Documento del Episcopado Francés (III). 
 "Es urgente encontrar nuevos caminos para el desarrollo integral de los pueblos"     
 
 Ya.    15/07/1977.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 31. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

Documento del Episcopado francés (III)

"Es urgente encontrar nuevos caminos para el desarrollo integral de los pueblos"

En (a u/tima parte del documento "tí marxismo, el hombre y fa fe cristiana", ios

obispos franceses ana/izan el caso de ios cristianos que se adhieren ai Partido

Comunista • Insisten sobre el riesgo de la reducción de fa fe bajo ef efecto del

materialismo histórico y del materialismo dialéctico 9 "Un mesianismo terrestre

—añaden— no puede desplazar a la acogida del Reino de Dios"

Amplio resumen también de la nota de la Comisión Episcopal del Mundo Obrero

francesa dirigida a los multantes obreros cristianos cuya opción socialista está

marcada por la presencia y el influjo del marxismo

"Es indispensable trabajar en el respeto de lo que son unos y otros. La pérdida

dé identidad no favorece a nadie" • "Si se estima posible el trabajo en común,

hay Que hacerlo sobre puntos concretos. Importa mucho determinarlos con

claridad, preparar su actuación y evaluar sus resultados" • "Las diversas

opciones deben ser confrontadas con los hermanos en la fe" 9 "Los cristianos han

de ser inteligentes en la renovación de su fe"

15-VII-77

El documento del Episcopado francés sobre´"El marxismo, el hombre y.la fe

cristiana", en su quinto.; y último apartado contempla tres diversos niveles ds

reacción de los creyentes con el marxismo: El de los que se adhieren a

organizaciones de mayor o menor inspiración marxista, utilizan su análisis y

determinados elementos del materialismo histórico y dialéctico; el de. los que

desean ser plenamente cristianos y plenamente marxistas, y llevan hasta el

Interior de la Iglesia la dinámica de lo lucha de clases; y, finalmente, el de

los que se adhieren al Partido Comunista. El documento, á este último respecto,

dice así:

"¿Cómo no plantear varias preguntas sobre este particular? ¿Han medido bien las

consecuencias de eu elección desde el punto, de vista de su acción militante, de

BU yropia fe y de su pertenencia -a la Iglesia?

Cuando el Partido Comunista tiende sus manos a los católicos, «n cuanto tales,-

ignora que los cristianos estiman necesario el pluralismo político y rechazan el

ser colectivamente una fuerza de apoyo para el entramado del poder, En razón de

la naturaleza específica de la Iglesia] los cristianos no pueden comprometerla,

en cuanto tal Iglesia, en los debates úe nuestro tiempo.

No nos pertenece el dar consignas- sobre un campo que depende de la

responsabilidad propia de loa cristianos en sus opciones sociales. Pero si

resulta necesario disipar malentendidos: hasta los mismos términos de justicia y

de liberación, tomados políticamente no siempre tienen el mismo significado para

los cristianos y para los marxistas.

Solícitos de la fe y del anuncio del Evangelio, Insistimos sobre el riesgo de

una reducción de la íe bajo el efecto del materialismo histórico y del

materialismo dialéctico. Si el combate por la liberación de los hombres, lo

mismo en nuestro suelo que en las relaciones con los países menos desarrollados,

&e presenta indudablemente como necesario; un mecanismo terrestre no puede

desplazar a la acogida del Reino de Dios. Está aquí en juego la realidad de ´la

liberación del hombre y de la verdad misma ¿el anuncio del Evangelio, Queremos

^contribuir, por nuestra parte, a que todo diálogo se lleve a. cabo en la verdad

y » que queden claras las divergencias (Sobre el sentido de la existencia.

Porque hay silencios que favorecen las dimisiones y las recuperaciones. El

futuro de la humanidad y Ae la Iglesia -está aquí en fuego, según

nuestro´criterio. En Consecuencia, en el combate común en favor de una sociedad

más justa, la conciencia dicta a los cristianos un conjunto de reglas fie

actuación:

— Es indispensable´ trabajar en el respeto de lo que son unos y otros. La

pérdida de identidad no favorece a nadie.

— Si se estima posible el. trabajo, en común, hay que hacerlo sobro puntos

concretos. Importa mucho determinarlos con claridad, preparar la actuación y

evaluar sus resultados.

— Esto exige que los diversos compromisos y opciones de sociedad sean

confrontados entre los hermanos en 1» fe, en la Iglesia, « la luz de la verdad

del hombre en Jesucristo.

— Por último,´ conscientes de que nadie tiene la ciencia total del futuro

del hombre nt la exclusiva d« su felicidad, los cristianos han de ser

inteligentes en la renovación de su fe y en el conocimiento de la palabra de

Dios en la tradición viva de la Iglesia.

