Autor: Pie i Ninot, Salvador. 
 Religión. Dos dimensiones de la fe. 
 La Iglesia y la nueva situación política     
 
 La Vanguardia.    02/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SÁBADO, 2 DE JULIO DE 1977

RELIGION Dos dimensiones de la fe

La Iglesia y la nueva situación política

E\ momento político actual de nuestro país invita a una reflexión especial para

los creyentes. Cualquier persona que haya seguido con atención la campaña-

electoral se habrá dado cuenta de la cantidad de slogans, expresiones, gritos,

símbolos, actitudes... con carácter marcadamente religioso. Cada partido, cada

coalición, ha preferido unos u otros, según su ideología y su estrategia

electoral, pero es evidente que un halo marcadamente festivo y fervoroso,

gratuito y utópica a la vez ha marcado los mítines más significativos de la

campaña electoral

De ahí que sea importante como creyentes preguntarnos, inmersos en esta nueva

situación, por la capacidad y tipo de convocatoria de la Iglesia. Cuando son

patrimonio común y de plural connotación expresiones típicas del vocabulario

cristiano, ¿cómo la Iglesia, los creyentes, seremos capaces de atestiguar la no

disolución de la fe en este contexto y la novedad radical del Evangelio, de esta

Buena Nueva da Salvación en medio de tantas «buenas nuevas» de salvación?

Es Indudable que durante estos años —especialmente ´los postconciliares— sa ha

acentuado, y no sin razón, la predicación y la praxis de una fe encarnada. Era

necesario y sin duda continuará siéndolo poner de relieve el carácter no

alienante de la fe, su capacidad transformadora de ´la realidad colectiva y

personal. Ha sido un largo proceso que ha hecho posible el real pluralismo de

los cristianos recogido con fina sobriedad por el documento más importante del

Episcopado sobre las recientes elecciones. (2-II-77).

Pero sabemos que la dimensión encarnada de la fe no la agota; la fe en su

constante referencia a Jesucristo descubre también la cara del crucificado,

co´mo llamada crítica constante a la conversión, a la no absolutización de

cualquier proyecto social y político. Esta dimensión de la fe como instancia

crítica, por su referencia radical al Evangelio del Crucificado, será decisiva

para la vertebración de una experiencia evangelizadora en la vida de los

creyentes y de nuestra Iglesia.

Fe encarnada y fe crítica, serán, pues, dos dimensiones radicales y constantes,

mutuamente enriquecedoras, que encuentran su síntesis, verdadera síntesis

pascual, en la dimensión profetice, esperanzada y, constantemente utópica, si

queremos usar en lenguaje en uso. La capacidad profetice y utópica de la fe se

muestra en su capacidad de anuncio constante del Reinado de Dios y su

connotación de denuncia de todos los absolutos humanos que atenían a este único

y radical Absoluto Dios que se ha revelado en Jesús de Nazaret, vencedor de ja

muerte y viviente con plenitud para siempre (la resurrección).

Quizá sea en esta linea donde podríamos profundizar la originaljdad de la

convocatoria de la Iglesia hoy y aquí. No ¡se tratará, pues, tanto dé adjetivar

cristianamente tal o cual proyecto o institución, sino de intentar detectar y

celebrar en medio de las múltiples connotaciones y convocatorias políticas

presentes su posibilidad de mediación del anuncio del Evangelio.

Mediación enraizada y encarnada concretamente, pero mediación crítica y

profética a la vez, que manifieste el talante inconfundible de >\a Fe en

Jesucristo, vivida y celebrada en una Iglesia también fiel a´las interpelaciones

de su tiempo. — Salvador PIE

 

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