Autor: Javierre, José María. 
 La entrevista del sábado. 
 El divorcio que viene     
 
 Ya.    17/09/1977.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 55. 

YA Pag. 20

La entrevista del sábado

NACIONAL

17-IX-77

EL DIVORCIO QUE VIENE GARCÍA FAILDE

—Monseñor... .—-Juan José.´

.

—Bien, Juan José.,

Pero es muy monseñor. Ocupa una de las cúspides de los escalafones ´clericales.

Decano de la Rota española, tribunal supremo en asuntos matrimoniales.

Teóricamente, Juan José García Failde es el cura español que más sabe del tema

del matrimonio. Hoy al personal le fastidia ya que los tribunales eclesiásticos

hayan de intervenir en los litigios de marido y mujer. Está viniendo, como guien

dice la tenemos a un paso, la ley de divorcio. Hace dos siglos escribió Voltaire

en él artículo "Leyes civiles y eclesiásticas", de su Diccionario Filosófico,

esta petición limpia, .que le costó tina nueva Condena: "Que cuanto concierne a

los matrimonios dependa exclusivamente del magistrado, limitándose los

sacerdotes a la augusta función de bendecirlos." Era entonces pedir peras al

olmo.

—Bien, Juan José; la gente rechina los dientes contra la Intervención de la

Iglesia en los problemas matrimoniales.

—tose.

:—¿Y por qué anda la gente tan «tirada con vuestros tribunales?

—A veces nos equivocamos, sin duda, como les ocurre a todos los tribunales del

mundo, eclesiásticos o civiles. Aunque acertemos, la parte perdedora tiene que

considerarse golpeada. Y ge trata de asuntos que afectan a los aspectos más

sensibles de la existencia humana; no sólo el dinero y la familia, ski o la vida

sentimental, el amor, los hijos...

—También hay dinero por medio.

—¡Qué quieres decir?

—Todo el .mundo sabe que mientras en España os ponéis duros para declarar nulo

un matrimonio, quien dispone de un millón de pesetas lleva eu caso a loa Estados

Unidos y allí lo liquidan en un tres por cuatro.

—£1 fumoso tribunal de Brooklyn.

—Y algunas veces ni siquiera hay que molestarse en viajar a Brooklyn; basta

pagar a unos extraños curas africanos o franceses de África que vienen a Madrid

y reciben a los clientes en la habitación de un hotel. ¿Te parece serlo?

—Me parece horrible, aunque sospecho que no será verdad todo lo que cuentan.

—¿Y si es verdad? ¿Por qué las autoridades eclesiásticas habéis consentido este

tráfico que aniquila la dignidad de los tribunales?

—No me incluyas, porque no me toca a mí intervenir en ese asunto. Pero sí debo

aclararte un punto de referencia con Brooklyn. S« trata de un tribunal

especializado que, al parecer, estudia las causas con seriedad. Y que no cobra

más dinero que otro tribunal cualquiera. EJ famoso millón lo cobran los

Intermediarlos o agentes que preparan el viaje, buscan allá la residencia para

el viajero, disponen de los materiales propios del proceso. Estos Intermediarlos

o agentes son los que embolsan el millón.

—Y los ourag aparecen como responsables del tráfico.

—Hasta cierto punto lo «orno* por consentirlo.

—-Pero es verdad que "loe tribunales españoles fio dais las facilidades que se

consiguen en el extranjero.

—Te aseguro que nuestros Jueces realizan esfuerzos a veces acrobáticos para

acomodar a los nuevos contextos sus sentencias sin quebrantar el derecho

vigente: Derecho´ que en bastantes puntos es ya Inservible.

"Los nuevos contextos", esta es la cuestión. Ya Balzac advirtió en su

"Fisiología del matrimonio" que "amarse para.siempre es la más temeraria de las

empresas", y bromeaba diciendo que por eso en las bodas se pide la bendición

celestial.- para conseguir lo imposible. La-doctrina cristiana ve el matrimonio

como encuentro de dos personas, intima unión definitiva y total. Ser cristiano

es una opción definitiva. La-psicología de las gentes de nuestra época se oponen

directamente a posturas radicales. Hoy todo quiere vivirse como relativo,

circunstancial, sin compromisos permanentes. Lope de Vega recogía, la mentalidad

de su tiempo aconsejando a los jóvenes que "entrara» con tiento" en las bodas,

porque "este mar del casamiento / la muerte sola por posada tiene". Chicos y

chicas se sublevan hoy frente a decisiones que les aten para siempre.

