Autor: Unciti, Manuel de. 
 XXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. 
 Honda preocupación de los obispos por la enseñanza religiosa  :   
 El tema, más aún que el de la reorganización económica de la Iglesia, se ha convertido en el argumento mayor de esta plenaria. 
 Ya.    23/04/1977.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

23-VI-77

INFORMACION RELIGIOSA

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XXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal

Honda preocupación de (os obispos por la enseñanza religiosa

El tema, más aún qué el de la reorganización económica de la Iglesia, se ha

convertido en el

argumento mayor de esta plenaria

En el comunicado facilitado a loa informadores se califica de "gran teína de la

XXVI Asamblea del Episcopado" el referente a la enseñanza religiosa. La crónica

de ayer subrayaba la importancia de este extremo y todo cuanto se diga de él

será poco porque en la actualidad política española hay formaciones políticas

que, dogmáticamente, ofrecen muy poca comprensión del derecho a la libre

elección del tipo de educación que los padres deseen para sus hijos y porque

incluso en la misma comunidad cristiana aflora una pluralidad de criterios que

precisa de urgente clarificación. Calificar de gran tema a éste de la enseñanza

religiosa no es exageración alguna y resulta lógico, por ello, que los obispos

hayan dedicado a esta cuestión una parte notable de su reflexión de la tarde del

día 31, amén del tiempo dedicado ´por la mañana a escuchar el informe,

presentado por monseñor Estepa, de la Comisión Episcopal de enseñanza y

educación en la fe. Catorce obispos intervinieron , en el debate y éste se

caracterizó —al decir del comunicado oficial— "por la honda preocupación de los

obispos y por la riqueza argumenta!". ¿Qué dijeron?

Con muy buen acuerdo los obispos dijeron que el protagonismo en la defensa de

este derecho ha de pasar a manos de los padres católicos de los alumnos. Así ha

de ser. En los tiempos actuales resultan de poco valor los viejos argumentos que

solían esgrimirse en los tratados de. "Derecho público de la Iglesia" y que

trataban de asegurar la autoridad de ésta en las llamadas "materias mixtas". Hoy

se insiste muy poco en este género de argumentos. El derecho fundamental,

básico, radical sobre la enseñanza corresponde a los padres de los niños y de

los adolescentes. Ellos son quienes tienen que responder de la educación de sus

hijos y son ellos quienes tienen que elegir la orientación que a la educación de

sus hijos habrá de darles el centro educativo por ellos elegido. Si los padres

desean encomendar esta educación de sus hijos a la Iglesia o si desean que en

las escuelas estatales reciban sus hijos una correcta" educación religiosa, la

elemental democracia exige que tal opción .sea respetada; y que lo sea, a mayor

abundamiento, de modo eficaz, práctico,´ eficiente y no sólo en el terreno

hipotético.

Lo que quiere decir que el Estado democrático deberá no sólo reconocer tal

derecho, sino disponer los medios adecuados—y entre ellos los económicos—para

que´ tal derecho pueda llevarse a la práctica. No basta el reconocimiento

teórico del derecho de los padres; a la Administración del Estado le corresponde

posibilitar la realización de tal derecho.

Este derecho primigenio o fundamental da carta de ciudadanía a la

tradicionalmente llamada "escuela libre confesional". Cualquier atentado contra

esta libertad será siempre un abuso de poder, incomprensible en un proyecto de´

organización democrática de la sociedad. Está de por medio, además, la libertad

de conciencia y la libertad de plural opción de los ciudadanos.

Pero no sólo esto. También la escuela pública o estatal puede ser marco para la

enseñanza religiosa.

Depende de lo que deseen los padres de los alumnos, si éstos desean que sus

hijos, alumnos de las escuelas estatales, reciban formación religiosa, a la

Administración del Estado le toca respetar esta decisión.

Una encuesta reciente, hecha con todas las garantías requeridas, indica que el

93 por 100 de los hogares españoles de 1977 desean que sus hijos sean educados

en la fe. ¿Puede ignorarse esta opción y puede negarse este elemental y

fundamental derecho?

Y más aún: la educación religiosa no puede limitarse a una exposición cultural

de unos datos y unos saberes que pertenecen, sin duda, a la civilización del

Occidente. El conocimiento de estos datos es, ciertamente, un hecho cultural sin

el que los alumnos de hoy, ciudadanos del mañana, poco o nada podrían comprender

de lo que ha sido y es aún la Europa occidental en filosofía, en arte, en

historia. Pero el derecho de los padres no se limita a esta información

meramente cultural. Exigen formación o educación religiosa y ello no es posible

sin una adecuada transmisión de la fe. La escuela es un centro cultural, sin

duda, pero es también, o sobre todo, un espacio o ámbito de formación. Por eso,

no bastaría con que la escuela, libre o estatal, , se abriera a los profesores

de religión en el plano cultural; deberá franquear sus puertas, si los padres de

los alumnos lo reclaman, a los educadores de la fe.

dad nacional y diocesana; la dotación estatal, recibida globalmente, deberá ser

distribuida entre la» diócesis de modo justo y equitativo, puesta la atención no

en realidades históricas, sino en las actuales urgencias y necesidades; la

comunicación cristiana de bienes deberá ser un criterio rector para la

solidaridad entre las diócesis; la vida económica de la Iglesia» sin desatender

los necesarios aspectos técnicos de toda economía, deberá inspirarse en datos

teológicos y pastorales.

La jornada del día 22 se abrió con una larga exposición del presidente nacional

de Caritas Española, don José María de Prada, El ambiente estaba preparado para

escuchar con atención esta ponencia en la que se ha presentado una detallada

crónica de lo qua ha sido y es Caritas y, sobre todo, de lo que tratará de ser

en el futuro inmediato. Los obispos han rubricado su apoyo a Caritas y han

asumido las líneas programáticas para la actuación del mañana más inmediato.

En la tarde de ayer, los obispo» se han reunido según las comisiones a las que

pertenecen. Hoy, tras la elección del nuevo secretario general de la

Conferencia, escucharán una ponencia, probablemente, sobre el diaconado

permanente.

Manuel DE UNCITI

 

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