Autor: Daudet, Elvira. 
 Concordato. 
 Compás de espera     
 
 Pueblo.    24/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

CONCORDATO

COMPAS DE ESPERA

MADRID. (PUEBLO, por Elvira DAUDET.)—El tema del Concordato (del que se viene

hablando en España desde el año 589, año en el que se firmó el primer Concordato

entre España y la Iglesia en el III Concilio de Toledo) vuelve otra vez a la

palestra con ocasión de las negociaciones en curso y en el afán de resucitarlo

como noticia, Y la noticia es que no hay noticia. Nada nuevo sobre el

Concordato, que se encuentra detenido tras la petición de los grupos

parlamentarios de que la negociación sea controlada y estudiada a fondo en el

Parlamento.

Después de que en la entrevista del presidente Suárez con Pablo VI, el Papa

manifestara su preocupación por la renovación del Concordato —concretando ésta

en dos puntos clave: la separación del matrimonio civil y eclesiástico (dentro

de la reforma del Código Civil) y la enseñanza libre de la educación religiosa—,

el histórico tema parece haberse paralizado.

Un periódico de la mañana, y bajo el polémico título de «Las negociaciones

concordatarias son tarea del Gobierno y no de la oposición», vuelve a ponerlo

sobre la mesa.

PUEBLO se ha puesto en contacto con todas las partes interesadas para tener del

tema una visión de conjunto.

Don Jesús Iribarneu, secretario de la Conferencia Episcopal, a nuestras

preguntas respondió escuetamente que no tenía nada que decir al respecto. La

«recta final», que se inició con euforia y champán hace dos años, se ha tornado

sobria y silenciosa. Pero hay otras opiniones que a continuación recogemos.

DE LA VEGA (OFICINA DE INFORMACIÓN DIPLOMÁTICA): «NO HAY ESTANCAMIENTO»

—Al margen do lo que pueda decir Logos, no existe ningún estancamiento en • las

negociaciones del Concordato. Le recuerdo que la negociación es larga. Hay una

fase técnica y otra política, y es difícil que se dé una sincronización en los

dos aspectos. Puedo decirle que, por parte española, no hay ninguna intención,

de freno.

En cuanto a la posible reticencia de nuestra parte sobre la intervención de los

partidos políticos en el Parlamento,, me parece recordar que nuestro ministro de

Asuntos Exteriores hizo unas declaraciones ya sobre el tema, señalando que no

había nada en contra.

Siendo así, no tiene por qué haber tal reticencia. Insisto en que" el rastíhto

tiene dos ideas centrales: no existe estacamiento y la negociación sigue su

curso, y no se ha producido ningún acontecimiento, en pro o en contra, que

justifique esa noticia.

• E. ZULUETA

(Director general de Asuntos Eclesiásticos): IA NIVEL TÉCNICO, RESUELTO

—A ; nivel técnico, los acuerdos del Concordato Iglesia-Estado español están

ultimados desde el mes de junio´ y 1ulio. Mási qüe´- estancada yo diría que la

negociación está detenida en la fase política.

—Pero, ¿usted está de acuerdo con la frase salida al parecer de «medios de la

Administración- de que las negociaciones concordatarias «son tarea del Gobierno

y no de la oposición»?

—Desde luego, hay una cosa: en toda negociación internacional es el Ejecutivo el

qué negocia. La negociación en sí la lleva el Ejecutivo; en este caso, el

Ministerio de. Exteriores y •al Parlamento le corresponde ratificar esta

negociación. Pero al ser el tema más amplio que una legislación es lógico que.

ambos estén de. acuerdo. Y las grandes líneas se tendrán que perfilar en el

Parlamento.

—Esto quiere decir, que. por parte de ustedes no hay ninguna suspicacia a que el

tema del Concordato sea estudiado y decidido por los diputados en el Congreso.

—En. absoluto. Los técnicos ya hemos hecho esta labor y ahora entra la discusión

a nivel político.

• PSOE: NO ES UN TEMA PRIORITARIO

«Nos parece muy bien que. la negociación del Concordato esté paralizada, ya que

con ese ..objetivo enviamos un telegrama al ministro de Asuntos Exteriores, y

más .tarde, una proposición al Congreso, porque creemos que es el Parlamento el

lugar donde .debe discutirse- ese tema.»

—-En una nota publicada por un periódico de la mañana ee. acusa implícitamente

al PSOE de estar´ obstruyendo el .tema del Concordato después de haber" pedido

que fuera dis-. cutido en las Cortes.

—Digamos que para nosotros no es un tema prioritario en estos momentos. :—En.

la. entrevista,;del presidente Suárez con Pablo; VI, en septiembre pasado, el-

Papa manifestó su preocupación por la renovación del Concordato, con, cretando

ésta en dos puntos clave: la separación del matrimonio civil y eclesiástico

(dentro de la reforma del Código Civil) y la enseñanza de la educación

religiosa. ¿Estaría dispuesto el PSOE a hacer en este sentido concesiones?.

—El PSOE propugna un Estado laico por lo que el Concordato, tal y como está

concebido, en estos momentos es impensable. En cuanto a los dos puntos

referidos, quiero seña1ar que el divorcio es uno de los temas en la negociación

de la Moncloa próximo a ser regulado.

PCE: «NADA A ESPALDAS DEL PUEBLO*

. —Nuestra postura es clara: cualquier acuerdo que suponga una serie de pactos

inter nacionales debe ser discutida en el Parlamentó. En el momento en que

empiecen a funcionar las comisiones, que ya deberían estar funcionando, éstas

deben tratar el tema del Concordato. El Partido Comunista de España no intenta

frenar nada, sino evitar que ningún tipo de negociaciones se haga a espaldas del

pueblo español. Sobre todo, en este tema, en el que parece que puede haber un

consenso bastante general con los postulados que el Gobierno va a defender en

estos momentos.

PSP: «LA IGLESIA PARALIZA LA LEGISLACIÓN»

—No hay tarea del Gobierno que no sea de la oposición, porque en un sistema

democrático la oposición controla al Gobierno y, de alguna forma, participa en

las tareas de éste. En un Estado democrático, el Gobierno está controlado por el

Parlamento. No puede haber ninguna gestión de éste al margen del Parla mentó,

porque la pretendida división de poderes no supone crear . compartimentos

estancos entre los mismos, sino que hay una interacción de unos con otros.

El tema del Concordato no corresponde solamente al poder ejecutivo, sino que,

forzó sámente, tiene que pasar por el poder legislativo, ya que- interesa a toda

la nación. Nosotros estamos interesados en que el tema del Concordato se discuta

en el Parlamento lo más pronto posible, porque ahora mismo las relaciones

Estado-Iglesia tienen que estar reguladas de alguna forma, y lo que está

funcionando es el Concordato anterior.

Nuestro criterio es que hay que,. acelerarlo al máximo, ´ya que después, del

tema económico, que es el prioritario, el del Concordato tiene facetas en choque

con la nueva legislación, como puede ser el matrimonio religioso o el de la

enseñanza. Yo creo que es la Iglesia la que está paralizando la negociación, ya

que, al haber cambiado funda mentalmente las cosas, teme per» der una serie de

privilegios.

 

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