En la línea del Concilio y de la Constitución. 
 La Iglesia católica y el Estado español actualizan sus relaciones  :   
 Se potencia sociológicamente la presencia de la Iglesia en España. 
 ABC.    04/01/1979.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

ABC. JUEVES, 4 DE ENER O DE 197 9. PAO. 18.

IGLESIA

EN IA LINEA DEL CONCILIO Y DE LA CONSTITUCIÓN LA IGLESIA CATÓLICA Y EL ESTADO

ESPAÜDL ACTUALIZAN SOS RELAMES

Cuatro importantes Acuerdos firmados ayer en el Vaticano sobre asuntos

jurídicos, enseñanza y asuntos, culturales, asuntos económicos y asistencia

religiosa a las Fuerzas Armadas.

Representantes diplomáticos de España y la Sania Sede firmaron ayer, en el

Vaticano, los cuatro Acuerdos- reguladores de tas relaciones entre la Iglesia y

el Estado de España. Los Acuerdos firmados sustituyen el Concordato del año

1953.

Por parte española firmó el ministro de Relaciones Exteriores, don Marcelino

Oreja, y por parte vaticana, el cardenal Jean Villot, secretarlo de Estado. El

ministro español fue recibido, después de la firma, por el Papa Juan Pablo U.

Los nuevos Acuerdos, que recogemos en estas páginas, se refieren a cuestiones de

carácter Jurídico, a la enseñanza religiosa, asistencia religiosa a las Fuerzas

Armadas, servicio militar de los eclesiásticos y cuestiones de carácter

tributario y económico entre España y la Santa Sede.

SE POTENCIA SOCIOLÓGICAMENTE LA PRESENCIA DE LA IGLESIA EN ESPAÑA

La Santa Sede y el Gobierno español, prosiguiendo la revisión del Concordato

vigente entre las dos partes, comenzada con el Acuerdo firmado el 28 de julio de

1976, cuyos instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 20 de agosto

del mismo año, concluyen el siguiente Acuerdo:

ARTICULO I

. 1.. El Estado español reconoce a la Iglesia católica el derecho de ejercer su

misión apostólica y le garantiza el libre y público ejercicio de las actividades

que le son propias y en especial las de culto, Jurisdicción y magisterio.

2. La Iglesia puede organizarse libremente. En particular, puede crear,

modificar o suprimir diócesis, parroquias y otras circunscripciones

territoriales, que gozarán dé personalidad jurídica civil en .cuanto la tengan

canónica y ésta sea notificada a los órganos competentes del Estado.

La Iglesia puede, asimismo, elegir, aprobar y suprimer órdenes, congregaciones

religiosas, otros institutos de vida consagrada -y otras instituciones y

entidades eclesiásticas.

Ninguna parte del territorio español dependerá de obispo cuya sede se encuentre

• en territorio sometido a la soberanía de otro Estado y ninguna diócesis o

circunscripción territorial española comprenderá tonas de territorio, sujeto a

soberanía extranjera. • .

• El Principado de Andorra continuará perteneciendo a la diócesis de

Urgel.

3. El Estado reconoce la personalidad jurídica civil de la Conferencia

Episcopal Española, de conformidad Con los Estatutos aprobados por la Santa

Sede.

4. El Estado reconoce la personalidad jurídica civil y la plena capacidad de

obrar de las órdenes, congregaciones religiosas y otros institutos de vida

consagrada, y .sus provincias y sus casas y de los asociaciones y otras

entidades y fundaciones religiosas que gocen de ella en la fecha de entrada en

vigor del presente Acuerdo.

Las órdenes, congregaciones religiosas y otros institutos de vida consagrada y

sus provincias y sus casas que, estando erigidas canónicamente en esta fecha, no

gocen de personalidad jurídica civil y las que se erijan canónicamente en el

futuro adquirirán la personalidad jurídica civil mediante la inscripción en el

correspondiente Registro del Estado, la cual se practicará en virtud de

documento auténtico, en el Que conste la elección, fines, datos de

identificación, órganos representativos, régimen de funcionamiento y: facultades

de dichos órganos. A los efectos de determinar la extensión y límites de su

capacidad de obrar, y por tanto, de disponer de sus bíenes i se estará a lo que

disponga la legislación canónica, que actuará en este caso como derecho

estatutario.

