toda índole y clase ocurridos en el

completo ámbito catalán, que han marcado negativa y desesperanzadoramente el año que se nos ha ido.

Sin embargo, no puedo soslayar la exigencia profesional que me impone, al menos, el intento de reflejar

en grandes lineas, digamos «ambientales», lo que generó 1977 para Catalunya en medio de tensiones

políticas, de convulsiones sociales callejeras y en los centros de trabajo, de hundimientos parciales o

totales de sectores de la convivencia y de la paz sociales, y de inseguridades y temores premonitorios

sobre el porvenir de Catalunya, por ella individualmente y en el seno de la comunidad nacional española.

ASPECTOS MAS RELEVANTES DE UN PANORAMA DURO

Sintetizando al máximo, casi con técnica de «flash» informativo, los aspectos más relevantes dd duro

panorama general de 1977 en Catalunya, son los siguientes:

Uno: El arranque de la presencia de las masas en la calle, en eclosiones vociferantes y violentas.

Dos: Hundimiento, por erosión, cobardía o miedo de la burguesía y de las fuerzas nacionales, medulares y

responsables catalanas.

Tres: Estallido y fraccionamiento compulsivo y enfrentador del mundo trabajador.

Cuatro: hundimiento o precariedad defensiva del mundo empresarial.

Cinco: Resurgimiento militante del catalanismo político-económico de concretos sectores de la burguesía

alta y acomodada; y del separatismo avanzado del marxismo «catalán»: socialismo y comunismo.

Seis: Exacerbación agresiva constante de los «sentimientos nacionales del pueblo catalán», mediante una

persistente y sofocante presión de partidos, Medios de Comunicación Social escritos y audiovisuales,

increíble proliferación de pasquines, octavillas, panfletos y pintadas, con duras agresiones y ofensas a

España, a la bandera nacional y a la Monarquía y a quien la encarna, llegándose a la «última ratio» de

exigencia de «independencia para Catalunya».

Siete: Proliferación atemorizante de violencias callejeras; subversiones en las prisiones, manipuladas

desde el exterior; de agresiones contra la fuerza pública por guerrillas urbanas, preparadas y dirigidas con

estrategia revolucionaria; de inaudito crecimiento, sobre todo en las grandes ciudades, de la delincuencia

y del bandolerismo en grupos: atracos, robos, asaltos, violaciones, asesinatos...

Ocho: Fraccionamiento irremediable de la sociedad, por corrosión de vínculos mantenida por partidos y

sindicales; y desorientación e indefensión de amplios sectores de la comunidad catalana frente a paros o

malos funcionamientos de servicios públicos de necesariedad diaria.

Nueve: Deterioro irremediable y lesivo de la Administración pública y local, por la presión agresiva e

interruptora de los partidos radicales catalanistas y marxistas, amparándose en la «representatividad» que

les concede el resultado de las elecciones; y, como consecuencia, proliferación de componendas y

corruptelas, que se ocultan o disimulan con escandalosas acusaciones de «corrupción» que se lanzan

contra «la administración franquista».

Diez: Temor e inseguridad en las empresas y en los empresarios; denuncias anticipadas y coaccionadoras

de convenios colectivos pactados, con presentación «asambearia» de «plataformas reivindicativas» las

más de las veces exorbitantes de imposibles de logro completo, pero «adecuadas» para provocar estallidos

y huelgas sectoriales. Resultantes y catalizadores —o viceversa— de todo ese panorama —en el que no

hay por mi parte ni un adarme de exageración o de desinformacion— fueron las movilizaciones

catalanistas y de trabajadores anteriores al quince de junio, enarbolando las exigencias de «libertad,

amnistía, estatut de autonomía», de «retora del nostre presiden! Tarradellas», de «Libertad Absoluta de

Sindicación y de Movimientos asamblearios de trabajadores»; también, la desmesurada y propagandística

proyección de la «diada de Catalunya de Sant Boi», la manipulación y enmascaramiento de la realidad

resultante de las votaciones catalanes del 15; las reuniones catalanistas de Paria, Saint-Martín-le-Beau,

Perpignan y Saint Cyprien, así como la abusiva e ilegal asunción de misiones funcionales representativas

de Catalunya de la «assemblea de parlamentaris», con sus coaccionantes manifestaciones callejeras, que

culminaron en la también manipulada «diada del onze de setembre» y con la no menos manipulada

politicamente llegada de Tarradellas a Barcelona ya investido, por decreto real, como presiden! de la

Generalitat Provisional de Catalunya. ¿Panorama desolador? Ciertamente, sí; lo es. Pero así es.

¿Esperanzas para 1978 para Catalunya y, con esta, para España? Quisiera tenerlas todas; pero no me

atrevo a manifestarlas.

 

< Volver