Autor: Castro Zafra, Antonio. 
   Habla, obispo habla     
 
 Arriba.    19/06/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Habla obispo habla

Mañana se reúnen en Madrid los obispos de toda España. Acuden a la capital con

los resultados electorales debajo del brazo, y per. manecerán en sesión de

trabajo hasta el mediodía del sábado día 25 en el Pinar de Chamartín. Ellos

también votarán ahora, para elegir itn nuevo secretario general de la

Conferencia Episcopal Española (CEE) porque al anterior, monseñor Vanes, le

aguarda una muía blanca a las puertas de Zaragoza, que de esta guisa es

tradición que entre en la ciudad cabalgando el nuevo arzobispo. Salvo uno o dos

temas, el resto de los asuntos a tratar por la CEE se reducen a cuestiones

administrativas. Es lógico concluir que los obispos españoles dedicarán gran

parte de la próxima semana a reflexionar sobre el comportamiento electoral de

sus diocesanos.

He aquí una serle de hechos que van a gravitar sobre esa meditación:

1. El episcopado español ha salvado su independencia «política».

Por vez primera,´ y de manera rotunda, los obispos evitaron la fácil tentación

«témporalista» de coaccionar moralmente a sus feligreses. Y esto es

rigurosamente positivo. Una serie de documentos —recapitulados luego por la

secretaría general— sentaron los criterios básicos para una opción política

cristiana.

2. Los electores cristianos acusan un alto grado de confusión ideológica.

No se explica de otro modo el volumen de votos que ha ido a respaldar proyectos

políticos marxistas. (La distinción entre voto ideológico —ser— y voto político

—apoyar— no parece válida, desde el momento en que todo voto produce un efecto

de consolidación ideológica del ser.)

Como dato, he aquí dos hechos acaecidos en los días previos al 15 de junio, y

que tienen a Roma como protagonista:" Giulio Girardi, fundador del movimiento

Cristianos para el Socialismo es suspendido «a divinis» y expulsado de la´ orden

religiosa a que pertenece, los salesianos. Pablo VI —al que acuden a protestar

el patriarca de los ucrania, nos Slipyj (veinte años en prisiones soviéticas),

el desterrado cardenal yugoslavo Seper, y varios más— recibe pese a todo en

audiencia privada al secretario general del Partido Comunista Húngaro, Janos

Kadar, que ocupa este cargo desde aquellas sangrientas jornadas de tanques rusos

en Budapest, hace veintiún años. (Kadar ha sido el primer secretario general de

partido comunista que ha conversado privadamente con un Papa en el Vaticano.)

No parece que, para explicar adecuadamente estas situaciones, de forma que

encajen en una perspectiva de fe cristiana, baste descolgarse con una distinción

entre «política» (o diplomacia) y «religión». (La visita al Papa de Kadar fue,

al parecer, exigida como «conditio slne qua non», para restablecer relaciones

.diplomáticas normales entre Vaticano y Hungría, interrumpidas en 1946 con la

llegada de los comunistas al poder en Budapest.)

En España, el líder comunista Santiago Carrillo anuncia que los. comunistas

edifican iglesias —como respuesta a quienes les acusan de destruirlas— y procura

sentar a su lado curas con prestigio popular en determinados mítines (*).

3. Falta una adecuada instrucción catequética.

Los documentos de la CEE sobre las elecciones y las exigencias de la fe

cristiana no parece que hayan sido asimilados por el pueblo, y esto es un fallo

de elaboración. catequétlca. Creemos que se ha producido una fractura entre la

información episcopal y la conducta electoral cristiana, cuya causa principal ha

sido el lenguaje, la falta de entendimiento. (No hay duda que el clero también

acusó los efectos de la serie de hechos equívocos —como los reseñados más

arriba— y esto se tradujo en una mayor confusión.)

Si se tiene en cuenta que la CEE tiene entre sus miembros a uno de los mejores

expertos de toda la Iglesia en materia de educación de fe —monseñor Estepa,

obispo auxiliar de Madrid— el fallo catequétlco que comentamos resulta

difícilmente comprensible (**).

4. Urge una aclaración semántica sobre «socialismo» y «marxismo».

A los obispos reunidos en la Plenaria se les plantean con todo rigor una serle

de cuestiones . urgentes: cristianismo y socialismo, ¿son compatibles? De igual

modo, ¿puede aceptarse una compatibilidad entre marxismo y cristianismo? La

reciente condena fulminante de Giulio Girardi replantea el problema. De acuerdo

en que el término «socialismo» padece .una violencia semántica poco común, pero

esto no hace sino apremiar la puesta al día de conceptos. Cuando el obispo de

Alicante condenó recientemente al «comunismo» sin rodeos, ¿no protestaron grupos

de sacerdotes alegando desconexión entre «las brujas socialistas y marxistas».

del escrito episcopal y de la realidad actual? De los obispos aguar, damos esa

semántica cristiana. Porque discursos o declaraciones «cisnerianas» del obispo

al gobernante nos sobran, y andamos escasos dé claros criterios que ayuden a

traducir a la vida cotidiana las exigencias de la fe cristiana.

Antonio CASTRO ZAFRA

(*) El asunto de un par de monjas repartiendo propaganda del PCE, el mismo día

15 de junio, en las puertas de un colegio electoral malagueño —de. tenidas por

la Policía al no respetar una norma cívica primaria— caricaturiza la empanada

mental a que se llegó. El hecho merece ser reseñado, sin embargo, conio dato

para el estudio de una corriente que toma cuerpo en ciertos ambientes

clericales: la lectura «materialista» de la Biblia, a base de subrayar las

referencias al Cristo «subversivo».

(**) Uno de los documentos episcopales más catequéticos, tal vez sea el

redactado por el obispo de Avila, monseñor Fernández, sobre «El sacerdote .ante

la política», destinado a que los curas valoren´ ante los fieles la dimensión

cristiana de la política.

Domingo 19 junio 1977

 

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