Autor: Unciti, Manuel de. 
 XXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. 
 Firme y serena postura del Episcopado sobre libertad de enseñanza y enseñanza religiosa     
 
 Ya.    26/06/1977.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

26-VÍ-77

INFORMACIÓN

XXVI ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL

Firme y serena postura del Episcopado sobre libertad de enseñanza y enseñanza

religiosa

Ayer al mediodía concluyó sus trabajos la Asamblea Plenaría del Episcopado • Ha

sido una reunión tranquila y positiva, en la que se ha reorganizado la vida

económica de la Iglesia española, aprobado la introducción del diaconado

permanente y fijado el.criterio de la jerarquía sobre libertad de enseñanza y

sobre la presencia de la educación religiosa en las escuelas 9 La designación de

monseñor Jesús Iribarren como secretario general se considera un acierto muy

importante La XXVI Asamblea Plenaría de la Conferencia Episcopal ha terminado

una hora antes del horario previsto. El nuncio de Su Santidad, que deseaba

despedirse de los obispos, ha llegada al Pinar de Chamartín cuando la casi

totalidad de los obispos estaban ya en la, carretera, camino de sus diócesis.

¿Quiere decir esto que los obispos no tenían nada más que debatir, que estaban

fatigados o que la pie-nana tenía para ellos poca importancia? No.

Quiere decir, sencillamente, que las plenarias han logrado un ritmo de trabajo

eficiente, que no ha habido tensiones y bandos Ideológicos, que el sentir ha

sido fundamentalmente común a todos ellos en los temas debatidos. Criterio

fundamentalmente unánime en el planteamiento de una vida económica de la Iglesia

en España sobre la base de una comunicación de bienes y de una solidaridad

evangélica, a tenor de la cual los ingresos anuales se repartirán de modo justo

y equitativo, según las necesidades pastorales y personales de cada diócesis, y

que estimulará la ayuda fraterna de las diócesi» más ricas—o menos pobres— a las

diócesis más necesitadas. Criterio básicamente unánime «obre 1» Iniciativa-del-

diaconado permanente, máxime cuando se deja a cada diócesis el introducir esta

novedad ministerial—una vez obtenido el visto bueno de la Santa Sede—o el no

hacer «so de esta facultad. Criterio unánime en la aceptación del nuevo

secretario general del Episcopado, recibido por todos los obispos no sólo con

amistad y benevolencia, sino con extraordinarias muestras de afecto. Don Jesús

Iribarren, sensible como es a la amistad sinOerá y serena, ha experimentado el

impulso de esta aceptación extraordinaria. Los informadores han querido unirse a

esta cordial acogida y le han invitado, terminada la asamblea, a una comida. A

ella han asistido también, especialmente invitados por los periodistas, el

secretario saliente, monseñor Yanes, y el obispo auxiliar de´Sevilla y portavoz

del Episcopado en las diarias ruedas de prensa, monseñor Montero.

DOCUMENTO EPISCOPAL SOBRE LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA V SOBRE LA ENSEÑANZA

RELIGIOSA

La tarde del día 24 estuvo dedicada a votaciones sobre la instauración en España

del diaconado permanente. Los obispos —como comentamos ayer—dieron amplia luz

verde a la petición que el Episcopado español ha de elevar a la Santa Sede a

este respecto. Escucharon también, y una vez más, al arzobispo de Oviedo y

presidente de la comisión episcopal de apostolado social. Les habló del

organismo eclesial Cooperación para el Desarrollo, de sus nuevos estatutos, de

la necesidad de una nueva colecta nacional que las iglesias de España deberían

aportar al Tercer Mundo, además de las ya tradicionales del Domund; de la

Campaña contra el Hambre y de la del Día de Hispanoamérica. Los obispos juzgaron

que todos estos proyectos y decisiones deberían pasar a una próxima asamblea,

y.que los estatutos nuevos d« Cooperación para el Desarrollo tenían que ser

antes estudiados por la comisión episcopal para asuntos jurídicos.

Pero el tema grave de la tarde del día 24 volvió a ser el de la enseñanza. En

sus dos vertientes: en lo que respecta a la libertad de la iniciativa privada y

de la Iglesia a montar centros educativos a cualquier nivel y en el de la

presencia de la educación en la fe en todos los centros educativos—estatales o

privados—del país. De la importancia que los obispos conceden al tema es buena

prueba el hecho de que la reflexión duró unas dos horas y el.dato de que en el

debate intervinieron .veinticinco obispos, algunos de ellos- en varias

ocasiones. No fue aceptado, por excesivamente discursivo y farragoso, un

proyecto de declaración. Se solicitó una nueva redacción del documento, más

directa, más clara, más contundente y, en definitiva, más rica en argumentos y

razones.

Y así ha ocurrido. En la mañana, de ayer, día 25, 1 o« obispos se han encontrado

con un texto diáfano; ordenado, directo, humilde y fuerte.- Han introducido

algunos cambios a última hora y algunos pequeños retoques de detalle. La

complacencia era unánime entre los obispos. Se trata de un texto que "será

comprendido por los hogares cristianos y que podrá encontrar amplísimo acuerdo

en todos los ciudadanos amantes de la democracia y, por ello, de la libertad. No

es texto llamado a despertar polémicas, aunque sí es sincera y fuerte invitación

a reconsiderar ciertos doctrinarismos, ajenos por completo a la libertad que el

pueblo desea y que es su fundamental derecho. Si la libertad de enseñanza ha

incidido históricamente en el clasismo social, ello se ha debido, por una parte,

a determinados presupuestos de la historia de la cultura occidental, y, por

otra, sobre todo en los últimos tiempos, a una ilógica e_ incomprensible

concepción del Estado como supremo dueño de unos bienes de todos los ciudadanos

que él administraba según su propio criterio y no como gerente de la soberanía

popular. No parece que sea cosa de volver a las andadas. La Iglesia entiende que

al Estado le corresponde responder de_ todas las necesidades de los ciudadanos,

pero que esta su Intervención no puede ser ni partidista ni con menoscabo de la

justa iniciativa de los grupos intermedios. Están en juego fundamentales

derechos de la persona humana y. de las familias. Está en juego el mantenimiento

del talante democrático de la sociedad. Porque, se entiende mal que se afirme el

derecho a una sociedad pluralista y que, parad ójicamente» se proyecte pasar a

todos los niños y adolescentes, de hoy, futuros ciudadanos con plenitud de

derechos cívicos, bajo el rasero de una escuela uniforme o bajo el rasero de una

presunta escuela neutra.

El texto de los obispos avanza razones muy pensadas, muy sensatas, muy libres y,

por ello, muy auténticas. No defiende intereses específicos de la Iglesia.

Defiende la libertad de los ciudadanos y, en el ámbito de esta libertad civil,

"defiende la libertad religiosa. Es un texto qué hay que leer con atención. La

publicación de este hermoso texto justifica más que sobradamente la celebración

de esta XXVI Asamblea Plenária del Episcopado.

Manuel DE UNCITI

 

< Volver