El cristiano ante los comicios electorales. 
 "No hay ningún partido representativo de la Iglesia"  :   
 Selección de textos de la Secretaría del Episcopado Español. 
 Arriba.    13/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL CRISTIANO ANTE LOS COMICIOS ELECTORALES

«NO HAY NINGÚN PARTIDO REPRESENTATIVO DE LA IGLESIA»

Selección de textos de la Secretaría del Episcopado Español

MADRID. (De nuestra´ Redacción.) — Bajo el título «El cristiano ante las

elecciones. El voto al servicio de todo él pueblo», la Secretaría General del

Episcopado Español ha entregado á los medios informativos una selección de

textos doctrinales, «para orientar a los cristianos ante la compleja

problemática de la propaganda electoral y el ejercicio del voto». La selección

contiene textos de Juan XXIII, Pablo VI, Asamblea Plenaria de la Conferencia

Episcopal Española, de su Comisión Permanente, de comisiones episcopales, de

provincias eclesiásticas."

En la introducción se señala que la Comisión Permanente, reunida los días 20 a

22 de abril pasado, en Madrid, no consideró" oportuno publicar ningún documento

ante las elecciones, perorara la debida información de los cristianos, encargó

«al Secretariado del Episcopado que procure la divulgación de ¡os criterios

expresados» en anteriores documentos.

Esta selección comienza con un título en el que se destaca que el voto es un

derecho y un deber de todos, y existe obligación de informarse sobre programas,

métodos y personas. Agrega que np hay ningún partido representativo de la

Iglesia, y a nadie le es lícito arrogarse en exclusiva a favor de su parecer

político la autoridad de !a Iglesia.

Continúan que «el cristiano es libre para elegir entre los diversos partidos,

programas y candidatos» y «debe votar en conciencia y, por tanto, de manera

coherente con la fe y con Jos principios morales».

Valores que e! cristiano debe apoyar

La segunda parte de la selección está dedicada a los valores que el cristiano

debe apoyar con su voto. Estos valores son los siguientes: libertad

(reconocimiento efectivo de los derechos de todos los ciudadanos y oposición a

lodo totalitarismo, sea del signo que sea), justicia, (trabajar poe la

desaparición de ías desigualdades sociales injustas), la convivencia pacífica,

él respeto a la vida humana y el respeto a la vida de los que no han nacido, la

estabilidad de la familia, respeto al derecho de los ciudadanos en la enseñanza,

los derechos de las minorías y de las regiones dentro de! respeto al bien común

y la moralidad pública.

Por lo que se refiere al "derecho de los ciudadanos en la enseñanza, precisan

unas condiciones de una verdadera democracia social en la enseñanza, que son los

siguientes: enseñanza para todos, respeto a la conciencia religiosa de los

padres en la educación de los hijos en la escuela, respeto a la libertad de los

padres para elegir la escuela de sus hijos y la Igualdad de condiciones

económicas para la enseñanza que promueve el Estado y para la enseñanza no

estatal.

Sobré la moralidad pública, indican que ha de haber una subordinación de los

Intereses privados al bien común, un eficaz sistema de controles, energía y

equidad de las autoridades, establecer condiciones favorables para la vida moral

de la sociedad y derechos y deberes.

El tercer apartado señala que el cristiano debe rechazar los proyectos políticos

que van unidos a ideologías contrarias a la fe y a la dignidad humana. Como caso

concreto citan los siguientes: los que se oponen a! derecho de profesar la

religión en público, los que niegan derechos fundamentales del hombre, los que

van contra el derecho de los padres en la educación de sus hijos, los qué

propugnan una organización de la economía que engendra o favorece la injusticia

social, la ideología marxista y la Ideología liberal.

No al marxismo y al liberalismo

Dada su importancia, reproducimos a continuación los textos que se refieren a la

ideología marxista y a la ideología liberal. En el caso del marxismo, el texto

está tomado del número 26 de la carta a postólica -«Octogessima advenios»; de

Pablo VI, que dice: «El cristiano que quiere vivir su fe en una acción política

^concebida como servicio, no puede adherirse, sin contradicción a sí mismo, a

sistemas Ideológicos que se oponen, radicalmente o en puntos sustanciales, a su

fe y a su concepción del hombre. No le es lícito, por tanto, favorecer a la

Ideología marxista, a su materialismo ateo, a su dialéctica de la violencia y a

la manera como ella entiende la libertad individual dentro de la colectividad,

negando al mismo tiempo toda trascendencia al hombre y a su historia personal y

colectiva.»

En cuanto a la Ideología liberal, recoge también la misma carta de Pablo VI,´en

la que se afirma: «Tampoco apoya el cristiano la ideología liberal, que creé

exaltar la libertad individual sustrayéndola a toda limitación, estimulándola

con la búsqueda exclusiva del interés y del poder, y considerando las

solidaridades sociales como consecuencias más o menos automáticas de las

iniciativas individuales y no ya como fin y motivo primario del valor de la

organización social.»

La responsabilidad no se reduce al momento de votar

Tras decir que hay que tener una actitud crítica ante los engaños u ocultaciones

tácticas y hay que optar, a pesar de todo, señalan que la responsabilidad del

cristiano no se reduce al momento de votar.

•Según opinión común —añaden—, las personas que sean elegidas para el Congreso y

para el Senado en las próximas eIecciones deberán abordar problemas de gran

trascendencia para nuestro país. De ahí la grave responsabilidad de todo

ciudadano a la hora de dar su voto a un candidato. Pero en el acto de votar no

cesa la obligación de la participación en la* vida política. Antes de las

elecciones y después de ellas, a todos incumbe el deber de contribuir con» su

esfuerzo personal, bien a través de asociaciones, bien por otros medios, a una

evolución social y política cada dfa más conforme con las exigencias de la-

dignidad de la persona.»

 

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