Las asociaciones y otras entidades y fundaciones religiosas que, estando

erigidas canónicamente en la fecha .de entrada en vigor del presente Acuerdo, no

gocen de personalidad jurídica civil y las que se erijan canónicamente en el

futuro por la competente autoridad eclesiástica, podrán adquirir la personalidad

jurídica civil, con sujeción a lo dispuesto en el ordenamiento del Estado,

mediante la inscripción en el correspondiente Registro, en virtud de documento

auténtico en el que consten la erección, fines, datos de identificación, órganos

representativos, régimen de funcionamiento y facultades de dichos órganos.

5. Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las

leyes. No podrán ser demolidos sin ser previamente privados de su carácter

sagrado.

En caso de su expropiación forzosa" será antes oída la autoridad eclesiástica

competente.

6. El Estado respeta y protege la Inviolabilidad -de loa archivos, registros y

demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las

Curias episcopales, a las Curias de los superiores mayores de las órdenes y

Congregaciones religiosas, a las parroquias y a otras instituciones y entidades

eclesiásticas.

ARTICULO II

La Santa Sede podrá promulgar y publicar libremente cualquier disposición

referente al gobierno de la iglesia y comunicar sin .impedimento con los

prelados, el clero y los files, así como ellos podrán hacerlo con la Santa Sede.

Los ordinarios y las otras autoridades eclesiásticas gozaran de las mismas

facultades respecto del elero y de sus fieles.

ARTICULO III

El Estado reconoce como días festivos todos los domingos. De común acuerdo se

determinará qué otras festividades religiosas son reconocidas como días

festivos.

ARTICULO IV

1. El Estado reconoce y garantiza el ejercicio del derecho a la asistencia

religiosa de los ciudadanos internados en establecimientos penitenciarios,

hospitales, sanatorios, orfanatos y centros similares, tanto privados

como públicos.

2. El régimen de asistencia religiosa , católica y la actividad

pastoral de los sacer dotes y de los religiosos en los centros mencionados que

sean de carácter público, serán regulados de común acuerdo entre las competentes

autoridades de la Iglesia y del Estado. En todo caso, quedará salvaguardado el

derecho a la libertad religiosa de las personas y el debido respeto a sus

principios religiosos y éticos.

ARTICULO V

1. La Iglesia puede llevar a cabo por sí misma actividades de carácter

benéfico o asistencia!.

. Las instituciones o entidades de carácter benéfico o asistencial de la Iglesia

o dependientes de ella se regirán por sus normas estatutarias y gozarán de los

mismos derechos y beneficios que los entes clasificados como de beneficencia

privada..

2. La Iglesia, y el Estado podrán, de común acuerdo, establecer las bases

para una adecuada cooperación entre las actividades de beneficencia o de

asistencia, realizadas por sus respectivas instituciones.

ARTICULO VI

"1. El Estado reconoce los efectos civiles al matrimonio celebrado según las

normas del Derecho Canónico.

Los efectos civiles del matrimonio canónico se producen desde su celebración.

Para el pleno reconocimiento. de los mismos será necesaria la inscripción en el

Registro Civil, que se practicará con la. simple presentación de certificación

eclesiástica de la existencia del matrimonio.

2. Los contrayentes, a tenor de las disposiciones del Derecho Canónico, podrán

acudir a los Tribunales eclesiásticos solicitando declaración de nulidad o pedir

decisión pontificia sobre matrimonio, rato y no consumado. A solicitud de

cualquiera de las partes, dichas resoluciones eclesiásticas tendrán eficacia en

«1 orden civil si se declaran ajustadas al Derecho del Estado en resolución

dictada por el Tribunal civil competente.

3. La Santa Sede reafirma el valor permanente de su doctrina sobre el.

matrimonio y recuerda a quienes celebren matrimonio canónico la obligación

grave que asumen de atenerse a las normas canónicas que lo regulan y, en

especial, a respetar sus propiedades esenciales.

ARTICULO VII

La Santa Sede y el Gobierno español procederán, de común acuerdo en la

resolución de las dudas o dificultades que pudieran surgir en la interpretación

o´ aplicación de cualquier cláusula del presente Acuerdo, inspirándose para ello

en los principios Que lo Informan.

 

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