Bodas de oro del P. Llanos con la Compañía de Jesús     
 
 Ya.    21/06/1977.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

Bodas de oro del P. Llanos con la Compañía de Jesús

MADRID, (lagos.) — El padre José María de Llanos cumplió ayer sus bodas de oro

con la Compañía de Jesús. Hace cincuenta años entró en el noviciado. Más ´le

veintidós años, es decir, casi la mitad de sus años de religioso y bastante más

de la mitad de su sacerdocio y de su apostolado directo, los ha pasado viviendo

en un barrio suburbial de Madrid: el Tozo del Tío Raimundo. Cuando el padre

Llanos marchó al barrio, éste era un conglomerado de chabolas en unas pésimas

condiciones de vida, en las que él se encarnó, a pesar de su delicado estado de

salud. Marchó desde una posición de apostolado con las clases más pudientes del

país, entre las que había tenido una gran autoridad, sobre todo con el mundo

joven universitario. El ejemplo del padre Llanos fue seguido por un gran número,

sobre todo, de jesuítas jóvenes.

Aquel grupo de chabolas es hoy, una barriada muy poblada, en la cual existen,

tres parroquias, llevadas todas ellas por miembros de la Compañía de Jesús. DI

padre Llanos, de setenta y dos años, está prácticamente apartado del trabajo

directo en las parroquias, aunque signe viviendo en "e] Pozo", de cuya barriada

apenas sale. Vive dedicado a la oración, al estudio y a escribir artículos para

periódicos y revistas.

En la pasada campaña electoral tuvo mucha resonancia su asistencia a un mitin

del Partido Comunista en el Pozo del Tío Raimundo. Una foto suya, durante el

mitin, junto a los líderes del Partido, fue publicada por los periódicos y

divulgada con gran profusión, suscitando toda clase de comentarios. El padre

provincia] de la Compañía de Jesús hizo pública una carta con este motivo, a la

que el padre Llanos dio su conformidad. El padre Llanos ha explicado, que aquel

gesto suyo, "que pudo o no estar equivocado" el único valor que tenía era el de

solidaridad con aquel barrio, al que ha consagrado su vida y en el que lleva

veintidós años sin apenas salir dé él. "Era todo el barrio —ha dicho—el que

estuvo en aquella reunión y yo soy uno más del barrio. A quien no lo comprenda —

ha añadido—le invitaría a que viviera veintidós años en aquellas circunstancias

y en solidaridad con aquella gente para que luego opinara."

 

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