Carreteras     
 
   18/05/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CARRETERAS

QUE el turismo constituye una considerable fuente de Ingresos para la economía nacional es algo

demasiado sabido para que necesitemos ahora puntualizarlo. Quizá valga la pena, en

cambio, distinguir entre turistas nacionales y turistas extranjeros. En nuestra balanza de pagos, los ingresos procedentes del turismo que viene de fuera son demasiado importantes como para poder descuidarlos. E1 turismo interior, el que hacemos los españoles viajando por provincias distintas a "la de nuestra residencia habitual, no se refleja en la balanza de pagos, pero constituye también un índice de actividad económica digno de atención y cuidado Parece ser que la mayor parte del turismo nacional y extranjera se realiza por carretera, bien porque los viajeros utilicen medios propios de transporte o porque usen los colectivos. De aquí se deduce la importancia turística de las carreteras, especialmente de aquellas que unen ciudades de especial atractivo para el turista español o para el que nos visita. Si a ello añadimos que el transporte comercial se realiza también, en su mayor parte, por las carreteras, resulta que el buen estado de estas rutas Interesa vitalmente a la economía nacional y que el dinero gastado en mantener una red de carreteras utilizable es dinero que se recupera pronto y bien. Puntualizamos: no es un lujo el sostener carreteras utilizables; el lujo consiste en mantener inservibles carreteras Importantes.

Por desgracia, muchas de nuestras carreteras ahuyentan el turismo y dificultan el transporte.

Lejos de rendir beneficios a la economía nacional, la perjudican. Veamos; por ejemplo, lo que sucede en una ruta tan importante (turística y comercialmente) como la que atraviesa España de Norte a Sur mediante las carreteras nacionales 1 (Madrid a Francia, por Burgos) y IV (Madrid a Cádiz, por Córdoba y Sevilla). El viajero no encuentra justificación ante el lamentable estado de grandes tramos de camino I existen kilómetros y kilómetros en que la carretera ofrece el aspecto del cauce de un torrente; otros muchos están salpicados de baches, socavones, agujeros y trampas; por último, el firme, donde existe íntegro; no guarda uniformidad de trazado, produciendo desniveles y dando origen a deslizamientos y sobresaltos. Puntualizamos que también existen en estos caminos tramos excelentes, anchos, bien trazados, de piso firme y muy rodable. Pero el viajero los encuentra en menor proporción que los tramos malos, 7 se pregunta cómo estarán dentro de unos años,, cuando comiencen a repararse los que hoy se encuentran en mal estado.

Porque (y puntualizamos siempre a título de viajeros) lo más lamentable de nuestras carreteras es que dan la impresión de estar abandonadas.

El viajero se pregunta cómo es posible que una carretera de vital Importancia para el pala pueda convertirse en torrentera descarnada 7 llena de agujeros, donde existen kilómetros en que no trabaja nadie en su reparación y donde (cuando se están haciendo obras) estas se llevan a cabo por media docena de hombres, utilizando procedimientos anticuados. Lo excepcional, volvemos a puntualizar, es que una reparación se haga pronto y con los medios humanos y materiales precisos par» que la carretera recupere en seguida su utilidad y eficacia.

Puntualizamos también que el viajero no comprende por qué razón están tan estropeados tramos recientemente abiertos al trafico, ya sean de nuevo trazado (variantes) o reparaciones del antiguo. Sin duda existen responsabilidades legales para la empresa constructora, para el técnico privado que dirigiera los trabajos y para el técnico que los recibiera como buenos.

 

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