Plan de reorganización económica de la Iglesia     
 
 Arriba.    31/08/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

PLAN DE REORGANIZACIÓN ECONÓMICA DE LA IGLESIA

El «Boletín Oficial del Arzobispado», de Pamplona, publica un informe del

delegado episcopal de Economía, que hace públicos los puntos fundamentales del

«Plan de reorganización de la economía de la Iglesia española».

Según este informe, que recoge Cifra, «la dotación estatal tendrá carácter

global en Ib sucesivo. La iniciativa de la globalización ha partido del Estado;

el Estado desea la libertad plena de la Iglesia en todos los órdenes. Y también,

por tanto, en cuanto se refiere a la administración de sus recursos, cualquiera

que sea la fuente de su obtención».

Por parte del Estado, «Ja distribución de la dotación —sigue el informe— está

condicionada a principios prácticos; pero no a los pastorales. Será la Iglesia

quien deba La dotación estatal será entregada globalmente desde 1978 a la

Conferencia Episcopal quien posteriormente la distribuirá

El artículo XIX del Concordato de 1953, hoy vigente, contempla estos ;

económicos

El «Boletín Oficial del Arzobispado> de Pamplona, publica un informe sobre dicha

problemática

imprimirle esta orientación; el Estado solicita que la Iglesia le dé cuenta, no

de los criterios aplicados a la distribución de la dotación, sino de cómo se ha

efectuado ésta, en función de las necesidades eclesiales». En la nueva

perspectiva «desaparecen totalmente las llamadas «piezas eclesiásticas». La

dotación estatal, que se entregará a la Conferencia Episcopal, será distribuida

por ésta en la forma que ella misma establezca. Se pretende que en 1978 ninguna

diócesis perciba menor asignación que en 1977».

Según este Informe, «el importe total de la dotación de la Iglesia supone el 0,5

por 100 del presupuesto general de| Estado. Y el 25 por 100, también aproximado,

del presupuesto general de la Iglesia, calculado en unos veinte mi! millines, de

forma que ella debe cubrir el 75 por 100 restante por medio de recursos propios

a arbitrar».

En e| plan para la concesión de dotaciones en el próximo año se Incluyen todos

los obispos y sacerdotes, sin excepción, cualquiera que sea su situación. «Los

sacerdotes disfrutarán de doce pagas anuales de 15.400 pesetas; la nómina base

continuará siendo la misma que hasta ahora, teniendo el resto carácter de

complemento.»

Finalmente, el informe afirma que «se incluirá a favor del clero el concepto de

pluses y compensación por gastos de locomoción».

En el bienio 1970-71 se destinó al clero español la suma de 650 millones de

pesetas. Dicha cantidad se destinaba fundamentalmente a asegurar a 1os titulares

o encargados de las piezas eclesiásticas unas percepciones mínimas personales de

5.000 pesetas mensuales. Las dotaciones correspondientes al cargo de profesores

de Universidades y Seminarios se elevaron hasta un mínimo de €.000 pesetas ai

mes a los profesores ordinarios y hasta 4.000 a los profesores «ad tempus» Para

los prelados residentes se tomaba como base Jas percepciones actuales en esos

años y para tos obispos sin residencia su percepción no debía superar las 10.000

pésetes mensuales. En ese año y en determinadas provincias, como Sevilla y

Toledo, d sueldo fue superior oí referido anteriormente (7.000 pesetas en

Sevilla y 96.000 pesetas anuales en Toledo).

En enero de 1976, más de un millar de sacerdotes, procedentes en gran parte de

diócesis rurales, dirigieron una carta al director general de Asuntos

Eclesiásticos, así como a la Conferencia Episcopal, reclamando una ur gente

solución económica, puesto que con las 7.000 pesetas mensuales que recibían como

sueldo era obviamente muy difícil vivir, fcimediatamente, la Vicesecretaría

General de! Arzobispado de Toledo enviaba una carta a ARRIBA, en donde había

sido publicada la declaración de un portavoz del millar de sacerdotes en

precaria situación económica. Se venía a decir que «se llevaba más de diez años

soportando pacientemente y en silencio dicha situación angustiosa e

insostenible».

Ante tal situacicXi, el director general de Asuntos Eclesiásticos, don Eduardo

Zulueta, daba, en declaraciones a Radiotelevisión Española la noticia de que, a

partir de enero de este año 1977,

el sueldo mínimo del clero sería de 15.400 pesetas mensuales. Anunció Igualmente

que para 1978 estaba previsto hacer entrega a los organismos de ´la Iglesia de

la cantidad global correspondiente, quienes se encargarían posteriormente, con

autonomía, de su distribución.

Hay que hacer constar que el articulo XIX del Concordato vigente de 1953. entre

la Santa Sede y el Estado español declaraba que ¡a «Iglesia y el Estado

estudiarían, de común acuerdo, la creación de un adecuado patrimonio

eclesiástico que asegurase una con grúa dotación del culto y clero. El Estado

asiqnaría anualmente una adecuada dotación. Se hacía constar que si en el futuro

tuviese 4ugar una alteración notable de las condiciones económicas generales,

dichas dotaciones serían oportunamente adecuadas a las nuevas circunstancias, de

forma que siempre cuedaba asegurado el sostenimiento del culto y clero. De 1953

al año 1963 el Estado Español fue cumpliendo el mencionado artículo. Pero desde

acuella fecha nada se hizo, salvo ío ya expresado en 1970, de dotar al clero de

650 millones de pesetas.

 

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