Autor: Aradillas, Antonio. 
 Iglesia. 
 Matrimonio civil para todos     
 
 El Imparcial.    18/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

IGLESIA

Matrimonio civil para todos

SE suele decir que en España toda la gente se casa por la Iglesia, cuando lo

correcto sería asegurar que lo que hace la gente es casarse en la iglesia.

Difícilmente resisten un análisis serio de sacramentalidád, a la luz de la

teología más elemental, incontables uniones matrimoniales celebradas

canónicamente y ajustándose con toda exigencia al formulismo de la ceremonia,

del rito y del boato litúrgico. Los matrimonios sacramentos no son muchos en

nuestro país, a pesar de que prácticamente todos los matrimonios hayan tenido

que ser canónicos, y no civiles, en los últimos cuarenta años...

Y, con posibilidades ya de encontrarnos en vísperas de una ley de divorcio, con

proclamas fervientes de nacional-catolicismo por una parte y de aconfesionalidad

e increencia por otra; es necesario reflexionar serenamente sobre el tema, a la

búsqueda de las fórmulas correctas para su clarificación en beneficio de la

Iglesia,´ del Estado, de las parejas y de la institución.

Una de estas fórmulas pudiera ser la de imponer la obligatoriedad del matrimonio

civil para todas las parejas, con posibilidad de que recurrieran al sacramento

sólo aquellas a las que su fe cristiana les estimulara a ello, sin más

compromisos que sus convencimientos y su capacidad dé respuesta a la gracia de

Dios.

En.esta dirección pastoral hay que reseñar la conclusión a la que ha llegado del

grupo de sacerdotes del arciprestazgo de San Ramón, en Vallecas, reunido el

pasado día 16, presidido por el obispo auxiliar de Madrid, monseñor Iníesta.

Dispuestos a afrontar un plan serio de pastoral matrimonial, y profundizando en

la raíz del tema, descubrieron la necesidad de iniciar una fuerte campaña por la

que se sensibilizara a la opinión pública en orden a recabar la obligatoriedad

del matrimonio civil, con opción libre para el canónico. Se prepara una carta

que firmarán sacerdotes y seglares y que, en su día, habrá de llegar al Consejo

del Presbiterio y a las más altas autoridades jerárquicas de España. Estos y

otros más sacerdotes y laicos están convencidos de la deshonestidad oficial con

que accede la Iglesia hoy en España a matrimoniar canónicamente tantas parejas,

cuya intención religiosa es nula y sólo responde a imposiciones del. entorno

socio-familiar.

Recientemente, otro grupo de sacerdotes, en la diócesis de Zaragoza, se planteó

el mismo problema, sugiriéndose entre ellos hasta la posibilidad de declararse

en huelga sacramentaría, negándose a casar por la Iglesia a tantas, parejas de

las que fácilmente consta su incapacidad para ello, por su increencia, por su

indiferencia o por sus condicionamientos socio-religiosos.

A. ARADILLÁS

 

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