Autor: Mayorga, A.. 
 Los creyentes de otras religiones también pagarán una cuota. 
 Ser católico costará dinero     
 
 El Alcázar.    07/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

Los creyentes de otras religiones también pagarán una cuota

Ser católico costará dinero

Miret Magdalena

La decisión de la Conferencia Episcopal me parece acertada sólo en el caso de

qué el clero no pudiese trabajar.

Los sacerdotes corren el peligro de convertirse en funcionarios estatales.

Carlos Corral, Vicedecano de la Universidad de Comillas:

En el caso de los ateos, su aportación iría a parar a fines universitarios o

asisten-ciales.

Uno de los temas clave de la XXVII Asamblea plenaria del Episcopado Español fue

el económico. Hasta ahora la Iglesia se ha mantenido en base a subvenciones al

culto y al clero y por medio de los ingresos indirectos proporcionados por los

centros de enseñanza religiosos exentos de impuestos y por la conservación de

monumentos artísticos.

Sin embargo, en esta ocasión se planteó muy seriamente la posibilidad de que los

españoles, según nuestra confesión religiosa, aportemos unas cuotas para el

mantenimiento de nuestras respectivas comunidades eclesiásticas. Falta concretar

sí el proyecto se llevará a cabo y de qué forma se harían efectivos estos pagos

de los fieles.

Para Enrique Miret Magdalena, vocal directivo del Instituto de Técnicas Sociales

y dirigente del Movimietno de la pequeña y mediana empresa, deberían .ser los

fieles quienes apoyasen a su iglesia, pero no del todo sino en aquellos casos en

que el detono, pudiese trabajar y ganarse él mismo su sustento. «En Alemania el

sistema de ayuda estatal da malos resultados, porque este clero germano se está

burocratizando demasiado y se ha aburguesado excesivamente en sus cómodas

costumbres. Los obispos deberían establecer un sistema por el cual todo clérigo

en facultades trabajase en alguna labor sin ayuda, ni estatal ni de los fieles.

Sólo -en aquellos casos de personas que por circunstancias especiales no

pudieran trabajar, deberían recibir esa ayuda.»

« Tomar conciencia de los problemas»

—¿Cómo establecería usted este sistema de pago?

—A través de cuotas. Cada diócesis establecería anualmente un balance de gastos,

ingresos y empleo del dinero dispon ¡Me para que los fieles tomasen conciencia

de tos problemas y ayudasen. Esto es frecuente en otros países como Estados

Unidos, aunque allí los obispos no exigen a los sacerdotes que trabajen, cosa

que me parece equivocada.

—¿Se han producido divisiones entre los que quieren continuar con las

subvenciones y los que no?

-No sólo son los que están apartados de la iglesia los que no quieren

subvenciones, sin» también un número creciente de católicos. Tenemos el temor de

que conviertan al clero en funcionarios del Estado y dependan en cada época de

las ideas de los gobiernos dei país.

—Parece ser que también los ateos tendrían que pagar la cuota...

—La subvención que entregue el no creyente se destinaría a obras culturales.

Opciones a adoptar

Para el Padre Carlos Corral, Vicedecano déla Universidad de Comillas, la

viabilidad en el pago de estas cuotas vendrá dada por el método que se implante.

En Austria y Suiza existe el impuesto eclesiástico, cuya recaudación ha sido

delegada en el Estado. En Canadá las cuotas son esporádicas o permanentes. En

nuestro país dependerá de las concepciones que al respecto tenga cada partido,

aunque hay que conservar la máxima independencia. Serán los propios fieles

los que suministrasen todo, aunque estas aportaciones no basten para cubrir tas

necesidades reales.

En este tema hay distintas experiencias. Nos encontramos con que en los países

germánicos, además de las ayudas financieras de los Estados Federados, las

aportaciones vienen de los impuestos eclesiásticos. . El sistema que se emplea

en Norteamérica, Canadá e Hispanoamérica es ir uniendo colectas. Además de los

bienes propios existen las aportaciones din erarías de forma periódica y

espontánea.

En nuestro país hay que tener en cuenta que la actividad de la iglesia es

múltiple, conservación de monumentos, cuestiones docentes. El servicio religioso

hay que sufragarlo al igual que los que disfrutan con la música pagan por ésta

escuchándola´o los que les gusta el deporte lo mismo.

Sistema proporcional

—En nuestro país seguramente será la Iglesia Católica la más beneficiada —

continúa el padre Corral.

En Alemania y en Austria está establecido el sistema proporcional. Afirmándonos

en la igualdad, tendría que ser o a nadie nada o a todos proporcional.

—¿El caso de los ateos es más complicado ´de establecer?

-Existen fórmulas inventadas. La más exacta es la recogida en la Ley Fundamental

de Bonn de 1919. Su aportación iría a parar a (mes universitarios o

asistencia!es en general.

—¿Cómo sería esta cuota, mensual, anual...?

—Puede ser un presupuesto o una donación inrraeclesial. Esta segunda fórmula se

haría mediante sobre o paga mensual o anual de los Fieles. Se entregarla de

forma espontánea o sería recogida en domicilio. En el caso del presupuesto, se

descuenta el tanto por ciento. Este es el caso de Dinamarca.

—¿Es necesaria esta cuota de los fieles para sustentar la iglesia?

—Existen parroquias urbanas o rurales. En las primeras se puede hacer una

subdivisión, según estén situadas en un lugar céntrico o en barrios. Existe una

desigualdad en función del territorio. Los que necesitan más ayuda son los de

dedicación exclusiva en zona rural. Al. hablar de presupuesto hay que tener en

cuenta si hay dedicación exclusiva o mitad y mitad (aportaciones monetarias por

otros trabaos).

También hay que tener en cuenta que el salario del sacerdote se ha ido

congelando. Desde luego, lo que es muy difícil de predecir es la reacción del

español medio.

A. MAYORGA

 

< Volver