Nuestros contactos con los países más pobres nos manifiestan íl fracaso tanto de

un capitalismo generador de injusticias que de un colectivismo destructor de las

libertades. Nos vemos en la urgente precisión de inventar nuevos caminos para un

desarrollo integral de las personas y de los pueblos. Promover nuevos estilos

democráticos, suscitar . una compartición real de las responsabilidades en la

vida local y ñaciona^ son¡ a nuestro entender, cometidos urgentes en estos

momentos. Ante el crecimiento ,de las luchas de intereses y los callejones sin

salida de las ideologías, nuestro propósito es el de reconciliar a loa hombres,

habida cuenta de su comunidad de destino. Y esto no puede llevarse a cabo sino a

partir de las personas y de los grupos que llevan «n común la responsabilidad

concreta de su futuro. Los cristianos^ son llamados a la solidaridad y a la

aoctón. Para ellos no hay lucha alguna que pueda prescindir de apoyarse en la

fraternidad de los hombres. Los cristianos son conscientes de que la verdadera

transformación de nuestras sociedades pasa por el encuentro con Cristo

resucitado y por la escucha del Evangelio. Con ellos Dios se hace presente en ]a

historia y aquí está la base de su esperanza y de su confianza en todo hombre."

Fe y marxismo en el mundo obrero

Este documento de la Comisión Permanente de la.Conferencía Episcopal francesa se

ha hecho público junto con una nota de la Comisión Episcopal del Mundo Obrero,

nota dirigida muy particularmente a los militantes obreros cristianos, cuya

opción socialista está marcada por la presencia y el influjo del marxismo. La

nota hace suya, plenamente, la declaración de la Comisión Permanente del

Episcopado, y se refiere a su contenido en numerosos pasajes.

La nota, que arranca de la actual situación de crisis,económica y social en

Francia y en todo el mundo, se- refiere, en primer lugar, "a la experiencia y a

la evolución de los militantes obreros cristianos" en los tres últimos decenios.

"Loa militantes obreros cristianos—dice—piensan que no es posible una

transformación auténtica de la sociedad actual sin ed concurso de los

comunistas."

Este convencimiento -se basa en la necesidad de buscar la unidad de .acción

entre los sindicatos y los partidos. Esta búsqueda de unidad se les aparece como

una necesidad urgente. Sin embargo, añade la nota, "si. los militantes obreros

cristianos",se muestran reticentes respecto del marxismo y más particularmente

respecto del comunismo, o si incluso Be muestran como vigorosamente opuestos al

mismo, esto no proviene solamente dei campo de la fe, sino también de las

oposiciones referidas a los análisis, proyectos y estrategias". El análisis

marxista es adoptado, en mayor o menor grado, por los militantes obreros

cristianos porque consideran que les sirve para interpretar la situación actual

de la clase obrera bajo régimen capitalista. La actual situación de explotación

ha de ser cambiada por la acción. Los análisis y los proyectos son Ja

consecuencia de esta primera necesidad. "El lugar .preponderante otorgado a la

práctica manifiesta el impacto del marxismo sobre el conjunto del movimiento -

obrero francés. Y en esta práctica precisamente se enfrentan vigorosamente las

concepciones opuestas del hombre y de la sociedad; en esta práctica los

cirstianos encuentran la cuestión principal que el materialismo de los marxistas

y su ateísmo formula a la fe".

VISION QUE TIENEN LOS MARXISTAS DE LOS CRISTIANOS

No es de nuestros días el que los comunistas tiendan la mano a los cristianos.

Ven a estos como un todo organizado en torno a la jerarquía. Atribuyen mucha

importancia a las tomas de posición del Papa y de los obispos y a las reacciones

de la masa de los católicos. Los obreros cristianos son víctimas de ta

explotación cacapitalista, como cualquier otro obrero. De ahí que tengan que

tomar parte en ¿1 combate por el socialismo. Actualmente aprecian de forma

positiva la relación existente entre participación en el movimiento obrero y fe

de los Militantes cristianos, entre el Evangelio y la construcción, de una

sociedad más justa y más fraterna. "Los comunistas toman cada vez más en serio a

los militantes cristianos que viven su compromiso en la fe, y reconocen algunas

veces que el cristianismo puede´ aportar al

socialismo una manera original de responder a las necesidades y aspiraciones de

los hombres." Esta visión se debe en buena parle a la presencia eficaz de los

militantes de la JOC, así como a los militantes cristianos adultos de la Acción

Católica Obrera y a los sacerdotes obreros y religiosas trabajadoras. Esta

presencia fuerza a ciertos marxistas a preguntarse por la verdadera naturaleza

de la fe. Esta, que antes se les aparecía como sentimental, individual,

anacrónica y alienante, les merece ahora atención y respeto.

