Autor: Castro Zafra, Antonio. 
 Moseñor Estepa. De Lavapiés, Embajadores, Getafe y Villaverde. 
 El Obispo de la revolución cultural     
 
 Arriba.    22/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

MONSEÑOR ESTEPA

Entrevista

DE LA VAVA PIES, EMBAJADORES, GETAFE Y VILLA VERDE

El Obispo de la revolución cultural

El hombre que ha planificado la enseñanza de la religión para el futuro y que

será pieza clave del próximo Sínodo de los Obispos en Roma

Este es el obispo de la Revolución Cultural de la Iglesia española. El hombre

que ha cambiado radicalmente la enseñanza de la religión en nuestro país. Una de

las cabezas más clarividentes y mejor

organizadas del Episcopado. (¿Alguno de nosotros tuvo, por casualidad, ocasión

de ojear

el catecismo que circula hoy por las escuelas, o los textos de religión para el

bachillerato? Si fue así no tengo más que añadir por ahora. Porque la noche se

ha cambiado en día en esos libros, donde todo se entiende y —más importante aún—

todo tiene allí «un sentido».)

Es también uno de los obispos más tímidos y humildes que parece posible topar,

por lo que elude cuidadosamente cualquier circunstancia que traiga aparejados

los focos de la atención pública sobre su persona. Pero alguien tenía que hablar

alguna vez de esta auténtica eminencia gris.

José Manuel Estepa Llaurens. cincuenta y un años, obispo auxiliar de Madrid

desde 1972, Nació en Andújar. estudió en Madrid y realizó cursos de graduado en

el Instituto Católico de París. Desde hace once años dirige el departamento de

catequesis del Episcopado Español, y acaba de recibir una carta de Roma en la

que se le nombra secretarlo técnico del Sínodo de los Obispos que se reunirá en

el Vaticano el próximo otoño para estudiar cía educación en lo fe».

Todo puede pasar desapercibido en este «señor vestido de negro», sin más signo

episcopal que un anillo plano y liso perfectamente camuflado: su estatura

mediana tirando a baja, su cabeza mitad calva, mitad pelada a cero; su perfil

grueso sin llegar a gordo ni a corpulento. Todo, menos sus oíos, grandes,

amables, atentos..

Cuando le pregunto a qué viene esa energía de los obispos,- y aún del nuncio, a

propósito de la enseñanza religiosa, un tema que se ha convertido en estrella de

esta asamblea plena, ría, deja a un lado algo así como sus cien folios de

ponencia sobre el asunto, y me explica paciente y espaciada-mente —de forma que

yo pueda tomar nota holgada de todo, porqué el magnetófono se fastidió, vaya

usted a saber por qué—, que no se trata de Improvisación, sino de algo

programado desde hace mucho tiempo.

—Las declaraciones de ciertos partidos políticos han situado en línea da

actualidad «I temo do «enseñanza religiosa y escuela». Pero no se trata aquí de

una estrategia episcopal —Iicita por otra parte—) ni de una pos. tura

coyuntural, sino de reflexionar sobre un problema que se revisa hoy en todo el

mundo: a nivel Internacional, y aun a nivel Intraeclesial, en las re:adones

sociedad - Iglesia y cuando se habla, por ejemplo, de «la autono mía de las

culturas».

—Ha sido relativamente frecuente en la Iglesia algún tipo de movimiento

catequético; grupos de cristianos que se reunían para estudiar la religión con

mas profundidad. ¿Se trata ahora de esto?

—Exactamente, no. Sobre la comunidad gravita una toma de candencia progresiva de

responsabilidad catequética Pero esa comunidad tiene que evitar cuidadosamente

un riesgo que se> repite _de manera obsesiva en este tipo de movimientos: una

cierta tendencia a la privatización de la re. o la participación de unos pocos

"solamente.

«No fuimos más libres quienes no tuvimos una infancia sin educación

religiosa»

Otro´ cuestión previa para muchos matrimonios es la que se plantean, en la línea

habitual revisionista: ¿Damos educación religiosa a nuestros hijos? ¿Aguardamos

a que sean mayores para que elijan? Cuando se lo planteo al obispo, vacila y al

fin me dice alga estremecedor:

—Como sabes, en mi infancia —en la Infancia de los niños de mi tiempo, durante

la guerra civil—, no recibíamos enseñanza religiosa en la escuela. ¿Fuimos más

libres por eso? No. Al contrario: se nos privó de un elemento vital, cosa que

naturalmente padecimos en nuestra formación sin saberlo. Si delante de nosotros

hay un paisaje, un panorama, un hecho como es el religioso, correr un telón y

taparlo en> nombre de la libertad es una dictadura. Lo peculiar de la escuela es

una síntesis de fe y cultura. Y la síntesis tiene que llegar como un lodo al

niño. Coaccionar es no dar esa información.

