Autor: J. P. Q.. 
 Religión. Deseo de cambio. 
 Encuesta sobre la enseñanza de la religión en la escuela     
 
 La Vanguardia.    02/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Deseo de cambio

Encuesta sobre la enseñanza de la religión en la escuda la cuestión de la

escuela y de la enseñanza religiosa es motivo de preocupación en los ambientes

eclesiales. Fue la cuestión central de la última asamblea episcopal y está en el

centro de los trabajos que realizan un grupo de representantes de diversas

diócesis españolas durante este fin de semana en Barcelona.

Al tema de la enseñanza de la religión en la escuela pública no confesional,

concretamente a nivel de bachillerato, está dedicada también una encuesta

realizada por la Delegación de Enseñanza del- ArzobisPado de Barcelona entre los

profesores de religión en Institutos nacionales da enseñanza media. Se ha

querido, con este estudio, conocer las´ tendencias que se perfilan entre el

cuerpo da profesores de . religión de una diócesis como Barcelona, en la que es

muy fuerte el Impacto de los cambios sociales.

Actualmente, hay en la diócesis 143 personas que en nombre del prelado trabajan

en institutos de enseñanza media como profesores de religión o directores

espirituales (los primeros son 112, los segundos 31). Las respuestas recibidas

han sido 78.

La nota predominante en las respuestas es un deseo de cambio en la estructura de

la enseñanza religiosa en el ámbito de la escuela pública. Así se desprende de

las opiniones expresadas sobre las tres grandes cuestiones en que se divide la

encuesta.

En la primera se pregunta por el posible estatuto de la clase de religión. La

posición que se abre paso con más fuerza numérica es la alternativa de que la

clase de religión ha de ofrecer sobre todo «cultura religiosa», es decir, un

conocimiento objetivo y suficiente del hecho religioso en cuyo contexto viven

los alumnos (60%). Dos grupos menores creen que \a clase de religión ha de

ofrecer a todos los bautizados una formación religiosa suficiente, incluso

catequesIs (21 %) y que la clase de religión ha de presentar una respuesta a las

Inquietudes religiosas y personales de los alumnos, a sus problemas personales

(18%). La segunda cuestión planteada en la encuesta es la cualificación del

profesorado y la programación de la clase de religión. La mayoría creen que

ambas cosas son responsabilidad de la Iglesia. Otros también Incluyen al

Ministerio de Educación, a instituciones teológicas e incluso a representantes

de las diferentes Iglesias.

La última cuestión plantea diversos aspectos de la presencia de la Iglesia en el

mundo de la enseñanza. He aquí sólo algunos datos esenciales. De las 51

respuestas que defienden *a opción de la «cultura religiosa», 26 están a favor

de la clase obligatoria y 15 a favor de la optativa. De los 18 que defienden la

postura tradicional («formación religiosa»), 10 están a favor de la clase

obligatoria y 4 a favor de la clase optativa (el resto no contestan). De los 16

que propugnan una clase de cuestiones antropológicas, 6 piden que la clase sea

obligatoria y 9 que sea optativa. Naturalmente, los defensores de la

obligatoriedad da la clase suponen siempre que los padres de. los alumnos no

pidan otra cosa, a lo que tienen derecho.

Se propone asimismo una reducción de los cursos en que se explique religión,

pues algunos consideran que la eficacia de esta asignatura en orden a la

formación de auténticos cristianos es más tSen reducida. Se siente, por ello, la

necesidad de encontrar nuevas formas de presencia —tanto en los profesores como

en los directores espirituales— que sean una ayuda para la acción pastoral de la

Iglesia, respetadas las respectivas autonomías del ámbito escolar y del ámbito

da la comunidad cristiana. La cuestión es compleja; por lo mismo, un

acercamiento a las opiniones existentes en quienes realizan esta tarea ha de

resultar muy oportuna en estos momentos. — J.P.Q.

 

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