Cristianos y organizaciones marxistas

La nota subraya que sobre este particular hay que tener en cuenta no sólo´ ai

Partido Comunista, sino a otras organizaciones que se reclaman d&l marxismo. Son

organizaciones de izquierda o de extrema izquierda "cuya "filosofía" puede

interpelar a la fe tanto como el Partido Comunista". Los obispos, con todo, se

muestran particularmente preocupados por el Partido Comunista porque éste

subraya más que otras organizaciones la incompatibilidad teórica entre su

filosofía y la fe, incluso cuando franquea BUS puertas a adheridos que no

comparten su filosofía. Por • esa razón, cuando los comunistas están en el

poder, han traducido y traducen hoy todavia esta Incompatibilidad en una

oposición de hecho.

"Cuando los cristianos dan cuenta de su:.adhesión- al Partido Comunista, intenta

explicarla frecuentemente por razones de eficacia, política. Se afirman

creyentes y tienden a compartir con otros las cuestiones que se les planteas a

«u conciencia cristiana. Sin embargo, aceptan con dificultad que esas cuestiones

les sean planteadas desde el exterior por una mera afirmación de la

incompatibilidad" entre el marxismo y la fe, incompatibilidad reconocida, no

obstante] por los propios comunistas."

E1 dinamismo del movimiento obrero

En el movimiento obrero, la corriente marxiste Juega un gran papel, pero no lo

expresa totalmente.

Subraya la importancia del factor económico en la vida social, aunque hay

quienes consideran que los análisis y los objetivos de las organizaciones

obreras dependen de un "economismo" ya superado. La lucha llevada adelante por

la clase obrera en favor de su liberación es un combate por el hombre. Este

combate puede ser y es de hecho para algunos trabajadores un camino para su

encuentro con Dios. En los objetivos perseguidos y en las experiencias

colectivas se descubre todo un esfuerza de liberación que puede abrir al

trabajador a la acogida del Reino, aunque los militantes obreros cristianos se

cuidan muy mucho de identificar movimiento obrero o proyecto socialista con el

Reino de -Dios. Pero, al mismo tiempo, se niegan a separar su fe y su vida

obrera. La realidad les impone la lucha y ésta, como cualquier otro sector o

dimensión de la existencia, pertenece al campo de su vida de fe.

No todos los cristianos comparten esta visión. Pero es importante Que ]a Iglesia

permita a quiénes la viven que descubran las exigen, cías del amor según el

Evangelio. De ahí la carta de ciudadanía del movimiento obrero en su diversidad.

REALISMO E HISTORIA RELIGIOSA

El movimiento obrero se enfrentó con la Iglesia antes de la aparición del

marxismo y este enfrentamiento no puede invocarse como razón explicativa última

total del ateísmo marxista, aunque sí sea una denlas explicaciones. Los

cristianos tienen, por ello, que asumir con realismo su propia historia

religiosa, sobre todo en el diálogo con los marxitas. Incluso en nuestros días,

la fe cristiana se expresa mayoritariamente por hombres que no pertenecen al

mundo obrero. De ahí—corno explicación al menos parcial—3a desconfianza de la

mayoría de loa obreros respecto .a la Iglesia, incluso cuando, paradójicamente,

algunas de sus aspiraciones tienen una resonancia evangélica."

Codo con codo, los trabajadores cristianos comparten con los marxistas el

combate de la clase obrera. Algunos pertenecen a organizaciones que se reclaman

del marxismo. Difícil expresar cómo viven estos creyentes su fe. El discerní,

miento ha de ser progresivo.

Estos cristianos pertenecen a movimientos de Iglesia, a comunidades de

creyentes. La incompatibilidad entre la filosofía marxista y la fe no puede

dispensarnos de prestarles una acogida fraterna] pero tampoco de interrogarnos

vigorosa y lúcidamente sobre los problemas formulados a los cristianos en su

encuentro con el marxismo,

"La historia de la Iglesia no» ensena que en numerosas épocas la tensión

aparentemente Insuperable entre la fe y determinadas corrientes filosóficas ha

«Ido progresivamente superada"; pero esto no es posible sino cuando tales

sistemas de pensamiento se abren para recibir el misterio de Cristo, cuya

novedad radical sobrepasa lo. das las "sabidurías" humanas.

¿Qué ocurre con la fe de los militantes obreros cristianos que entran en diálogo

habitual con los marxistas, que adoptan en grados diversos el análisis marxista

o que pertenecen a organizaciones referidas al marxismo? La nota responde a

estos interrogantes en el tercer capítulo, titulado "Cuestiones que nos plantea

• la fe de loa trabajadores creyentes qué se inspiran en el marxismo". Mañana

ofreceremos el resumen de esta importante reflexión pastoral.

 

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