Autor: Alvear, Carmen. 
   El Cardenal Tarancón y la enseñanza     
 
 ABC.    04/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MARTES. 4 DE OCTUBRE DE 1977.

OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS, PUNTÜALIZACIONES, COMENTARIOS.

El cardenal Tarancón y la enseñanza

La carta cristiana del cardenal Tarancón «La educación en una sociedad

democrática» ha sido Interpretada en algunos medios Informativos de forma

subjetiva, copiando Bolamente aquellos párrafos que podían resultar más

sensacionalistas o partidaríos de una determinada opción, escamoteando otros sin

los que la carta se convierte en «una verdad a medias». Esto demuestra, una vez

más, que cuando se manipula la información sacando unas frases del contexto

general para el que fueron pronunciadas, el conjunto pierde su verdadero

sentido, dando lugar a Interpretaciones diferentes de la intención con que

fueron escritas.

Cuando el cardenal Tarancón se declara partidario de una socialización de la

enseñanza no está diciendo nada nuevo, sino repitiendo, para Insistir en su

importancia, la Declaración de la Permanente de la Conferencia Episcopal sobre

los «planteamientos actuales de la enseñanza», hecha pública el 24 de septiembre

del 76 flue en el primer. capítulo dice: «En nuestro tiempo es indispensable la

socialización de la enseñanza, lo cual no se consigue por vía de

estatalización», y en el número 17 afirma: «En esta promoción de socialización

de la enseñanza el poder público debe actuar por respeto a 1-a libertad de los

ciudadanos de muy distinta manera a como está llamado. a actuar en la

generalización de otros bienes de orden material, también hoy necesarios». Como

se ve, es incierta la afirmación del diario aue comenta refiriéndose a- la carta

de Tarancón «que quizá por primera vez en mucho tiempo, la Iglesia española

habla de socialización de la enseñanza», a no ser que para el periodista un año

sea «mucho tiempo».

La carta del cardenal tiene la enorme importancia de hacernos reflexionar de

nuevo sobre el tema que las Cortes van a debatir en 3a Constitución.

Sorprende, por tanto, que cierta Prensa, a un año de las declaraciones de los

obispos a favor de la socialización de la enseñanza, haya titulado la carta

cristiana resaltando como novedad «Tarancón admite la socialización» cuando ésta

había sido admitida hacia doce meses por todo el Episcopado español.

Pero todavía es más lamentable la actitud de otro diario que en su información

prescinde de los párrafos clave para poder Interpretar la Carta, demostrando en

su editorial una ignorancia absoluta sobre la línea de la Iglesia española en

materia de enseñanza, al calificar las declaraciones >Iel cardenal «de

importante texto que marca un cierto viraje en las posiciones de la Iglesia

española». Las palabras del cardenal no marcan un viraje, sino que señalan la

posición de la Iglesia, que en materia de enseñanza ha clarificado su postura

sin ambigüedades, afirmando que «la educación cristiana se realiza a través de

la mediación en la cultura y que «todo bautizado tiene derecho a una educación

cristiana que exige la presencia de la Iglesia en la escuela», una presencia,

eso sí, que significa depuración de situaciones anteriores ciertamente injustas.

La Iglesia no se retira, la Iglesia es una entidad-pública y en una sociedad

democrática no puede relegarse a las catacumbas, pero en cualquier caso su

misión en la enseñanza no es de poder, sino de servido, para responder a la

llamada de aquellos Padrea que elijan para sus hijos el tipo de formación

concreta que ella les puede ofrecer de acuerdo con sus creencias y

convicciones.—Carmen DE ALVEAR.

 

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