Autor: R. R. S.. 
   El Estado autonómico, a punto de culminar     
 
 ABC.    31/12/1982.  Página: XII. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

VIERNES 31-12-82

RESUMEN FIN DE AÑO

El Estado autonómico, a punto de culminar

La construcción del Estado autonómico en el año que ahora termina ha girado en torno a tres vértices

clave: las elecciones al Parlamento andaluz, antecedente claro del nuevo espectro político nacido el 28-O;

el débil ritmo de transferencias desde la Administración central a las autonómicas, agravado en los

últimos meses por el lento traspaso de poderes, y la casi conclusión de todos los Estatutos pendientes

(salvo cuatro). Junto a ello se ha apreciado, si no un ligero desencanto, sí una cierta frialdad ante el hecho

autonómico, concretado en las tareas del autogobierno.

Asimismo, se ha asistido a una consolidación de las cuatro comunidades que cuentan con Parlamento

autonómico: País Vasco, Cataluña, Galicia y Andalucía. En el País Vasco, aparte críticas a la LOAPA, el

PNV ha seguido gobernando en línea con años anteriores y con constantes fricciones con la

Administración de Madrid. La puesta en marcha de la Policía autónoma y de la ley de normalización del

Euskera, han supuesto dos escalones importantes en el camino hacia el autogobierno.

Cataluña ha visto en los últimos doce meses como "degeneraba" el equilibrio de fuerzas establecido en su

Parlamento, consecuencia de la ruptura y posterior descalabro del centro y del crecimiento del voto

socialista, que ha llevado al Gobierno del honorable Pujol a las cuerdas más de una vez. Este, agobiado al

mismo tiempo por la crisis que atraviesa la Banca catalana, ha debido negociar con los parlamentarios por

el CDS y Esquerra Republicana de Cataluña para mantener su precaria situación.

En Galicia ha sido donde, seguramente, más voces se han levantado pidiendo un traspaso rápido de

competencias. Frecuentes han sido las denuncias del presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor en

este sentido. A ello habría que unir las protestas, tanto institucionales como populares, ante el Gobierno

de Madrid por los vertidos nucleares de la fosa atlántica. Y en el terreno interno, la agria polémica sobre

la capitalidad de este ente, entre los partidarios de La Coruña y Santiago de Compostela que llegó a

generar fuertes tensiones internas en los partidos implantados en la región.

La gran conmoción autonómica se registraría en Andalucía, en las elecciones parlamentarias de mayo.

Allí comenzaba el descalabro de Unión de Centro Democrático, iniciado en la incomprensible baza

jugada por ese partido en el famoso referéndum del 28-F para dilucidar el camino hacia el autogobierno,

propugnando la abstención. La mala política desarrollada por el partido en el Gobierno puso en bandeja el

triunfo al PSOE, mientras que Alianza Popular, «virgen» en aquellas tierras, recogía los votos centristas.

La gestión del Gabinete de Escurado ha recibido, en su corta andadura, críticas matizadas de aliancistas y

comunistas de la región, toda vez que, constituido en agosto último, poco tiempo ha tenido hasta ahora

para desarrollar su gestión (vacaciones veraniegas y elecciones legislativas)

Hasta octubre, poco dio de sí el desarrollo autonómico en eI resto de los entes. Uno a uno fueron saliendo

adelante en el Parlamento los Estatutos pactados entre UCD y PSOE. y sólo cuatro (los de Baleares,

Extremadura, Castilla-León y Madrid, junto a las cartas municipales de Ceuta y Melilla) quedaron fuera

por la conclusión anticipada de la legislatura. Dificultades internas siempre hubo, claro está. Y más a raíz

del resultado electoral del 28O que ha provocado una renovación de los responsables de los Gobiernos y

los Parlamentos preautonómicos. Al recordar la dura pugna mantenida por Enrique Monsonís (UCD) y

Joan Lerma (PSOE) por la presidencia de la Generalidad valenciana, comunidad que también se vio

envuelta en un serio escándalo cuando en marzo su proyecto de Estatuto fue devuelto por el Pleno del

Congreso a la Comisión correspondiente, al ser rechazado el artículo primero que hacía referencia a la

denominación del ente. Después de duras negociaciones, se obviaron las fórmulas «Reino» y «País»,

quedando como Comunidad Autónoma Valenciana.

Asimismo, se ha producido en los últimos meses un sensible retraso en el traspaso de competencias a las

CCAA, aduciéndose el escaso tiempo que la nueva Administración ha tenido para hacerse cargo de ta

situación. Además, los nuevos administradores proceden ahora a revisar los datos sobre las valoraciones

aplicadas a las transferencias efectuadas por el anterior Gobierno con el fin de «ajustar» aquellas a las que

no se haya aplicado la metodologia común. El 1 de enero, pues, no habrá nuevos traspasos. Lo que a corto

plazo, junto al debate en febrero de los Estatutos pendientes (especialmente el de Castilla-León, con la

inconsciente negativa de algunos sectores de integrar Segovia en ese ente), puede provocar un retraso en

la culminación del Estado autonómico.-R. R. S.

Claves del 83

Nuevos criterios en la ley del Fondo de Compensación Interterritorial.

Elecciones a varios Parlamentos autonómicos.

Conclusión del mapa autonómico en el primer semestre y sus «retazos» en el segundo Dictamen del

Tribunal Constitucional sobre la LOAPA y negociaciones con los nacionalistas.

 

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