Autor: Javierre, José María. 
 La entrevista del sábado. José M. González Ruiz. 
 El cristianismo no es un club de asegurados     
 
 Ya.    19/11/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 63. 

I9-XI-77

NACIONAL

Pag. 13 - YA

EL CRISTIANISMO NO ES UN CLUB DE ASEGURADOS

"Cristianos y marxístas hemos vivido hasta hace unos años Bajo el mismo cíelo,

pero ignorándonos

a nivel humano"

LA ENTREVISTA DEL SÁBADO

José M. González Ruiz

UN profeta siempre resulta peligroso para los personajes instalados en las

poltronas de mando. Si, además, el profeta dispone de fuertes dosis de

ingenio,´su peligrosidad alcanza un techo quizá. Intolerable.

"El cliente del Dios absoluto queda definitivamente incapacitado para reconocer

la presencia de

"pequeños absolutos" fuera de Dios"

—A ti te ocurre, José María, qu« en vez de limitarte a traducir del griego

las frasea de-San Pablo, les aplicas una glosa personal con finó humor andaluz.

—MI traducción refleja la realidad del original con todas sus luces y todas sus

sombras. Evito cuidadosamente cualquier tentación de sustituir la traducción por

la glosa.

Digamos entonces que ningún escriba- del Antiguo Testamento y ningún fariseo del

Nuevo sospechaba que a finales del siglo XX de la era mediana un canónigo

malagueño vestirla con saladisimos retales las ideas básicas de un creyente.

—Por ejemplo.

—Por ejemplo, tú en la recién fenecida época imperial...

—Quieres decir época del nacionalcatolicismo.

—En la recién fenecida época Imperial del nacionalcatolieismo ta atreviste a

escribir que "Dios no es español".

—Fue un grave error teológico montar la sociedad española sobre la convicción de

que el catolicismo forma parte integrante del talante español. .

—Ese planteamiento aumentaba nuestras divisiones.

—Naturalmente. Para ser español habría que aceptar todo el patrimonio religioso;

y quien crea que. por una serie de razones no debe aceptar ese patrimonio,

intentará crear otro tipo de hombre hispánico que se distinga precisamente por

su oposición a esta .postura nacional-católica.

—Es decir, las dos Españas.

—Formadas las dos por dos grupos netamente confesionales: la "otra" España, la

que se resiste a su integración católica, enarbola un anticatolieismó o

acatolicismo que difícilmente se libra de la tacha de confesional.

—¿Ha repercutido en la crisis religiosa, de´ nuestra juventud?

—A nuestros jóvenes, tanto del mundo, universitario como ; del mundo del -

trabajo, se les presentó frecuentemente una alternativa: o aceptar el naciónal-

catolicismo con todas sus consecuencias sociales, económicas y políticas, o

abandonar la Iglesia para inscribirse en movimientos con programas opuestos.

Produjo numerosas apostasías que yo califico de artificíales, porque realmente

no son la conclusión de una crisis formalmente religiosa, sino una toma de

posición social o política. Gravísimo.

—También llamaste al Concilio un "ballet" de; mitras.

—No; yo asistí, e incluso tomé parte de forma activa en la revolución ^del

Concilio .Vaticano II. Tengo que confesar que no. esperaba casi nada del

Concilio; aún más, creía que quedaría en un simple "ballet" de mitras, como

tantos otros espectáculos-triunfalistas de la Iglesia romana. Me equivoqué. El

Concilio fue para mí una "-verdadera "teofanía", aparición de Dios; o mejor una

"cristofanía", aparición de Jesucristo.

Estas cosas ocurren: que ahora mismo sea la de un canónigo una de las voces más

escuchadas en las avanzadas inconformistas de España. Loa canónigos representan

en la organización eclesiástica de nuestros tiempos una fórmula, arcaica. Antes

la gente conocía ´el valor ´ que loa clérigos daban en su peculiar escalafón de

dignidades a los ribetes rojos asomados por los respiraderos de la sotana,

negra.

Hoy el hecho de que un hombre sea sacerdote parece suficientemente grave como

para borrar los escalones que los curas tenían organizados dentro del cuerpo:

por eso tiene un costado ridículo el afán que a veces les entra a los clérigos

de medrar en dignidades y colocarse en el apellido o en la tirilla el símbolo

exacto de su categoría. González Ruiz ha sido y es un canónigo especial. Tiempo

atrás Obtener una plaza de canónigo representó no sólo el acceso al nivel

honorífico del esquema diocesano, sino algo, sustancioso: una base económica

discreta para él resto de la -existencia del clérigo. Si cedía a la tentación de

la vida cómoda, vegetaba en paz de Dios y de los hombres, cumplía un horario

equitativamente repartido entre el coro, la tertulia y el paseo, su estampa

.tradicional de orondo cura devoto del chocolate y rubicundo parecía una meta

.envidiable: "vivir como un canónigo", obtener "una canonjía". Para otros

sacerdotes, el ingreso en el cabildo significó la posibilidad de dedicarse a

fondo- y sin inquietudes económicas c un trabajo intelectual o apostólico

intenso. José María González, sobrino de obispo y tenaz estudioso de ciencias

bíblicas en las universidades de Roma, ejerció de cura joven* en el más famoso

barrio de Sevilla, Triana. Le falló la salud. Optó a la plaza de "canónigo

teólogo" de la catedral de Málaga."Le serviría de plataforma estable para

profundizar^ en sus estudios bíblicos y ampliar su radio de alcance.