La fuerza del amor

—Juan José, Julio Camba dijo en una metáfora que si al matrimonio se le da valor

permanente los hombres casados "estarían más en carácter paseándose con una

argolla al cuello", en vez de llevar un anillo al dedo.

—José María, la Iglesia pide a los creyentes que den fuerza religiosa a su amor

matrimonial. Pero cuenta siempre con la existencia básica del amor, pues el

matrimonio, más que una especie de contrato, es una donación mutua y total que

los cristianos se hacen de sus personas en presencia de Dios.

—Y cuando el amor se agota, se acaba, ¿por qué ha de continuar vigente el

matrimonio como vínculo puramente jurídico?

—Un matrimonio sin amor auténtico sería un contrasentido ´teológico.

—Y en la concepción cristiana del matrimonio, ¿no sería también un contrasentido

jurídico?

—El amor no es sólo una fuerza pasional ni una simple confluencia de

sentimientos, que con el tiempo crece o se apaga, según las circunstancias. £1

amor conyugal es fundamentalmente la donación que de sus personas se hacen los

contrayentes al casarse. Faltando ese amor por Incapacidad o por exclusión

positiva en cualquiera de los cónyuges al casarse, el matrimonio es

jurídicamente nulo; pero el matrimonio que nació válido permanece válido, aunque

luego falte ese amor. Pero nuestros tribunales conocen las dificultades de

nuestra época y practican un aperturismo que procura conjugar las teorías

científicas con una sensibilidad realista.

—¿Acaso las leyes se han quedado retrasadas?

—Con la legislación vigente es difícil muchas veces ensamblar la lógica jurídica

y la intuición Jurídica: la primera impide tomar decisiones que la segunda

aconseja. Te aseguro que a los jueces nos asalta con´ frecuencia la tentación de

ser compasivos al margen de la ley, pero • también sufrimos el tormento de tener

que sujetarnos a la ley, tomando una decisión que tememos sea injusta, aunque

sea´ legal.

—Quiero saber qué . solución buscáis en vuestros tribunales cuando está

comprobado que ya el amor no existe.

—Pensamos "que probablemente el matrimonio estuvo mal planteado desde el

principio y que quizá nunca existió de verdad, porque nunca hubo realmente esa

donación mutua que está en la base del matrimonio.

—Por tanto, hubo nulidad desde el principio.

—tJn gran número de personas que acuden a nuestros tribunales en demanda de una

separación tienen motivos suficientes fácticos y Jurídicos para ensayar un

proceso de nulidad matrimonial.

Moliere, que . tenía obligación de estudiar estas cosas, sospechaba que

"frecuentemente". el amor no existe en el arranque: "Es un fruto posterior del

matrimonio" 8u colega Benaventei pensaba, por el contrario, que es el amor la

nube que "disimula" los errores del arranque, y luego vienen ios lamentos: "El

amor—escribió don Jacinto en "La escuela de las princesas"— pone siete velos

ante nuestros ojos; pero el matrimonio es una especie de ´danza de los siete

velos: antes de terminar la luna de miel, que es la danzá, no queda un velo."

Qué misterio el amor, y qué tratamiento sabio requiere su cultivo Los árabes

inventaron la etiqueta "luna de miel", pero el proverbio que ellos utilizan está

Veno de tris-tesa; completo,- dice así: "La, primera luna después del matrimonio

en de miel, y las que le siguen, de amargura."

