Política con vocación de lejanía     
 
 ABC.    10/11/1959.  Página: 42. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

POLÍTICA CON VOCACIÓN DE LEJANÍA

Radio Nacional de España, difundió, anoche en su diario hablado el siguiente comentario del gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Madrid, don Jesús Aramburu, sobre "Veinte años de paz en el Movimiento Nacional bajo el mando de Franco".

"Lo que define sustancialmente la originalidad y el carácter inaugural de la política del Movimiento es su sistemática srescmdencia de fórmulas verbalistas y su aplicación a una tarea de creación, de funiación. Una política con vocación de lejania, de perduración, y que aspire a obtener títulos de solvencia histórica, tiene que expresarse con obras. El Movimiento Nacional se hubiese quedado en un simple ramalazo de pasión colectiva, aun con el laurel de la victoria escoltando su nombre. si no hubiera tenido virtud suficiente para traducir a un lenguaje de realizaciones concretas la vieja apetencia española de Justicia y decoro.

El Movimiento Nacional arranca, en sus timpios orígenes, de una doble estirpe universitaria y campesina. Tal vez por eso la .área política que se avecinaba qué aceptada con una concepción de tierra de labor—ancha y fértil España—que había que trabajar con amor inteligente, con humalidad impregnada de humanismo, para lúe el fruto, la cosecha, se cuajase en bieles de riqueza y de concordia, de fuerza y de equidad.

Tenemos ahora ante los ojos los resultados de veinte años de esfuerzo creador, el panorama de conquistas que proclama la fertilidad del Movimiento Nacional. También esto es nuevo. Porque nunca. hasta ahora. se habla hecho en términos ;an diáfanos pública exposición de cuentas en torno a una gestión política. Quiere esto decir que Jamás, en ninguna situación, fue tan agudo y actuante él sentido, de responsabilidad histórica. Ni tan directa y clara la comunicación entre el Poder público y la comunidad ordenada según el:canon de una política que no temé rendir el balance de sus logros porgue se sabe intérprete de la voluntad del pueblo, canalizadora de sus energías, plasmadora de sus anhelos antiguos.

Las cifras de "Veinte años de paz en el Movimiento Nacional bajo el mandó de Franco" expresan rigurosamente el volumen de una empresa que se ha venido aplicando a potenciar los recursos y el aliento de la nación.

Los números cantan—porque la canción acompaña siempre toda alegre servidumbre—el impulso de nuestra riqueza, el tránsito jubiloso de los riegos por las tierras resecas, la multiplicada arquitectura de los centros de enseñanza, la geometría redentora de cientos de miles de viviendas para gentes modestas, la domesticada fuerza de las presas y los pantanos, el manchón opulento de los montes repoblados... Cantan eso los guarismos y mucho más, porque la capacidad de trabólo del pueblo español sei ha levantado madrugadoramente sobre todas las leyendas de pereza y desgana y ha cuajado una obra de asombroso contorno. Pero no nos quedemos en el perfil escueto de los números. Hay que calar en sus significaciones profundas para advertir, tras las cifras, la presencia de un ancho aliento popular, la vibración del espíritu de la comunidad, una dilatada asistencia multitudinaria gracias a la cual ha sido posible el triunfo fecundo de la tarea. Porque la política no puede fructificar como una cascara deshumanizada, vacía de apasionadas y densas prestaciones populares, oyendo su propio eco en la oquedad de las abstracciones. La nolítica, para ser fértil, necesita al pueblo. Y ésta es la primera consecuencia que hay que extraer de los frutos históricos de "Veinte años de paz en,el Movimiento Nacional bajo el mando de Franco". Que el pueblo, en unidad dé ideal y de acción, ha secundado generosamente la política del Movimiento Nacional bajo la gloriosa capitanía de Francisco Franco."

 

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