No se puede volver atrás     
 
 Madrid.    17/03/1967.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

MADRID

NO SE PUEDE VOLVER ATRÁS

Ayer el diario "Ya" publicaba una información, en su parte sustancial reproducida por MADRID, que despertó sorprendente interés: "Hay un borrador del anteproyecto de Ley Orgánica del Movimiento".

"ABC" de hoy, tras la lectura de la información de "Ya", escribe en un destacado recuadro: "No es posible". Nos hacemos eco de esta incredulidad y añadimos: No se puede volver atrás. De. ser viable ese anteproyecto, se deduciría una serie de consecuencias modificadoras muy sensiblemente de la letra y el espíritu de la Ley Orgánica del Estado, aprobada por referéndum el pasado 14 de diciembre.

Según esa versión, la nueva Ley del Movimiento se perfilaría con fisonomía de partido único. Se dice que los presupuestos del Consejo Nacional y los de la Secretaría General del Movimiento no serán fiscalizados por la Hacienda española; que continuarán vigentes los Organismos territoriales, las instituciones y las entidades asociativas afines a Alcalá 44, con su autonomía funcional y de patrimonio, es decir, tampoco habrá control sobre ellos por parte de la Hacienda española. Y en cuanto al recurso de contrafuero, el Consejo Nacional lo promoverá si lo vota más de un tercio del total de los miembros del Consejo, detalle éste que difiere de la Ley Orgánica, que exige las dos terceras partes de sus consejeros.

Estos serían elegidos—en parte—por todos los españoles mayores de veintiún años, cuyo voto no sería obligatorio, y por los votos obligatorios de los miembros activos del Movimiento. La intención definitoria es clara: miembro .activo del Movimiento es el poseedor de un carnet de Falange; los demás españoles son miembros potenciales del Movimiento.

Si estos datos se confirman y se amplían con otros de parecida significación, el resultado consistirá en institucionalizar a un gran aparato político que no puede interpretarse más que como partido único. Ello se contrapone al discurso del Jefe del Estado en las Cortes, el 22 de noviembre de 1966, cuando decía que la ausencia de partidos no excluye el "legítimo contraste de pareceres". Por eso cuesta creer que a estas alturas, se piense en enmarcar al pueblo español en un sistema que viene a acentuar un inmovilismo político inconsecuente con la Ley Orgánica, ley de apertura para la variedad y convivencia de opiniones.

La nueva Ley del Movimiento, de perfilarse así, aparecería como "anticonstitucional". Volvería otra vez a plantear cuestiones que desde hace once años han sido rechazadas sistemáticamente aun antes de la promulgación de la nueva Constitución. Desde 1956—siendo ministro secretario don José Luis Arrese— hasta 1966, cuando se preparaba un anteproyecto de Ley Orgánica, cierto sector político ha estado empeñado en lograr la institucionalización del Movimiento, sobre la base de que es exclusivamente la Falange (o los falangistas, .los miembros activos del Movimiento). La ley de Principios—promulgada en 1958—parece que no le agradó del todo y se realizaron diversos intentos para consolidar el régimen jurídico-político del Movimiento-Falange en la estructura del Estado. Creíamos que la nueva Constitución había sido entendida en un claro sentido de evolución por la mayoría de los españoles que la ratificaron. Sin embargo ahora, a sólo tres meses de haber celebrado la apertura democrática del país, hay quienes están empeñados en institucionalizar sólo una parte del Movimiento para lograr preponderancia o hegemonía sobre los demás.

¿Qué votó el pueblo español el pasado 14 de diciembre? Las bases de un nuevo Estado, la apertura democrática, el contraste de pareceres y ordenado juego de opiniones. A tres meses de la consulta popular nadie puede pensar seriamente en variar la letra y el espíritu constitucional.

 

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