Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   Iglesia y elecciones     
 
 Arriba.    27/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL PAÍS IGLESIA Y ELECCIONES

La Iglesia jerárquica—o La jerarquía ectesiástica—ha hecho profesión de

imparcialidad en las próximas ¿lecciones. ¿Una imparcialidad absoluta? Sólo

dentro de lo que cabe. Monseñor Vanes declaraba ayer en Radio Vaticana que «¡a

Iglesia mantendré una posición de independencia respecto a las posiciones

políticas y nadie tiene derecho a intentar acaparar la autoridad eclesiástica en

beneficio de un programa político». Pero —siempre hay un pero—, luego añadía:

«La concordancia de un programa político con la enseñanza eclesiástica social,

debe ser, para un cristiano,´ un criterio de orientación en el momento de sus

opciones.» ¿Y qué valores apoya —debe apoyar, según Vanes— un cristiano? Por

ejemplo, «la libertad, la moralidad, la estabilidad de la familia, e´ derecho a

la vida, incluida la de los no nacidos, el pleno respeto a la conciencia

religiosa de cualquier persona...» Y, sensu contrario, debe rechazar su apoyo a

«partidos y programas incompatibles con Ja concepción cristiana de la vida y de

la fe».

Hasta aquí, las cosas claras, dentro de lo que cabe. En mi opinión, la jerarquía

piensa que estas elecciones las van a ganar" «los grupos respetuosos con la fe

cristiana». Si esto fuera Italia, ¿sería ¡mparcial la jerarquía eclesiástica? Lo

cierto es que también aquí y ahora vamos a tener a varios curas como candidatos

al Congreso. En Galicia, varios por partidos nacionalistas; en León, et padre

Martínez Fuertes, que todavía es Procurador de «los da antes», y, en Madrid, al

famoso padre Gamo, por !a Organización Revolucionaria de Trabajadores.

¿Coinciden sus programas con los de la jerarquía? ¿Coinciden entre sí en valores

fundamentales? ¿Tienen estos sacerdotes el permiso correspondiente? A mí,

sintiéndolo mucho, me parece que los curas sobran en los Parlamentos. Allí hacen

falta políticos.

 

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