—Nunca he comprendido cómo se puede dedicar una vida al estudio de la Biblia si

ese estudio no es simultáneamente una meditación. Muchos me reprochan

cariñosamente que no me haya dedicado en exclusiva al estudio; sin contagiarme

con los miasmas de la realidad cotidiana para no comprometer la pureza aséptica

de una palabra eterna. —Dedicado exclusivamente ´ al estudio, te hubieras

ahorrado muchos disgustos.

—Alto; el psiquíatra me prohibe los recuerdos tristes.

—Y las palabras de la Biblia", la Palabra, te obliga a comprometerte con los

sufrimientos de la gente.

—Considero la única actitud posible para quien viva una fe auténtica: colocarse

.desnudo ante la sorpresa, siempre renovada, de un Dios que está continuamente

viniendo y nunca deja do ser "el ladrón" de nuestra seguridad.

—Pero muchos creyentes entienden su fe como una seguridad psicológica, frente a

las inquietudes históricas.

—Yo diría que para mi el dogma esencial sobre la Iglesia es que la Iglesia no es

una cosa hecha, v que será siempre una realidad provisional. El gran mensaje de

la Biblia es que Dios es el único Señor, el único Absoluto, y que El agota toda

posibilidad de absolutización. El cliente del Dios absoluto" queda incapacitado

definitivamente para reconocer la presencia de "pequeños absolutos" fuera dé

Dios. —¿Qué significa para los hombres "la Palabra" de la Biblia?

—La concepción judeocristiana del mundo presenta a. Dios como "creador-por-la-

palabra"; una especie de "mago".

—No artesano.

—No; el artesano produce algo que tiene una relación intrínseca con él, produce

"semejante a sí mismo".

—¿Y el mago?

—El mago bíblico hace presente con su palabra algo que no ´tiene nada que ver

con él Dios crea con la palabra, es decir, crea "lo completamente otro".

—Pero queda presente en los hombres y en ías cosas.

—Con una" presencia "por la palabra". Dicho de otro modo, Dios está presente en

el mundo "interpelándolo". La presencia de Dios en el mundo se descubre, tantas

veces lo dicen los salmos, como una misteriosa voz en "off". a través de la

ancha concavidad de la naturaleza y (¡el propio galopar de la evolución cósmica.

—El Génesis dice que "Dios creó al hombre a su imagen y.

semejanza".

—Quiere decir que "lo hizo creador", "... para que domine sobre los peces del

mar y sobre las aves..." Para imitar a Dios, el. hombre ha de asumir plenamente

toda su responsabilidad. No puede acudir a papá-Dios para que le saque (as

castañas del fuego.

—¿Cómo reacciona el hombre Interpelado, preguntado por Dios?

—Dios está cerca de cada conciencia Individual. La pregunta de Dios es

molestamente acosadora y hondamente exigente: Es "natural" que el hombre intente

desembarazarse de ella y del mismo.preguntador.

—¿En qué dirección impulsa la palabra?

—Yo creyente no puedo permanecer en el club de los asegurados. He de vagar por

la vida y perderme entre los hombres. En mi placidez religiosa suena a lo lejos

la envolvente pregunta de los primeros tiempos: "¿Dónde está tu hermano?"

NO ES UNA SOLUCIÓN HUMANISTA

Hermanos: los hombres que sufren. Los cristianos" de nuestra época ~ • hemos

com-prendido que la fe nos compromete. A González Ruiz le quedó grabada desde

niño una imagen de su -padre. Las huelgas dirigidas por la CNT en 1921

paralizaban la industria andaluza. "Mi padre—inteligente, sereno y

auténticamente religioso—era > director gerente de la fábrica de aceites Hijos

de Ibarra. Sólo esta gran fábrica se mantuvo al margen de la huelga, por

decisión libre de los mismos obreros." Un líder Genetista catalán habló con el

gérente, insistiéndole para que se vinculase al movimiento sindicalista. "Mi

padre, que en un alto porcentaje simpatizaba con las ideas revolucionarias de

aquel movimiento, le contestó amable y sonriendo: "Yo estaría de acuerdo con

ustedes si no fuera por "Este"... "Este" era el crucifijo que presidía su

despacho. Medio siglo después´ he constatado la profunda tragedia de la

generación anterior a la mía, cuando, al tratar de conciliar "su sincera fe

cristiana con un espíritu revolucionario tenia que escoger la "reacción" y

aliarse con los enemigos del pueblo para poder seguir siendo fieles al Profeta

de las bienaventuranzas."

