Autor: Castro Zafra, Antonio. 
 Iglesia. 
 Colgaron los hábitos     
 
 Arriba.    24/07/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

nacional

COLGARON LOS HÁBITOS

Exista un problema Interno en la Iglesia Católica tan grave y delicado que muy

pocos se atreven a abordarlo públicamente, atemorizados por el fantasma del

escándalo. Me refiero a los ex sacerdotes, ex religiosos y ex monjas; a la gente

que «colgó los hábitos-, según la expresión popular de «los Infames», según el

código de derecho canónico, hasta haca poco. El talante con que la Jerarquía en

general escurre el bulto y evita enfrentarse con este asunto es tan

Injustificable, responda a unos prejuicios tan «cristianos, quo me parece un

buen"servicio colaborar a qua la Iglesia recupere ta memoria.

¡

Da entrada, resulta Imposible calcular con exactitud las dimensiones de este

problema social, porque Roma, eterna enemiga da «Irear «estadísticas

catastróficas», omite deliberadamente el registro de muchas «salidas» por

razones burocráticas, con lo que aparecen por Inercia en el capítulo de

lallecidos de las diócesis gtan parte da los sacerdotes que optaron por la

secularización. Aumento de mortalidad clerical. Esta encaminamiento da los «ex»

no es Ion Injusto como pueda parecer a primera vista, porque son muertos bien

muertos para la Iglesia, qus no vuelve a preocupares mas de ellos ni por

supuesto o contar con ellos, desda qua ce marchan, ni con ellas.

Ensayemos unas cifras. En España, e! número de tocerdotes no debo bo|ar de los

3.000. y habría qua multiplicar esla cifro por tres al referirla a las

religiosas, en los últimos diez años. En llalla es oigo mós alta —í.500

sacerdotes y 12.000 monjas—, y en Estados Unidos el éxodo corresponde o uno por

coda cinco sacerdotes v 35.000 monjas. Un volumen respetable. E! además no ha

tocado fondo ni se compensa con aumento de vocaciones, que descienden

vertiginosamente. Sin embargo, Roma se niega a abordar el tema ni en sus causas

—¿por qué este éxodo?— ni en sus efectos, qua tapa y disimula como puede,

manipulando la Información. Ha aquí un dato: al publicare» el Anuario Pontificio

1977, la Oficina da Prensa vaticana divulgó una nota sobre el «extraordinario

aumento del número da sacerdotes secularizados que solicitaban del Papa licencia

para volver o ejercer el ministerio.. Naturalmente, no se daban cifras. Pero,

además, la Información era parcialmente folso. porque se refería a sacerdotes

casados ya y dispuestos a servir a la Igleila como sacerdotes, sin renunciar,

por supuesto, a sus familias. Esto experiencia —practica normal en el resto de

los Iglesias cristianas: los popes y los pastores protestantes se casan— lo

produce escalofríos o Pablo VI con sólo mencionarla: la asusto poner en práctica

algo que era común en los tiempos apostólicos. Embarcado en una defensa cerrada

y obsesiva del celibato obligatorio, el Popa Montini arrancará de concilios o

sínodos cualquier proyecto do discusión sobre el tema, como ha venido haciendo

desde el Vaticano II y o lo largo d8 los tres sínodos episcopales celebrados en

Roma (1).

Evidentemente, la Iglesia no afronta con realismo el problema. y uno

«valorización oficlol esta aún muy lelos. Cosos como el obispa de Mólaga. quo

dirigió una sencilla y evangélica carta a estas nenies, son la excepción. A

nivel personal, tas relaciones da los secularizados con los obispos son buenas,

pero no hoy espacio eclesial para ellos y se les fuerza a vivir en una ctlerra

ds nadie»; su formación les capacita pora prestar valiosos servicios a la

comunidad cristiano, pero lo jerarquía les -margina de la vida pastoral o.

Incluso, ds la burocracia eclesiástica. (La mayoría da los sacerdotes

secularizados no deseo regresar a actividades pastorales, extremo que la

Iglesia" no se ha molestado siquiera en comprobar.)

Lo formación de tos secularizados carece, evidentemente, da matices laicos, y

menos aún da cualquier tipo de profesionalismo: no se les ensenó en el seminarlo

a ganarse un duro fuero del latín y los Sacramenlos. Es. pues, fácilmente

Imaginable el trauma ds estas gentes qua caen repentinamente en la callo.

Ingenuamente dispuesta a aprender un oficio, y se encuentran Incapacitados pora

toreos primarlas. Hasta un problema nimio en apariencia, la adquisición de

documentos oficióles que acrediten su condición laico, se convierto en odisea

humillante unas veces e Imposible otras, como es el coso de la cartilla militar:

todos los esx» continúan siendo capellanes militares en los archivos castrenses.

En nombre de lo Justicia —anles qus da la caridad— deberla ser abordado el tema

de los «ex», pero los obispos temen mós los palmetazos de Pablo VI. El descenso

de las vocaciones es brutal, pero la Jerarquía prefiera recurrir o los idlóconos

permanentes» —casados— para aliviarlo. Nadie se atreve a preguntar —ni mucho

menos proponer— a Romo si podría utilizar gentes qua recibieron formación más

completo, en lugar de estos «sacristanes honorarios» que son los diáconos

permanentes. Disminuya al número de vocaciones-y de sacerdotes, pero se Insiste

en utilizar sacerdotes poro trabajos no pastorales, y tos huecos se cubrirán con

diáconos o subdióconos como sea. con tal de dar la Impresión de que da vida

sigue». Llegará muy pronto el dio en que no Ee podrá celebrar la Eucaristía en

todas los comunidades», anunció el cardenal Doephnar el año pasado, dirigiéndose

a sus coleaos del episcopado alemán.

Tal vez ocurra que todo esto es providencia!. La nueva situación puede obligar a

que la Iglesia, nuevamente, redefina su misión, tus ministerios y sus toreas

postorales, sin contar yo con el clero cerno costa. Bajo esto perspectiva, la

secularización no es un éxodo, sino una profecía.

´Antonio CASTRO ZAFRA

til El Padre Arrupe. superior general tía los ¡estillas, utiIizó abundantemente

esa estrategia vaticana duran!» ultima visita o España, al citar como ejemplo

estimulante et creciento numero do vocaciones ay» recio» la Compañía en Estados

Unidos, tln citar dirás. Electivamente, cinco a» los siete centros de formación

teológica de los ¡estillas en Estados Unidos han tenido que ser cerrado» por

falta d» vocación»».

 

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