El ministro secretario general del Movimiento llegó ayer a Baeza     
 
 Pueblo.    31/05/1963.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

BAEZA (Jaén).

El ministro secretario general del Movimiento y delegado nacional de Sindicatos, don José Solís Ruiz, llegó ayer a Baeza, acompañado del delegado nacional de Provincias, don José Luis Tabeada; gobernador civil de Jaén, don Juan Manuel Pardo Gayoso, y demás autoridades provinciales. El recibimiento se efectuó en el palacio municipal por la Corporación, bajo mazas, presidida ,por el alcalde, que le hizo la presentación de todas las autoridades locales.

El ministro fue acogido por la multitud con clamorosas ovaciones y vivas a España y a Franco.

Seguidamente se trasladó a la Cooperativa El Alcázar, donde recorrió todas las dependencias del complejo industrial.

También visitó Solfa la fábrica de extracción de aceite de orujo, con una capacidad de 350.000 kilos diarios: la refinería, con capacidad de 50.000 kilos diarios, y la envasadora, con volumen para 100.000 .kilos diarias, asi como la factoria desmontadora de algodón. con capacidad dé 20 millones de kilos anuales, montada en ésta por la Cooperativa Provincial Algodonera.

Con esta visita del ministro se consideraban inauguradas de un modo simbólico las 112 nuevas cooperativas de la provincia y los quince Grupos Sindicales de Colonización.

En la explanada y naves industriales de la desmotadora algodonera se efectuó la concentración de 20.000 agricultores cooperativos de la provincia, que portaban numerosas pancartas de adhesión y saludo al ministro y al Caudillo.

Solís procedió luego a la entrega de los títulos y llaves a los beneficiarios de las 400 viviendas construidas por la Obra Sindical del Hogar.

En este acto pronunciaron discursos el presidente de la Cooperativa Provincial Algodonera, don Enrique Zarate; don Eduardo León, presidente de la Cooperativa Algodonera de Sevilla; don Domingo Solís, presidente provincial de las Cooperativas Agrícolas de Jaén; er señor Navarro, Jefe nacional de la: Obra de Cooperación, y don Juan Manuel Pardo Gayoso.

PALABRAS DEL MINISTRO

Terminada la Intervención del jefe provincial del Movimiento, el ministro secretario general pronunció unas palabras, en las que, tras unas fases de salutación y felicitación a los allí reunidos, dijo que su presencia en este acto obedecía no sólo a su deseo personal de compartir unas horas con los agricultores de la provincia, sino que cumplía órdenes expresas del Caudillo en, el sentido de que le diera a conocer los problemas más acuciantes que aquejaban a la reglen para procurarles, en lo posible, urgente remedio.

Se refirió a la importancia del Consejo Económico Sindical clausurado el día anterior e hizo una breve y concisa exposición de la trascendencia de los temas allí tratados. "De todos ellos—dijo— ;s sin duda el del campo el que ha requerido una mayor atención por vuestra parte. Atención que lógicamente comparto.

Es en el ;ampo donde reside la gran esperanza española, y en él tenenos nuestra mejor reserva. Nos corresponde, por consiguiente, a ;odos prestar la mayor atención y el máximo .cuidado hacia todo iquello que con el campo esté reacionado."

Explicó su sorpresa y también su alegría ante el espléndido fruto conseguido por el cooperativismo. "Estas maravillosas instalaciones ouc acabo da recorrer—dijo Solís—son claro ejemplo de lo que puede conseguirse sin más que seguir la línea asociativa hace tiempo marcada por la Organización Sindical. Vuestra unión, y cuanto con ella habéis conseguido, es el mejor mentís para todos aquellos que tratan de menospreciar y desbaratar vuestro esfuerzo calificando a estas ejemplares obras de la cooperación como si se tratera de una asociación de señoritos andaluces. Nada más lejos de la realidad. No sois señoritos, aunque sí señores. Porque el señorío es innato en esta tierra, y todo hombre que en ella vive y sobre ella trabaja tiene señorío, porque lleva siglos de tradición y de historia sobre sí."

Se refirió el ministro a la necesidad de proporcionar seguridad, a los trabajadores del campo, única manera de evitar el constante éxodo y la progresiva sangría oue supone la emigración. "No podemos quejarnos de que los hombres abandonen esta tierra si ello se debe a que no hemos sabido arbitrar los medios necesarios para sujetarlos a ella. Por ello hemos de procurar al campesino una vida mejor, más digna y, sobre todo, más segura, impidiendo con ello que tenga que ir a buscarse su pan y a dejar el rendimiento de su trabajo en otras tierras diferentes a las que le vieron nacer."

Insistió en la necesidad de que impere la más estrecha unión entre los trabajadores del campo. "Todo este maravilloso complejo industrial ha sido posible gracias a que os habéis asociado. Es en la vida asociativa donde reside la verdadera fuerza de los trabajadores y es merced a la cooperación como conseguiremos acabar de una vez con ese estado de cosas que consiste en producir con márgenes pequeños para que otros, con precios abusivos, se aleen con todo el beneficio."

Expresó su esperanza en que el empleo de esta cooperativa que hoy se inauguraba sirviera para reafirmar la fe de todos los trabajadores en estos magníficos instrumentos capaces de transformar el panorama sociaty económico del campo español.

El ministro hizo ver a continuación la oportunidad que, en cuanto a designar representantes en la vida política de. la nación, representaba la convocatoria de las próximas elecciones sindicales. "No queremos un sindicalismo capaz únicamente de defender intereses o conseguir mejoras, bien sean de orden social q económico, dijo. Queremos un sindicalismo que influya en la política de la Patria. Y para ello os convocamos a elegir aquellos que habrán de representaros en los máximos organismos de la administración del "país."

Se refirió a la necesidad de la activa participación del mundo del trabajo en las tareas políticas, y en la responsabilidad en que pueden incurrir quienes, por una u otra causa, se desentienden o pretenden ignorar laxtras cendencia de estas elecciones.

Explicó cómo a los 176.000 representantes que resulten elegidos en esta primera etapa sucederán los 400.000 de la etapa final, y cómo, a través de ellos. los trabajadores todos contribuí rán a trazar la senda política por la que ha de discurrir España.

Por último, el señor Solis felicitó a cuantos allí se habían congregado, a quienes calificó de lumbres nuevos, porque habían aprendido.a tomar parte activa no sólo en sus problemas particulares, sino en los problemas que afectan a ia comunidad. «Como hombre ligado entrañablemente a esta tierra —dijo el ministro— me siento orgulloso de vosotros. Vamos a levantar a España, porque Franco así lo quiere. Y estoy seguro de que todos estaremos siempre unidos para tan hermosa tarea. Por eso, y como confirmación de este anhelo común, nada mejor que terminar con el fervoroso grito de «¡Arriba España!»

Calurosos y prolongados aplausos acogieron las últimas palabras del ministro, cantándose a continuación por todos los reunidos el «Cara al Sol».

Terminado el acto, los 20.000 agricultores concentrados de la provincia hicieron acto de presencia por todas las calles da Baeza., localidad que ha vivido una gran jornada patriótica de adhesión al Jefe del Estado, a la que se ha sumado todo el personal del comerciar industria y actividades laborales diversas, que suspendieron sus trabajos para asociarse á los actos.

(Cifra.)

 

< Volver