—¿Ea verdad, Juan José? Matrímonio religioso y matrímonio civil

—No es verdad. Cuándo el amor existe, perdura. Con tal se cultive como se cuida´

el fuego en el hogar para´que no se apague. Xa medida del amor es amar RUI

medida. Y la sinmedida del amor consiste en que cada uno dé según sus

posibilidades y reciba según sus necesidades.. Por eso nosotros creemos que

muchos´ conflictos matrimoniales traen origen del planteamiento falso que .«e

hizo al establecer una unión sin firmeza Inicial.

En Boma -atribuyen al papa Sixto V una frase que indica, la» dificultades de una

convivencia amorosa: "Canonizaría sin Inconveniente alguna a la mujer cuyo

marido nunca se hubiera ^ejado de ella." El moralista francés La Bruyére llega a

conclusiones parecidas: "Hay pocat mujeres tan perfecta* que no hagan

arrepentirse a sus maridos, por lo menos una ve» al día, de haber contraído

matrimonio." Maohista, &: ¿y marido» perfeotosf

Sin embargo, mis amigos arqueólogos de Roma me han enseñado . lápidas fúnebres

llenas de ternura: el cónyuge superviviente hizo esculpir tres letras: "S V Q",

que significa "sine ulla querella" (sin, ninguna queja). Y consta que a veces

llevaban cincuenta años de matrimonio.

—Pero con frecuencia ocurre el desastre, Juan José. Por algo los castellanos

viejos elaboraron aquella definición del matrimonio: "o dúo o duelo".´Verás: en

mi colección de erratas periodísticas tengo una que apareció el 10 de noviembre

dé 1953 en "La Voz de España", de- San Sebastián: "Matrimonios: Antonio Alvarez

Garrido con Milagros Aristo Arruabarrena, Jesús María Zaragueta Mogorriaga

contra María Soledad Molinero Montes." Eae "contra", ¿se le escapó al

linotipista o Je «alió del fondo del alma? Nunca lo sabremos. Vosotros no

queréis conocer ´««tas dificultades que se cuecen dentro del matrimonio. Por

encima de todo defendéis la permanencia del vínculo que ata entre ai a los

esposos.

—De ninguna manera. La millón de los Jueces eclesiásticos no es tanto defender

el vínculo cuanto averiguar y afirmar la verdad objetiva, que puede ser

favorable o contraria al vínculo. Y yo estoy convencido, ya te dije, que muchas

causas-que se nos presentan como de separación matrimonial, en realidad,

tienen fundamento para ser presentadas como de nulidad a can-» sa de los

defectos básicos de origen.

El temor a fracasar en el matrimonio es una constante de la literatura mundial.

Los griegos le achacaban a, Demócrito una picardía que no es seguro le

pertenezca, pero muy expresiva. El filósofo ´se casó con una mujer bajita. Le

preguntaron por qué. Respondió que en la. alternativa de elegir un mal, quiso

elegir el menor casándose "con poquita myjer". Nuestros jóvenes hoy quieren el

mínimo de ataduras; si les dejan, pedirán "un poquito de matrimonio". Claro es

que así- la calidad religiosa, sacramental, del matrimonio pierde su fuerza. Hay

que procurar que el compromiso religioso lo adquieran- sólo aquellos que se´

sientan impulsados a él por una fe personal, no a causa del ambiente "cristiano

teóricamente". Un "sacramento" no puede ter impuesto, no debe ser impuesto a

quien no lo desea. Por eso hay que separar decididamente los aspectos religiosos

y los aspectos civiles del matrimonio. Y que cada cual los asuma con arreglo a

su conciencia, no por ley

Separación religiosa y civil

—¿Aceptas la separación "religiosa" y "civil" del matrimonio?

—Por completo. Los compromisos religiosos deben ser asumidos con plena y

personal condénela. Para mí es clarísimo el principio que voy» enunciarte: ta

Iglesia no puede apoyarse en tina ley civil para que sus subditos cumplan la ley

eclesiástica. XX cumplimiento de los deberes - cristianos del matrimonio es un

asunto que dice relación a la fe cristiana y a las relaciones del fiel creyente

con la Iglesia. No debe complicar la existencia del poder civil. La Iglesia debe

instruir a sus fieles acerca del significado religioso de su matrimonio, del

valor sacramental, del compromiso adquirido ante Dios, ente sí mismos y ante la

misma comunidad cristiana, .Pero nunca Imponer estos aspectos en terreno civil a

quienes o no tengan fe o no estén dispuestos a aceptar unas conclusiones que les

tocan en conoencia, no en la simple esfera de ciudadanos.

