Asamblea plenaria de los Obispos. 
 El Estado sólo paga la cuarta parte del presupuesto anual de la Iglesia     
 
 Informaciones.    23/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ASAMBLEA PLENARIA DE LOS OBISPOS

El Estado sólo paga la cuarta parte del presupuesto anual de la Iglesia

MADRID, 23 (INFORMACIONES).

"PROSIGUEN las. tareas de la vigésima séptima asamblea plenaria de los obispos

con .los debates en torno al tema principal: el nuevo ordenamiento de la

economía de la Iglesia. Otro tema que no´ estaba en el orden del día elaborado

por la permanente en su reunión del pasado fin de semana pasa a ocupar puesto

preeminente: la Constitución española. A cambio, desaparece el de

«Responsabilidad misionera de la Iglesia española», cuyo tratamiento, dada su

importañ´cia, tendrá lugar en una próxima asamblea, según informó el presidente

de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, don

Emilio Benávent. Una vez más, la actualidad obliga a reajustes en los planes, y

los obispos demuestran su sensibilidad por los problemas más acuciantes del

país. Ya en su discurso inaugural, del que ayer ofrecimos noticia, el cardenal

Enrique y Tarancón se extendió en la conveniencia de tratar el tema de la

Constitución por su extraordinaria importancia y sus evidentes, implicaciones

éticas. Los obispos no quieren «mangonear» la Constitución, cuya redacción

compete a los políticos, pero tampoco quieren dejar pasar este momento sin que

se escuche su voz. Al fin y al cabo, es la voz de los líderes religiosos de una

buena mayoría del país.

Lo que los obispos vayan a decir sobre la Constitución estará, sin duda, en la

linea de un reciente documento emitido por la Permanente ("Reflexión sobre el

momento actual de España") y que se propondrá a debate en esta asamblea

plenaria. Otros ternas de importancia, de carácter litúrgico y pastoral ("e}

"diaconado permanente" entre ellos), asi como las cuestiones de trámite, tendrán

su oportuno tratamiento. Pero la mayor parte de los días y debates de esta

asamblea los ocuparán esas dos cuestiones dichas: la economía y la Constitución.

NUEVO ORDENAMIENTO DE LA ECONOMÍA

En la segunda sesión de la tarde del primer día (21, lunes) el gerente del

Episcopado, don Bernardo Herráez, expuso largamente el tema económico, aunque

los obispos ya tienen en su poder, desde hace tiempo, dos amplios "dossiers".

Por tanto, los asistentes a esta plenaria cuentan con elementos de juicio

suficientes para las reflexiones y debates que van a resultar largos y

complicados. La economía de la Iglesia española arrastra deficiencias .

prácticamente seculares, que ahora se intentan paliar. La gran navedad consiste

en que el dinero que hasta ahora pagaba el Estado a la Iglesia de forma

pormenorizada y anacrónica, erigiéndose prácticamente no sólo en "dador", sino

en administrador de esos dineros, se va a entregar ahora >ie forma global para

que sea la misma Iglesia cuien lo administre, de acuerdo con módulos mucho menos

"políticos" y más pastorales. Todo está aún pendiente de •aprobación en las

Cortes, pero los obispos quieren adelantarse y tener preparado un ordenamiento

racional y •eclesial. De todas formas hay que tener en cuenta que la ayuda

estatal (que este año sobrepasará ligeramente los seis ´mil millones de pesetas)

no cubre, ni con mucho, todos los gastos presupuestarios de la Iglesia española,

que se calculan, un poco por encima, en unos 20.000 millones de pesetas. El

Estado, por tanto, viene a sufragar una cuarta parte: las otras tres cuartas

partes ha de sacarlas la Iglesia española de su propio patrimonio y de la ayuda

directa de sus miembros.

La ayuda estatal a la Iglesia ha aumentado este año en unos mil millones, pero

tal cifra no resulta nada expresiva de la realidad: los curas (por citar´ el

caso que se lleva la parte del león en el presupuesto: el personal) estaban

cobrando tres veces por debajo del salario mínimo interprofesional; sólo a

partir de ahora empezarán a cobrar el salario mínimo: 15.400 pesetas mensuales.

La ley de 1957, que equiparaba a curas y maestros en el sueldo, jamás se llegó a

cumplir. Por otra parte, lo que los obispos recibían del Estado directamente

oscilaba en cantidades ridiculas, desde las 13.592 pesetas del cardenal primado

a las 8.000 que cobraba un obispo (pesetas 10.000 los arzobispos). Lógicamente,

los obispos, por lo menos la mayoría, tenían otros ingresos. Pero en ningún

caso, a pesar de los famosos "tesoros" catedralicios y la mala fama de poderío

económico cue de siempre ha arrastrado la Iglesia española, curas y obispos, en

cuanto tales, han nadado en la abundancia. Lo que no deja de tener una

"dramática gracia".

Es ya seguro que, a partir de enero próximo, los sacerdotes diocesanos estarán

incluidos en la Seguridad Social como el resto de loa mortales.

De lo que ahora se trata es de conseguir que-tanto la cantidad estatal como las

cantidades que la Iglesia consiga por sus propios medios, se distribuyan con

justicia.´ Porque también en la Iglesia hay desigualdades irritantes y puede

hablarse de eclesiásticos e iglesias pobres y ricos.

 

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