Autor: Aradillas, Antonio. 
   Sacerdotes secularizados     
 
 Pueblo.    15/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Sacerdotes secularizados

Según datos fidedignos se puede asegurar que en España, y durante los años 1963-

69, se secularizaron unos 1.060 sacerdotes, lo que supuso alrededor del 3 por

100 del total, constando que en 1966-71 se secularizaron asimismo 652. La

sensatez más elementa] nos obliga a pensar que la oficialidad de estas cifras no

engloba esa otra cifra, presumiblemente más ancha, constituida por aquellos que,

por circunstancias diversas, no quisieron someter su decisión de abandonar el

ejercicio de su ministerio sacerdotal al procedimiento establecido canónicamente

e iniciaron su vida extrasacerdotal partiendo de otros convencimientos.

De todas formas, es un hecho fácilmente constatable que el abandono del

ejercicio del ministerio sacerdotal ha alcanzado en nuestro país cotas muy

considerables, lo que, unido a la falta de vocaciones que se padece en la

actualidad, llega a plantear problemas auténticamente serios a los responsables

Jerárquicos de las comunidades cristianas. Las nuevas exigencias de la pastoral,

proyectada menos hacia la masa y más hacia grupos reducidos homogéneos, agrava

el problema, dada la necesidad que se tiene de multiplicar los animadores

espirituales de esas comunidades.

Y reconocida, no obstante, la gravedad del problema, la jerarquía permanece

firme en su determinación de prescindir de la colaboración que pudiera aportarle

los sacerdotes llamados secularizados,´ aunque

muchos de ellos hayan manifestado sus deseos de seguir al servicio de las

comunidades, convencidos además de que su compromiso institucional y

sacramentarlo con una mujer no se opone doctrinalmente a tal ejercicio. En la.

actualidad, y a pesar de sentirse ya la necesidad de la falta de sacerdotes en

determinadas zonas pastorales, los secularizados no. son aceptados como

sacerdotes, padeciendo todavía no pocos de ellos discriminaciones precisamente

por su condición de secularizados...

Desde la fidelidad al Evangelio, que ha de pesar necesariamente por la fidelidad

a los tiempos nuevos, se hace necesario y, en ocasiones, urgente, prestarle la

debida atención a tantos interrogantes como se formulan hoy los grupos y las

comunidades reclamando unos animadores espirituales que fácilmente pudieran

encontrar en los sacerdotes secularizados, dispuestos no pocos de ellos a no

prescindir para siempre del ejercicio de su ministerio. Una ley canónica y una

Interpretación rigurosa de la misma, probablemente no podrá prevalecer sobre esa

otra ley mas religiosa correlativa a la necesidad de los grupos y de las

comunidades cris, tianas a ser posteriormente atendidas..., precisamente por

aquellos que un dia se sintieron vocacionados para tal ministerio habiendo

recibido las sagradas órdenes.

No es nuestra intención prescindir de la ley establecida canónicamente al

respecto. No es nuestra Intención la .de estimular los estudios, que se nos

presentan claros y seguros en relación con la obligada correlación entre

sacerdotes y celibato. Nuestra intención y la de muchos más colegas nuestros, es

la de impulsar el progreso de la ley en orden a una adecuación real con las

verdaderas necesidades del momento presente, con la realidad de la vida y hasta

con el respetable índice de aceptación de pluralismos que caracteriza y define

hoy a los pueblos dentro de la misma Iglesia y en loa que la opción no

celibataria seria aceptada por muchos sin escándalos, no escisiones, ni dramas

de ninguna clase y, sobre todo, sin pérdida de valores auténticamente

evangélicos...

Antonio ARADILLAS

 

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