-^Separado el matrimonio civil y el matrimonio religioso es claro que el Estado

propondrá y aprobará una-ley de divorcio* como en todos los países del mundo.

¿La. Iglesia española dará una batalla pública contra esa l«y? .

—Espero y confío que no habrá tal batalla. Los cristianos conocen sus

obligaciones personales y la Iglesia, evidentemente, se las recordará. Pero"

libertad religiosa significa respeto de los criterios ajenos y renuncia a

Imponer a los ilenias la creencia propia.

—Y los diputados católicos que hayan de votar «ea ley en «1 Parlamento, ¿

estarán presionados por Ja Iglesia?

—Espero y confío que no. Una persona creyente que al mismo tiempo es diputado

conoce las obligaciones que como creyente le corresponden en el ámbito de BU

conciencia religiosa; pero la actitud política que su voto lleva consigo ha de

regularse por las ventajas que él vea en el eí o en el no para la convivencia

ciudadana, que es el objetivo al que va orientada su actuación en las Cortes.

Como tal votará lo que crea mejor para esa convivencia civil. Entendiendo oue en

una sociedad pluralista el "no" a la ley del divorcio significa forzar al Estado

a imponer la Indisolubilidad del matrimonio" a todos los ciudadanos; en cambio,

el "sí" a la ley no significa Imponer la disolubilidad a quienes consideren el

matrimonio indisoluble.

—Uji momento, Juan José, vendrá luego una consecuencia ^ grave. Habrá creyentes,

cristianos convencidos, que una vez establecida en España la ley ´del divorcio

civil se divorciarán cuando vean su matrimonio perdido.´ Y que después se

casarán de nuevo por lo civil. ¿Qué hará la Iglesia con estos creyentes? ¿Lea

tendrá permanentemente "ex comulgados", sin permitirles recibir los sacramentos

a causa de la situación religiosamente irregular en que van a colocarse?

Juan José García Failde, el importante monseñor decano de la Rota española, es

en el fondo vn sencillo cura creyente al que han correspondido tareas penosas en

este difícil terreno d« las causas matrimoniales. El quemó sus años de juventud

en estudios de derecho romano, civil, canónico, en viajes y experiencias que lo

desembarcaron en la jefatura del más alto tribunal eclesiástico de España. Ha

conocido día a. día´los éxitos, pero más que nada los fracasos de hombres ¡/

mujeres que buscaron la felicidad y mordieron equívocamente la manzana. Tiene la

vos fatigada, y los ojos. Adivino que tiene también el alma fatigada. Los ojos

los defiende con unas gafas .templadamente oscuras, que me imagino le ayudan a

contemplar mansamente el espectáculo no siempre edificante de la algarabía

humana. Es un buen cura y responde como un párroco al que apenan las pesadumbres

de sus feligreses.

•—José María, la Iglesia será también madre para ellos y trataré, de ayudarles

para que su conciencia encuentre un camino saludable. La ley cristiana e« clara,

pero nadie debe atreverse a juzgar las decisiones de BU hermano sin haber pasado

su calvario Interior. Lo más importante será que^ preparemos bien a nuestros

Jóvenes creyentes para que vivan con fervor su conpromiso matrimonial.

Jóvenes capaces de vencer et escepticismo que lleva en lo» huesos nuestro mundo

contemporáneo. A Bernard Shaw le preguntaron:

.—¡Casarse en viernes trae mala suerte

—Naturalmente — respondió*- por qué el viernes habría de ser una excepción?

Jóvenes que aceptan sin sobresaltos las trampas normales de la existencia.

Jóvenes creyentes • que no están protegidos por unos leyes religiosas impuestas

a la comunidad cívica. Jóvenes comprometidos a la aventura personal de su fe.

José María JAVIERRE

 

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