—El compromiso con loa débiles te llevó a participar en el diálogo de

.pensadores cristianos con políticos e intelectuales marxistas.

—Hemos vivido hasta hace unos años bajo el mismo ciclo, pero

ignorándonos a nivel humano.

—¿Qué reacciones provocó el diálogo?

—Yo preguntaba a los cristianos escandalizados: "¿Alguno de ustedes ha tomado

una copa o un café con un marxista de carne, y hueso?" El diálogo hade ser

llevado a_ un profundo nivel humano.

—¿A qué atribuye? que si los jóvenes se acercan a la influencia marxista

abandonen su fe religiosa?

"El-cristianismo destruye las barreras que hicieron de la religión un enclave"

—Hemos presentado la. fe cristiana como una solución "humanista", es decir, en

competencia con otras soluciones "humanas" frente a los problemas de la historia

terrena. A mi me parece tal posición la herejía más .grave de la historia: un

intento de manipular directamente a Dios y convertirlo en pieza fundamental del

engranaje humano. A Dios ,no se le puede catalogar dentro de las exigencias de

la filosofía y de la ciencia. Nuestro Dios, el Dios vivo de Abraham, de Isaac,

de Jacob, nunca se nos ha presentado en Ja Biblia como una solución inmanente de

la realidad cósmica y humana. Siempre ha sido un enorme interrogante suspendido

sobre nuestras vidas, y que jamás se transforma en una respuesta concreta,

exhaustiva.

—Por eso llamas a Dios "gratuito".

—Invito insistentemente a leer la Biblia´ bajo esta óptica:" El Dios bíblico

nunca es presentado como una clave inmanente del problema humano. Dios es

siempre una pura gracia.

—La teología clásica dice que la fe pertenece "al orden sobrenatural".

—La expresión "sobrenatural", pese a su indudable rigor teológico puede ser

equívoca para una mentalidad moderna. Prefiero utilizar la expresión y el

concepto bíblico del Dios "gratuito", que evoca las grandes palabras teológicas

"amor", "Iniciativa divina", "voluntad de Dios".

—¿Aceptan los filósofos marxistas esta posición?

—Sí, porque el cristianismo no se les ofrece como un competidor a nivel humano.

A gran escala el ateísmo actual es "humanista". Surge cuando la fe aparece como

un obstáculo para que el hombre se desarrolle con plena autonomía.

—Pero la fe "gratuita´´ aleja a los cristianos de^Ia marcha de la

historia?

—AI revés, les incorpora como partícipes en la obra creadora. El judaismo y las

religiones pa-

ganas apartaban "lo sacro" a un espacio determinado, cerrado, más acá. del cual

todo era "profano": La liturgia consistía en la penetración en el recinto de lo

sacro por parte, de los "sacerdotes", que de ahí sacarían algunas partículas

sacras para rociar con ellas el mundo profano y así purificarlo. El cristianismo

destruye las barreras que hicieron de la "religión" un enclave. Y asume todo lo

profano, lo mundano, lo común, haciéndolo sagrado. Le da un sentido

final hacía la plenitud.

—Codo a codo al lado de quienes luchen por un futuro más justo.

—El problema de Dios no debe envenenar la praxis constructiva de la nueva

sociedad. Hoy en el campo socialista se comete a veces un error semejante al -

que cometíamos antes los cristianos cuando nos considerábamos los únicos „

ciudadanos de primera, clase: Piensan que sólo los ateos deben estimarse

"revolucionarios de primera clase". La fe en Dios nunca puede ponerse como una

premisa científica obligatoriamente aceptada. Igualmente la negación de Dios; No

pertenece al terreno científico y no puede por tanto, ponerse como premisa

esencial en fas tareas de construcción social.

A González Ruin le resuma la sabiduría obtenida en largos años de reflexión

sobra las páginas sagradas de la Biblia. Los creyentes debemos luchar "en el

mundo´´ para dar a los problemas solución "humana". No pidamos a Dios oráculos

para que, "como la pitonisa de Delfos", nos regale soluciones. Por eso dice que

"preguntar a Dios" es una trampa, un intento de utilizarlo. "Es Dios quien nos

llama, quien pregunta." Este •punto .de vista tío se opone al rastreo

"razonable" de las huellas de Dios creador: una cosa ´es "preguntar a Dios" y

otra "preguntar por Dios". "Dios—dice José María—es encontrable. Esta palabra

utiliza la Biblia: encontrarle, asequible, a pesar de ser sorprendente."

—¿Por qué veredas encontramos a Dios?

—Haciéndonos cargo del hermano. Esa es la respuesta obediente a la pregunta de

Dios. Es creyente quien contesta de manera eficaz a la pregunta "¿dónde está tu

hermano?"

José María JAVIERRE

 

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