De otra parte, no faltan quienes, aun estando de acuerdo en dar una información

religiosa a sus hijos, adoptan deliberadamente una pedagogía fría y objetiva, un

lenguaje híbrido para no Influir en el niño. El obispo se rebela.

—SI la información sobre lo fe se ofrece tal y como la pedagogía actual concibe

esta oferta, en el respeto y la adecuación o las disposiciones personales del

destinatario, esto sí ayudará a que éste tome uno posición más lúcido y más

libre. Pero ofrecer esa Información con un lenguaje aséptico es un error. En

ninguno de los países de la Comunidad Económica Europea se deja Ia enseñanza

religiosa en manos extrañas: cada confesión religiosa prepara los profesores de

religión, y tiene derecho a inspeccionar y controlar la forma en que se aplica

esa enseñanza. Se trata de conseguir una verdadera educación para la vida, y una

oferta de sentido para la existencia humana: consecuentemente, esa enseñanza no

puede ser neutra, sobra todo en la infancia y la adolescencia.

Marxismo y socialismo: un bloqueo de lenguaje

Y si hablamos de educación en In fe, de enseñanza religiosa, ¿por que no me

explica el obispo qué es socialismo y qué es marxismo?

Monseñor Estepa es un obispo de obreros: su jurisdicción se extiende desde

Embajadores y Lavapiés, como una franja que abarca Getafe y Villaverde y se

prolonga hasta el mismísimo Aranjuez. Total, cerca del millón de seres humanos.

De modo que cuando le dejo esa bomba de. relojería al obispo, con la pregunta

sobre marxismo y socialismo, se muestra digamos que como algo abatido.

—Hemos llegado a un bloqueo con esas palabras, marxismo y socialismo. Cualquier

Intervención que Intente aclararlos provoca Inevitablemente una larga serie de

malentendidos. Cada uno convierte esas explicaciones en instrumentos que le

resulten operativos. Cualquier intervención clarificadora respecto a Ideologías

que puedan resultar incompatibles con la fe es instrumentalizada Inmediatamente

por quienes representan actitudes o compromisos vitales con otras Ideologías. De

modo que estamos padeciendo un cerco auténtico. |Y tenemos que romperlo! Pero

creo que esto sólo pueda conseguirse a fuerza de reflexión, de estudio colegial.

No, no creo que estemos preparados los obispos españoles para afrontar una tarea

de este tipo, que es un problema que afecta a la Iglesia universal. En el

próximo Sínodo se arrojarán ciertas luces sobre estas dos palabras, «marxismo» y

«socialismo». No es de extrañar esto que me dices, de que el Papa prepara un

documento sobre el comunismo; tal vez para hacerlo público durante el Sínodo.

Pero hemos llegado o un punto muerto en el que cualquier gesto es tan

fulminantemente malintenpretado que no es posible hablar, sino tras una larga

reflexión y nunca de manera definitiva.

«Renunciar a triunfaltemos y dedicarnos a una tarea formativa seria y sólida»

De modo que nuestros obispos saben de dónde tienen que arrancar, pero ya me

dirán cómo van a hacer este trabajo. ¿Con qué gente cuentan para esa renovación

de la enseñanza religiosa? Y entonces va el obispo Estepa y dice, como si tal

cosa el trabajo que han hecho. Pero a medida que habla, se anima. Porque es para

ser optimistas. ¿O no?

—Comenzamos hace once años Instrayendo catequistas y profesores de religión para

todas las diócesis españolas. Hoy pasan de quince mil los profesores que hemos

preparado. Sé que aún no se han producido cambios sustanciales, pero la gente

comienza a tener una cierta idea de cómo., debe ser el nuevo profesor de

religión, del perfil de esa enseñanza que excluye, por supuesto, el Upo

memorizador y verbizante y, busca, sin embargo, una sintonía entre la enseñanza

y la dimensión existencia! del receptor. Hemos trabajado mucho. Por ejemplo,

para los universitarios buscamos ofrecer unos servicios muy serios, hacerles

ofertas estrictamente teológicas y. sin pretensiones triunfalistas de amplitud

de clientela. Lo que Importa es asegurar una oferta de Identidad cristiana

Y el obispo de Embajadores y Lavo, pies se queda allí con su sonrisa, porque, de

repente, ha recordado que trabaja, que "la cosa marcha, Imparable.

Antonio CASTRO

 

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