El cardenal Tarancón, a favor de la enseñanza socializada     
 
 Informaciones.    01/10/1977.  Página: 1, 5. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

El cardenal Tarancón, a favor de la enseñanza socializada

El cardenal Enrique y Tarancón, en su «carta cristiana» de esta semana, se

maestra a favor de 1» socialización de la enseñanza, y somete el tema a diálogo

público.

El arzobispo de Madrid y presidente de" .la Conferencia Episcopal Española se

adelanta as! a la gran polémica que presumiblemente se avecina entre los

partidos marxistas y la propia Iglesia española. El cardenal Enrique y Tarancón

propone textualmente: «Que las escuelas presten un servicio social y, en

éste sentido, sean públicas, esto es, subordinadas al bien común de la sociedad

y no sólo al interés privado de algunos grupos privilegiados.* Esto lo considera

«una exigencia de un régimen auténticamente democrático».

La «cabeza» de la Iglesia española añade: «Que se vaya decididamente a la

socialización de la enseñanza para que todos los niños y jóvenes sin excepción

tengan igualdad de oportunidades.»

QUE las escuelas presten un servicio social y en este sentido sean públicas,

esto es, subordinadas al bien común de la sociedad y no sólo al interés privado

de algunos grupos privilegiados es una exigencia de un régimen auténticamente

democrático´», afirma el cardenal arzobispo de Madrid, doctor Enrique y

Tarancón, en la primera de sus «Cartas cristianas» dé la nueva serte «La

educación en una sociedad democrática´», en la «Hoja Semanal de la Diócesis».

pocas veces hasta ahora, "Acabamos de estrenar democracia, indica más adelante,

pero ni las convicciones ni los hábitos están a tono´ con esa nueva forma -de

estructuración politico-social. Nos falta a todos experiencia y no sé si

auténtica convicción democrática."

Tras indicar que es cierto que el pueblo ha dado una prueba de madurez, según

dicen todos y ha votado moderación, indica: "Pero es tan fácil que unos quieran

mantener las posiciones conquistadas y otros se dejen guiar todavía por la

agresividad contra un estado de cosas que les parecía injusto. La consecuencia

serla que unos y otros confundiesen la democracia con sus propios criterios,

aunque sea con la excusa de la democracia."

"No estamos acostumbrados a respetar las ideologías y las posturas de los demás,

continúa diciendo la -Carta cristiana. Apenas hemos empezado a dialogar cuando

ya aparecen los hábitos y las agresividades de otras épocas."

El doctor Enrique y Tarancón termina haciendo un llamamiento para que todos

tomen parte en el diálogo, desapasionadamente, evitando con ello que este tema

llegue a convertirse en factor de división entre los españoles.

El cardenal aboga igualmente porcue se vaya decididamente a la socialización ´de

la enseñanza para que todos los niños y jóvenes, sin excepción, tengan igualdad

de oportunidades para adquirir la cultura y la educación indispensables, que es

no sólo legítimo, afirma, sino absolutamente necesario, en una sociedad

democrática.

´ Por todo ello, puntualiza el doctor Tarancón, las escuelas no pueden

considerarse como empresas preferentemente lucrativas, tal como se han

considerado no

 

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