Con reticencias socialistas. 
 El Senado ratifica los acuerdos entre España y la Santa Sede     
 
 ABC.    31/10/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

ABC. MIÉRCOLES, 31 DE OCTUBRE DE 1979.

RELACIONES EXTERIORES CON RETICENCIAS SOCIALISTAS EL SENADO RATIFICA LOS

ACUERDOS ENTRE ESPAÑA Y LA SANTA SEDE

EL Pleno del,Senado aprobó en la tarde dé ayer 2a autorización para que se

ratifiquen los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede sobre asistencia

religiosa a las Fuerzas Armadas y el servicio militar de clérigos y religiosos,

sobre enseñanza y asuntos culturales, sobre asuntos económicos y sobre asuntos

jurídicos.

Fueron aprobados por asentimiento los acuerdos relativos a las Fuerzas Armadas y

asuntos económicos, y por 126 votos a favor y 61 en contra (socialistas), el de

asuntos sobre .enseñanza y cultura. El acuerdo sobre asuntos jurídicos registró

186 votos a favor, uno en contra y una abstención.

Previamente intervinieron el ministro de Asuntos Exteriores y los representantes

de los grupos parlamentarios. Antonio Ojeda (socialistas andaluces) dijo que el

Concordato de 1953 era el más completo de los que la Santa Sede había firmado en

su señero y que con él la confesiona-lidad del Estado quedaba

institucionalizada.

Celso Montero (socialistas) intervino a continuación señalando que, como

creyente, entendía que el voto a estos acuerdos habría de ser necesariamente

matizado. Diremos sí a tres acuerdos y no al que se refiere a la enseñanza.

Votaremos a favor de esos tres entendiendo que es " un paso transitorio y que lo

verdaderamente urgente, es la aprobación de la ley de Libertad Religiosa. El

señor Montero calificó de «atropello de los derechos humanos» la no concesión de

secularización por la Santa Sede a los sacerdotes que lo han solicitado y cuyo

expediente, subrayó, se encuentra congelado en Roma desde hace aproximadamente

un año.

Dijo en otro momento qué son más de mil sacerdotes los afectados en España y que

muchos de ellos han de celebrar «sus bodas clandestinas» debido a que el Estado

español todavía considera de aplicación la situación canónica de estos

sacerdotes.

Seguidamente hizo uso de la palabra el presidente del grupo parlamentario

socialista, José Prat, quien afirmó que no se trata en este caso de los acuerdos

entre dos potencias territoriales ordinarias, sino que los acuerdos se refieren

a cosas del espíritu. Los acuerdos, añadió, no derogan del todo el Concordato.

El senador Prat dijo que de haber estado en las Cortes los regalistas, y evocó

la figura del que fuera presidente del Senado, Montero Ríos, los acuerdos serían

más realistas porque aquéllos (los regalistas) opinaban que la religión en las

Cámaras parlamentarias había que abordarla de tejas para abajo.

La religión —dijo más adelante— sí es una enseñanza fundamental, pero para cada

conciencia, o comunidad de creyentes, pero no pata el Estado, que debe ser

neutral.

El señor Prat sé refirió también´a las convalidaciones de títulos de

Universidades católicas extranjeras, afirmando que es constitutivo de un

privilegio, y terminó su intervención parafraseando a San Juan de la Cruz con

estas palabras: «Lo importante ahora es que aquí nosotros hagamos lo que el

santo en época de tinieblas, buscar cada uno la luz que arde en cada corazón.»

Nosotros diremos sí a tres/ acuerdos porque entendemos-que no se salen de la

Constitución, pero desde luego somos conscientes de que crean muchas

ambigüedades, dijo en su intervención el senador socialista Fernando Moran, y

añadió que los aspectos jurídicos afectan a un porcentaje muy elevado de

población y que van a dar mucho trabajo a los abogados especializados en asuntos

matrimoniales.

Terminó pidiendo al ministro de Asuntos Exteriores que aclarase si la

reiteración de la doctrina católica sobre el matrimonio contenida en los

acuerdos - relativos a asuntos jurídicos vinculaba al Estado o era una mera

declaración de intenciones.

 

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