Cuestiones candentes en dos discursos importantes     
 
 Ya.    21/06/1977.  Página: 251. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Cuestiones candentes en dos discursos importantes

• No hay temores Inconfesados en los discursos del presidente de la

Conferencia Episcopal Española y del Nuncio Apostólico. No hay temores, pero "sí

gravedad. Porque los nuevos momentos de la sociedad española se avanzan con una

fuerte carga de problemas o, al menos, de Interrogantes.

• Muy.fuerte el acento en la reaflrmación del derecho de los padres a escoger

el modelo de educación que consideren más conveniente para sus hijos. La Iglesia

en cuanto tal no reivindica títulos de derecho sobre el particular; pero

defiende, un derecho inlienable de los padres a confiar la educación de sus

hijos a quien más confianza les presten.

No bastarán las declaraciones episcopales. Ni bastarán los acuerdos jurídicos

con la Santa Sede. Será precisa la intervención organizada de las familias. Esta

de por medio la existencia misma de una sociedad democrática.

• La jerarquía, como cuerpo solidario, ha salido limpia de la pugna

electoral. Ni ha intervenido ni se ha visto atacada por desplantes

propagandísticos. Hay, pues, esperanzas de diálogo. Que será necesario. El

nuncio apostólico ha apelado a acuerdos equitativos y ponderados. Están en

marcha y hay que culminar el proceso.

• Independencia´ de la Iglesia no significa neutralidad a ultranza. O

pasividad beata. Para la Iglesia es irrenunciable su cometido de conciencia

crítica de la sociedad cuando entran en juego los derechos humanos. Tendrá que

seguir recordando a todos derechos y responsabilidades. Y en régimen

democrático, con mayores posibilidades de libertad. Lo que no siempre fue

posible antes.

• "Indispensable en estos momentos mirar primero hacia dentro, de la

Iglesia.". Se anuncia un programa, sin duda. La Conferencia Episcopal ha

realizado en los últimos años un papel de suplencia.

Innegable y muy positivo para la socidad española, aunque más de uno lo

considere insuficiente. Ahora, en régimen democrático, la Iglesia deberá

acelerar «u renovación comunitaria. No es evasión, sino autodefinición para

dispensar un Evangelio más limpio, más libre y más en sintonía con la sociedad

moderna.

• Urgente la recomposición, puesta al día, del asociacionismo seglar

católico. La sociedad se ha ido estructurando en muchos medios sin especial

presencia de la Iglesia. V la evangelizaci&n ha de proyectarse en los medios en

que el hombre de hoy realiza su cometido social.

 

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